Sorprendente personaje francés acusado de participar en el frustrado “golpe de Estado” de Guinea Ecuatorial. Joan Tilouine. Le Monde

El diario francés Le Monde publica hoy un extenso articulo sobre Dominique Calace de Ferluc,  ciudadano francés acusado por el fiscal general guineoecuatoriano de jugar un papel decisivo en el “intento de golpe de Estado” del pasado diciembre.

Le président de Guinée équatoriale, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, à Santa Cruz,  en Bolivie, en novembre 2017.

 Sorprendentemente, no se descompuso cuando su nombre fue lanzado públicamente, el 10 de marzo, por  las ondas de la Radiotelevisión de Guinea Ecuatorial. Aquel día, el francés Dominique Calace de Ferluc, de 72 años, fue señalado por el fiscal del Tribunal Supremo de este país productor de petróleo de Africa Central como uno de los personajes claves de la desbaratada tentativa de “golpe de Estado” llevada a cabo en diciembre de 2017.

Cualquiera parisino se habría sobresaltado, asustado o escapado, se habría apresurado a acercarse a las autoridades francesas. El se contenta con defenderse. “No tengo información sobre el golpe de Estado, se que los opositores preparaban manifestaciones, afirma desde la capital francesa Dominique Calace de Ferluc, contactado por teléfono. Como tengo encuentros frecuentes con opositores en el exilio en París, han creído que podían implicarme. Pero yo no conozco a los demás acusados.”

Otros dos  presuntos « putschistas » aparecen citados : Mahamat Kodo Bani, un antiguo miembro de la guardia presidencial chadiana, expulsado del ejercito e incorporado a diversas rebeliones en  Sudan y en la República Centroafricana, así como un militar centroafricano,  Ahmed « Dada » Yalo, hermano de una persona próxima al presidente Faustin-Archange Touadéra.

«Intento de invasión de mercenarios »

Los  hechos se remontan a la Navidad de 2017.  El presidente ecuatoguineano, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, se encontraba en su suntuoso palacio de Koete, construido en su ciudad natal de  Mongomo, no lejos de las fronteras de Gabon y de Camerun. A menos de de 80 kilometros de allí, en el denso bosque ecuatorial, se detectan unos « mercenarios » chadianos llegados del Extremo Norte de Camerun y centroafricanos  enviados desde el entorno de Bangui.

Desde el 24 diciembre, los servicios de la seguridad camerunesa señalan movimientos sospechosos en la frontera.  Los « mercenarios» cuentan con complicidades en las comunidades de Mongomo, según revelan escuchas telefónicas.  Sin embargo, el objetivo de esta operación les queda claro tanto en Yaundé como en Malabo : eliminar  al presidente ecuatoguineano y ocupar el poder.  Mal preparado, el proyecto fracasa. Interceptan varios envios de fusiles, de lanzagranadas y de municiones. Detienen en Camerun a decenas de sospechosos, entre ellos el presunto jefe de la operación,  Mahamat Kodo Bani, y Ahmed Yalo.

« Era un intento de invasión de mercenarios. Es muy grave, es inadmisible que unos mercenarios busquen desestabilizar un pais africano», declaró a Le Monde el jefe del Estado guineano,  Alpha Condé, presidente de turno de la Union Africana. Las tentativas de golpe de Estado marcan la historia reciente de Guinea Ecuatorial.  La última se remonta a 2004, conducida por el mercenario británico Simon Mann y el surafricano Nick du Toit.

Esta vez, la operación habría sido preparada en parte desde Francia. Los servicios de seguridad ecuatoguineanos dicen tener la certeza, tras las investigaciones llevadas a cabo con sus homólogos cameruneses y chadianos y basándose en escuchas telefónicas así como en los interrogataorios de los « mercenarios » detenidos en la frontera. Es aquí donde Dominique Calace de Ferluc entra en escena.

Del poder a la oposición

Este personaje conserva el tono, la voz y un cierto estilo “ORTF”. Como buen discípulo del célebre productor Jean Thévenot (1916-1983), sigue siendo uno de esos “cazadores de sonido“, del nombre de la mítica emisión radiofónica y de la asociación de veteranos aficionados a registros insólitos que preside en la actualidad. Con su aire zalamero, sus cabellos gris-canosos  cuidadosamente peinados y sus pequeñas gafas de cristales ahumados, Dominique Calace de Ferluc cultiva su aspecto de apacible ingeniero de sonido jubilado, nostálgico de sus hermosos años al servicio de lo que ha que ha llegado a ser Radio France.

 

Dominique Calace de Ferluc, lors d’un déplacement en Chine.

Sin embargo, este parisino normal no es desconocido para el poder ecuatoguineano, que recurrió en el pasado a sus servicios, pero no por sus capacidades radiofónicas. También a la cabeza de un oscuro  think-tank « fundado en 1976 », el Instituto Social de Francia y de la Union europea, Dominique Calace de Ferluc admite sin  rodeos haber creido en otro tiempo en la voluntad de cambio del que alardea el régimen de Malabo, hasta el punto de haber realizado un publireportaje aderezado con una entrevista al jefe del Estado. todo ello publicado en marzo de 2008 en la revista de su instituto,  un cascarón vacio que depende de donaciones y de la buena voluntad de los voluntarios.

Esto le sirvió para ser reclutado por la embajada de Guinea Ecuatorial en París.  Dice y cree que el presidente Obiang Nguema Mbasogo en persona le ha encomendado negociar el retoro de opositores en el exilio. En París, durante cuatro año, hace funciones de asesor para los medias y de redactor jefe de la revista de la embajada. Una experiencia que terminará con un litigo ante la magistratura de trabajo.

Hasta entonces, Calace de Ferluc no encontraba nada que reprocharle a la gobernanza  de este país cuyas riquezas son acaparadas por la familia en el poder desde 1979. Repentinamente lúcido sobre la naturaleza de este régimen que destroza a los disidentes, al que había servido de buen grado, se echa en brazos de la oposición en el exilio y empieza a asesorarla con la esperanza de dotarla de organización.

« Réuniones preparatorias en Paris »

Hijo de un magistrado, él mismo diplomado en derecho, dice haber contribuido a la redacción de los estatutos de la Coalición para la Restauración de un Estado Democrático de Guinea Ecuatorial  (Cored), una coalición de opositores y de partidos políticos en el exilio dirigido por el virulento Salomon Abeso Ndong, que ha pasado dos años en la carcel en Malabo a comienzo de los años 2000 y que niega toda implicación de Calace de Ferluc en la creación de la  Cored : « Le hemos pedido consejo en alguna ocasión, nada más » A partir del 23 de enero de 2018, se han puesto en conocimiento de las  autoridades francesas las primeas informaciones en el marco de la solicitud de asistencia judicial mutua a la que Le Monde África ha tenido acceso. Este documento de seis páginas proporciona un resumen de la versión ecuatoguineana de esta “invasión mercenaria y terrorista“, que se basa sobre todo en los interrogatorios hechos a Onofre Otogo Ayecaba, 40 años, y a Hector Santiago Ela Mbang, de 36 años de edad.

Los dos fueron detenidos el 29 de diciembre tras haber estado en contacto telefónico reguralr, entre otros, con Salomon Abeso, el lider de la Cored. « El contenido de las conversaciones no deja duda alguna sobre su implicación», puede leerse en el documento. « Yo estoy en contacto con ministros. Hector se ocupa de los jóvenes, es de mi región – la misma que el presidente y, si, hemos hecho intercambios », aporta  Abeso.

Según el informe de los servicios de seguridad, que debe creerse con cautelas porque las confesiones habran sido obtenidas muy probablemente por la fuerza, Otogo Ayecaba y Santiago Ela Mbang han reconocido haber participado en « al menos dos reuniones preparatorias […] durante los meses de septiembre y noviembre de  2017 » en el hotel Pullman de Paris-Bercy, donde se habrían alojado.  Entre las personalidades presentes, figuraba un misterioso «asesor» frances al que se habrían entregado 500 000 euros en efectivo destinados a financiar  el « golpe de Estado», según el fiscal de Guinea Ecuatorial, que no aporta pruebas por el momento.  Calace de Ferluc reconoce haber participado en estas « reuniones políticas » pero desmiente « haber visto o recibido» semejante suma.

El correo poco claro

Asombroso personaje este septuagenario arrojado a las aguas confusas de una oposición oprimida en su país  y forzada al exilio, donde se permiten todos los golpes, incluso los más retorcidos. ¿Se trata de uno de esos franceses estrafalarios apasionado por la politica africana, uno de estos viejos marchitos e intrigantes que intentan sobrevivir ocupandose de un universo de manipulación enmascarado por una atmósfera de fingida fraternidad? ¿O esconde con bastante habilidad su juego para disimular una cara más sombría? “No descarto que algunos miembros de la oposición se hayan servido de mi“, se contenta con responder. 

 Dominique Calace de Ferluc pudo cometer un error.  El 26 décembre, cuando el intento de « golpe de Estado » está ya fracasado, envia por DHL a Onofre Otogo Ayecaba y a Hector Santiago Ela Mbang una carta con membrete de su instituto destinada a la embajada de Francia en Guinea Ecuatorial. En ella insta al Consul de Francia a que les proporcione, con urgencia, visados para participar en un « seminario de formación de cuadros dirigentes » previsto en París el 4 de enero. Adjunta al correo unos billetes de avión de Air France y una reserva de hotel.

El correo es interceptado por los servicios de seguridad ecuatoguineanos que detienen a los dos hombres como sospechosos de haber actuado para los « putschistas » del interior.  « Esto prueba que yo he actuado de buena fe, porque si hubiera sabido que habían sido detenidos no les habría enviado esa carta », se defiende el francés. Nos orienta hacia una nota escrita, enviada por  e-mail, en la que retoma la retórica de la oposición radical cuando fustiga al régimen, aludiendo a « fosas comunes »« crimenes contra la humanidad » en Guinea Ecuatorial, identificando este « intento de desestabilización» con un complot urdido para « erradicar a la oposición».

Por el momento, Dominique Calace de Ferluc asegura no haber sido contactado por las autoridades francesas. La demanda de cooperación dirigida por Guinea Ecuatorial a Francia no ha producido todavía ninguna transmisión de información. Puestos en contacto con el Quai d’Orsay, no ha querido mostrar reacción alguna. Las relaciones entre los dos países están todavía un poco deterioradas con la concena del vicepresidente e hijo del jefe del Estado, Teodorin Obiang, en el affaire denominado de los « bienes mal adquiridos » en octubre de  2017. En este contexto  de tensiones diplomaticas exacerbadas es en el que Malabo exige que se investigue, entre otros, a este sorprendente « asesor » que parece haber salido de otra época.

http://www.lemonde.fr/afrique/article/2018/03/15/l-etonnant-suspect-francais-du-putsch-manque-en-guinee-equatoriale_5271269_3212.html