Última hora: Se suspende el tratamiento médico al juez Antonio Ondó. Corresponsal.

En la tarde de hoy sábado, 11 de enero y sobre las 18:15H se SUSPENDÍA DE UNA MANERA IMPREVISTA EL TRATAMIENTO AL JUEZ. Antecedentes:

Es triste informar que un preso y en las dependencias penitenciarias oficiales, caído enfermo, sea él quien deba responsabilizarse de comprar las medicinas, muy triste y es una lección no aprendida por aquellos que estamos en la antesala de caer en desgracia, pero halagando al régimen despiadado. Ahora es Antonio Ondó y mañana será uno de nosotros.

– Según fuentes de absoluta confianza, se le ha agotado el dinero que amigos y conocidos le daban y, como todos sabemos, en nuestros hospitales las recetas son diarias y así se pagan también diariamente. Sin dinero, te mueres como uno en guerra, sin piedad. Un tío suyo le envía dinero de Ebebiyin a su nombre para que pueda comprar las medicinas, el juez consulta en la información si le pueden permitir que alguien lo acompañe para retirar ese dinero, como es normal, pero sin fiar, le dicen que puede pero que espere (eso significa que se hacen llamadas telefónicas a las distintas superioridades). Le dicen que avise al Jefe de cárcel que lo trajo. Así se hizo y el jefe carcelero le dijo que vendría para acompañarlo el lunes. Cuando OBIANG dice que todos debemos ser policías, no se queda en simples palabras. Una meritoria (enfermera voluntaria que no cobra) activó su teléfono y llamó a una persona X. A partír de ahí empieza una lluvia de llamadas que han puesto nevioso al Director técnico del hospital quién llegó a decir textualmente: «este señor ya nos quiere traer problemas, (¿un enfermo puede crear problemas a un facultativo? Ver para creer. Increíble, pero cierto). Se presentó, de repente, ante el enfermo y enfurecido y sin más explicaciones: ”Vamos señor, tu asunto ya nos crea problemas, ya no se habla de otra cosa por las redes sociales, la gente ya tiene problemas en sus trabajos. Ahora dicen que quieres escaparte”, es lo que asegura la enfermera que en su situación no quiere problemas (olvidando que es problema trabajar sin cobrar). A partir de entonces han suspendido el tratamiento al juez.

Acabemos con unas pequeñas reflexiones:

A) Hoy es Antonio Ondó, pero no está sólo. Hay muchos en las mismas situaciones. La solución no es mirar al otro lado, sino denunciar y enfrentarse a los opresores.

B) La dictadura come primero a extraños y luego a sus propias criaturas. Nadie está a salvo.

Les seguiremos informando.