El Papa carga contra las multinacionales en su primer discurso en Congo: “África no es una tierra que saquear”. ElDiario.es/religiondigital.org

Francisco, a su llegada a Kinshasa.

Francisco emprende el viaje más peligroso de su pontificado visitando República Democrática del Congo y Sudán del Sur, donde denunciará el tráfico de armas, minerales y personas, las guerras intestinas, el hambre, la desigualdad y las catástrofes vinculadas al cambio climático

Por Jesús Bastante

“No toquen la República Democrática del Congo, no toquen el África. Dejen de asfixiarla, porque África no es una mina que explotar ni una tierra que saquear”. El Papa Francisco arrancó su viaje a República Democrática del Congo y Sudán del Sur con una sacudida a las multinacionales que, durante décadas, han esquilmado al continente, extraído coltán, diamantes de sangre y toda clase de riquezas sin importar las consecuencias.

El 40º viaje apostólico de Bergoglio arrancó en la tarde del martes con su llegada al aeropuerto de Kinshasa entre fuertes medidas de seguridad, con la amenaza de un atentado yihadista tanto en Congo como en la vecina Sudán del Sur, el país más joven del mundo y que solo ha vivido guerras civiles desde su creación, hace apenas una década.

El primer discurso de los nueve previstos por el pontífice hundió sus raíces en las injusticias históricas padecidas por el continente africano a manos de las grandes potencias coloniales. No hurtó adjetivos Bergoglio, lamentando la realidad de una zona “atormentada por la guerra” y “terribles formas de explotación, indignas del hombre y de la creación”, que ha golpeado a su población “como un puñetazo en el estómago, hasta casi quedar sin aliento”.

En unas palabras que evocaban Diamante de sangre, el filme protagonizado por Leonardo Di Caprio, Jennifer Connelly y Djimon Hounsou, que narraba la historia del mayor diamante del mundo y el horror provocado por la avaricia de los poderosos, Francisco denunció cómo “el veneno de la avaricia ha ensangrentado sus diamantes” frente al silencio del “mundo económicamente más avanzado que suele cerrar los ojos, los oídos y la boca”. Un mundo que es responsable de “diversas formas de explotación” que pasaron “del colonialismo político” de las grandes potencias europeas al “colonialismo económico, igualmente esclavizador”, en la actualidad.

“Ustedes, todos ustedes, son infinitamente más valiosos que cualquier bien que pueda brotar de este suelo fértil”, respondió el Papa al pueblo congoleño. “¡Ánimo, hermano y hermana congoleños! Levántate, vuelve a tomar en tus manos, como un diamante puro, lo que eres, tu dignidad, tu vocación de proteger en armonía y paz la casa que habitas”, glosó el pontífice.

Críticas también a eclesiásticos

En sus primeras palabras en suelo africano, Francisco tuvo duras palabras para las multinacionales y los políticos corruptos, pero también para los eclesiásticos ávidos de poder y dinero. Y hubo una reivindicación de los derechos de las víctimas del horror y el odio en forma de niños soldados, mujeres violadas y minorías (antes de partir hacia Kinshasa, Bergoglio se encontrón con una decena de refugiados de ambos países, entre ellos dos albinos, considerados malditos por la superstición de las religiones tribales).

“Un diamante que se extrae de la tierra es genuino, pero está en bruto, necesita ser trabajado. Así, también los diamantes más valiosos de la tierra congoleña, que son los hijos de esta nación, deben poder contar con oportunidades educativas sólidas, que les permitan aprovechar al máximo los brillantes talentos que poseen”, gritó el Papa.

El viaje de esta semana vendrá marcado por la seguridad, que han motivado que el Papa no pudiera recalar en Goma (“Ahí ha estallado la guerra”, admitió durante un breve encuentro con los periodistas que le acompañan en el vuelo), y por la salud de Francisco. Bergoglio tenía previsto este viaje en julio pasado, pero las molestias en su rodilla se lo impidieron. Entre tanto, la violencia se ha recrudecido en la República Democrática del Congo, especialmente en su frontera con Ruanda, donde se encuentran las famosas minas de coltán. Junto a ellas, más de un centenar de grupos paramilitares, custodian la materia prima para fabricar los teléfonos móviles o los sistemas de los drones que actuán en otras guerras, como la de Ucrania.

El viernes, Francisco viajará a Sudán del Sur, uno de los países más pobres del mundo, y donde la frágil paz siempre está puesta en cuestión. En un hecho histórico, esta segunda parte del viaje será compartida con el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, y el moderador de la Iglesia de Escocia, Jim Wallace, en una suerte de visita ecuménica que no se ha dado antes en la historia.

Ambos convocaron en 2019 a un retiro espiritual en el Vaticano a los líderes de las fuerzas enfrentadas para instarles a un alto el fuego y un proceso de paz. Para la historia quedó entonces el gesto del Papa, que se arrodilló y besó los pies del presidente sursudanés, Salva Kiir Mayardit, y del opositor Riek Macharel, e instó a los dos líderes enfrentados a proceder con el acuerdo de paz firmado el año anterior. Un gesto que ahora no podrá repetirse físicamente dado el estado de la rodilla papal, pero que podría provocar que, al fin, la violencia calle en el país más joven del mundo.

El Papa carga contra las multinacionales en su primer discurso en Congo: «África no es una tierra que saquear» (eldiario.es)


Nota: Más información sobre el viaja del papa a África en  www.religiondigital.org