NO QUIERO ARRUINAR LA FIESTA. Bonifacio Nguema Yembi

Que Obiang cambie de peones, me refiero a sus nuevos nombramientos, al igual que se cambia la ropa del armario, NO significa absolutamente nada, eso lo sabemos todos, la base del régimen sigue intacta, y de eso se trata, Obiang lleva cambiando de hombres y mujeres de su eterno mandato desde antes de que muchos de nosotros tuviésemos uso de razón, y ha decidido llegar hasta el final con todas las consecuencias, cumplirá sus añorados 50 años de gobierno, supongo que eso le hace ilusión, por eso se enroca, y aguantará hasta el último aliento.

No digo esto para aguar la fiesta a los nuevos nombrados, incluida la primera ministra, se lo merecen, es normal que estén contentos y eufóricos de poder servir a la nación, es un honor para todo aquél que ama su patria, y les animamos a que hagan todo lo que esté en sus manos para mejorar las cosas.

Los que añoramos un verdadero cambio, seguiremos esperando la renuncia o el final de Obiang, seguiremos esperando la reconciliación nacional, la vuelta de muchos guineanos que tuvieron que huir del país por cuestiones políticas, y no pueden volver mientras Obiang esté gobernando, seguiremos esperando la liberación de todos los presos políticos, aquellos que están en la cárcel sin que nadie sepa explicar porqué, y porqué no, la vuelta de todos aquellos que vieron limitadas sus posibilidades de progresar dentro del país por el control férreo del régimen, en su cruzada por asegurarse que nadie más tenga nada, más allá de lo que ellos permiten.

Creo que los presos políticos son para Obiang como si de un trofeo se tratase, es su seña de identidad, la represión política, la persecución a opositores estén donde estén, los que han tenido mala suerte han encontrado la muerte en sus cárceles, Obiang es implacable en ese aspecto, su sillón no puede ser ocupado por ningún otro guineano mientras él esté vivo, en eso gasta todas sus energías y todos los medios a su alcance, y para sentirse seguro necesita tener encarcelados a los que él cree que son sus enemigos, o simplemente los que tienen una opinión distinta del discurso oficial, opiniones que él siente como amenaza, Obiang no puede vivir sin presos políticos.

Con un nuevo ejecutivo o no, el final está cerca, supongo que al señor Obiang, como buen «padre de la nación», como a él le gusta que le llamen, habrá hecho planes para el futuro de la patria, uno no puede gobernar medio siglo sin preparar la sucesión, habrá pensado que nuestro país ya tiene suficiente con las dictaduras, que los guineanos ya hemos llenado el cupo, entre él y su tío Macías ya no queremos más dictaduras, ni lo vamos a tolerar, lo digo para que su hijo, el «hermano mayor», no se haga ilusiones, no es que tenga nada contra él, simplemente que ya hemos aguantado demasiado, queremos probar algo nuevo, un nuevo sistema, queremos un cambio que sea realmente CAMBIO.