Una pelicula titulada Black Beach. Victoriano Suarez Alamo.Canarias7

11/06/2019

El descenso a los infiernos y el intento de redención de Carlos, un despiadado ejecutivo, cobra vida desde esta semana en Gran Canaria, isla que se transforma de nuevo en un plató de cine para el rodaje de Black Beach, la nueva película del director español Esteban Crespo, cuya historia protagoniza este personaje de ficción, al que encarna el actor Raúl Arévalo.

Las Palmas de Gran Canarias

 

Este thriller desarrolla su rodaje en un amplio y variado número de localizaciones grancanarias, con interiores y exteriores, hasta el próximo día 23, según fuentes cercanas al proyecto. Llega tras pasar por Ghana y Bélgica y después recalará, durante una última semana de rodaje, en Madrid.

Black Beach es una producción de La Zona, Scope Pictures y la Agrupación de Interés Económico (AIE) del mismo nombre que la película, que es la que permite al proyecto acceder a la política de incentivos fiscales para producciones audiovisuales que impera en el archipiélago canario.

Durante su estancia en la isla, la empresa canaria Macaronesia Films se encarga de los distintos servicios de producción.

El título de la película tiene un origen concreto y sirve como metáfora de la realidad que tiene que superar su protagonista, el empresario español Carlos. Black Beach era el nombre de una cárcel de Malabo, en Guinea Ecuatorial, conocida por la crueldad que marcaba el día a día en su interior. Pocos salían de este siniestro lugar con vida y los que lo conseguían se habían transformado en otras personas, fruto del sufrimiento padecido entre sus cuatro paredes.

En concreto, Black Beach arranca cuando su protagonista, el despiadado ejecutivo Carlos está a punto de asumir un muy buen remunerado empleo en Nueva York. Su fama como negociador de contratos y los contactos de su madre, un alto cargo en las Naciones Unidas, le han permitido acceder a este puesto de trabajo.

Pero antes tiene que viajar a África, para mediar en un secuestro que hace peligrar un negocio de altos vuelos. Se recurre a su figura ya que conoce al líder de los terroristas, fruto de su paso como cooperante por ese mismo país.

Sobre el terreno, descubrirá que el secuestro forma parte de algo mucho más importante. Forma parte de una compleja conspiración, donde víctimas y verdugos se confunden. Poco a poco, comienza a aflorar ante sus ojos una realidad marcada por la corrupción institucional, los abusos de poder y los oscuros intereses de las grandes corporaciones occidentales.

Esta insospechada realidad también despierta su pasado, por lo que esta historia se transforma, poco a poco, en un viaje de redención personal para este español. Durante ese descenso en vida al averno reaparece su antigua novia, ahora esposa de un supuesto terrorista, y hasta un hijo cuya existencia desconocía.

El reparto de esta ambiciosa producción se completa con la presencia de los intérpretes españoles Candela Peña (se acaba de estrenar la serie de Movistar+ Hierro, que protagoniza y que se rodó al completo el año pasado en la isla homónima), Melina Matthews, y Emilio Buale (esta producción supone su regreso a Gran Canaria, donde ensayó y estrenó el montaje Los malditos, un texto del fallecido Antonio Lozano, que produjo y dirigió el grancanario Mario Vega).

También participa la actriz chilena Paulina García, que en 2013 logró el premio a la mejor interpretación femenina en la Berlinale gracias a su papel en Gloria, dirigida por su compatriota Sebastián Lelio.

Black Beach es el segundo largometraje que se rueda este año en Gran Canaria, tras Wasp Network (Red Avispa), dirigida por el cineasta francés Olivier Assayas, y entre cuyos productores figura Adrián Guerra. La isla también se ha convertido durante 2019 en un plató para tres series de televisión. Se trata de The Witcher (El Brujo), de Netflix, y las producciones escandinavas Playa del Embassy y The Peacemaker (se rueda hasta el 7 de agosto).

https://www.canarias7.es/cultura/la-redencion-grancanaria-de-carlos-GM7428954