TRAS EL INCIDENTE DE LAS VACUNAS: UNA RESPUESTA A LA “CONTESTACIÓN” DE MANUEL ASUMU. Por Nchuchum Miko Abogo. Facebook

El día 18 de mayo, se llevaba a cabo una campaña de vacunación dirigida a niñas a partir de los 13 años en los centros escolares de la ciudad de Bata. Horas después, cientos de niñas vacunadas, aquejadas de fuertes mareos y otros síntomas, fueron trasladas al Hospital General. Era evidente que la causa de los síntomas que aquejaban a las niñas era la vacuna, pues constituía el único nexo común a todas las hospitalizadas. Todavía seguimos esperando una investigación seria e independiente que dilucide sobre las causas del incidente.

En la madrugada del día 29 de mayo, CPDS, partido político de la oposición al régimen de Obiang Nguema, publicaba un comunicado http://www.cpdsge.org/2022/05/19/comunicado-de-cpds-sobre-el-caso-de-las-ninas-enfermas-en-bata-por-una-vacuna-contra-el-tetanos-neonatal/ en el que daba cuenta del incidente y ofrecía la relación numérica de las niñas hospitalizadas y centros escolares de procedencia. Este comunicado provocó, el 20 de mayo, una airada, acusatoria e injustificada “contestación” https://www.facebook.com/manuel.as.52/posts/10229326527971001 del señor Manuel Asumu, que yo, como militante de ese partido político, me veo en la legítima necesidad y obligación moral de proporcionar una adecuada respuesta.

¿La prueba del algodón está en la “precisión y rapidez” de los datos?

Manuel Asumu, en su “contestación”, empieza anotando que el “comunicado, por su contenido, se asemeja más a los comunicados del PDGE que un comunicado de un partido político de la oposición en Guinea Ecuatorial”. Se advierte, de entrada, un fallo metodológico: el autor no ha especificado o caracterizado previamente los contenidos de los comunicados de la oposición y del PDGE que confronta y sobre los que parece concluir. Esta no es una carencia cualquiera, sino el mínimo de rigor exigible para que nuestras valoraciones en un debate no se produzcan en un contexto argumental ingrávido. Seguidamente, aparece lo que el lector, en un ejercicio de manualidad con pegamento, podría tener por la razón de la “semejanza” a la que alude el autor, cuando dice que tiene “serias dudas que un partido en la oposición tenga acceso a dichos datos con esta precisión y rapidez”. ¿Hemos de deducir, entonces, que lo que distingue los comunicados del PDGE de los de un partido de la oposición es su “precisión y rapidez” de ejecución? ¿de verdad? Yo creo que no. Una de las suposiciones con las que trata de explicar la “precisión y rapidez” en el comunicado de CPDS es que esos datos habrían sido “ofrecidos por el gobierno para darle cierta credibilidad”. ¿Quién daría “credibilidad” a quién aquí?, ¿el gobierno a CPDS, al “ofrecerle” los datos, o el CPDS al gobierno, al aceptar y publicarlos?, ¿una simbiosis o un “win-win” para ambos, quizá? Manuel Asumu debe aclararnos estas dudas.

Luego, para cerrar el párrafo, “agradece” el “aporte porque con dichos datos hemos podido situarnos más dentro de la realidad de los hechos ocurridos”. Sin que pretenda representar a mis compañeros, el señor Asumu podría recoger su agradecimiento y guardárselo en el lugar más recóndito de su anatomía.

¿“Portavocía”?

En un contexto en el que la libertad de prensa es inexistente y es el propio gobierno el que obstruye la necesaria comunicación pública, los datos, la información, suelen obtenerse por filtración de diferentes fuentes, en muchas ocasiones anónimas. ¿Cuántas veces se ha publicado desde la oposición y sus medios, información que no era de dominio público, obtenida por filtración de fuentes o “gargantas profundas” vinculadas a los propios núcleos del régimen? ¿Vamos, a partir de ahora, a vincular con el régimen a todo aquel que haga pública información verosímil que no era de dominio público? En este caso concreto, ha podido ser un funcionario informado sobre la campaña de vacunación y su desarrollo, o un miembro de los organismos no gubernamentales involucrados en la misma. Manuel Asumu no distingue, en el comunicado, lo que es o pretende ser un dato informativo para dotar de perspectiva al incidente, de lo que es el pronunciamiento u opinión propia del partido, y por eso ve en el comunicado una supuesta función de “portavocía del gobierno”. Traspasa tanto los límites en su acoso y derribo contra el CPDS, que ha convertido la labor informativa de mis compañeros, que tienen que sacar adelante a sus familias en un contexto material de mínimos y un ambiente siempre hostil, en una sospecha o incluso una prueba de connivencia con el régimen; el trabajo de personas honradas convertido en su propia soga.

Manuel Asumu contra las vacunas

Las vacunas son seguras. Son, de hecho, uno de los medicamentos o remedios médicos más seguros. Su proceso de investigación y producción es muy largo, solo acortado en el contexto del Covid-19 en lo que atañe a la burocracia en sus diferentes etapas.

Cuando se produce un incidente relacionado con vacunas que han demostrado seguridad y eficacia durante décadas, una persona, partido político o cualquier otro tipo de asociación, debe de abordarlo con la máxima responsabilidad. Todavía no hemos superado la espesa neblina desinformativa antivacunas referida a las vacunas del Covid-19, de la que Manuel Asumu era creyente activo, y tenemos que afrontar un incidente, bastante alarmante y grave, con una de las vacunas más conocidas, eficientes y seguras, como son las vacunas de toxoide tetánico (TTVC), utilizadas en la lucha contra la infección por el tétanos. Los países con gobiernos decentes que velan por la salud de sus ciudadanos tienen un amplio número de vacunas contra enfermedades inmunoprevenibles en un calendario de vacunación integrado en el sistema público de salud, y la mayoría son gratuitas. La finalidad es asegurarse de que todas las personas reciban las vacunas recomendadas en la forma y tiempo previstos, pues son consideradas como activos esenciales e imprescindibles de salud pública. Las TTVC forman parte de ese grupo de vacunas presentes y gratuitas en todos los calendarios de vacunación. Han sido largamente estudiadas y la información técnica sobre las mismas es profusa; son efectivas y eficientes y sus efectos secundarios son, en la inmensa mayoría de los casos, benignos; no son peligrosas y no contienen activos esterilizantes de ningún tipo.

  Manuel Asumu es un antivacunas o un entusiasta de la conspiranoia antivacunas que denuncia o sospecha un plan de control o incluso de exterminio de los africanos a través de las vacunas, en el que organismos como la OMS y UNICEF actuarían como agentes encubiertos (no tan encubiertos por los iluminados de la conspiranoia), en colaboración con los gobiernos africanos. O sea, la ineptitud, incompetencia o malicia de muchos gobernantes o gobiernos africanos, convertidos en un plan supranacional de control o exterminio anti africano. Asumu,  en su “contestación”, muestra claramente su tendencia antivacunas cuando arremete contra la misma campaña de vacunación y no contra una mala planificación (falta de información, por ejemplo) y no presta atención sobre la razonable sospecha de una posible ruptura en la cadena de frío basada en los cortes de suministro eléctrico en la ciudad de Bata, que afectaron también al Hospital General. Esa sospecha, que aparece en el comunicado y que curiosamente no menciona Asumu, sí es una valoración de CPDS. Y, por no hacer lo propio, arremete también contra este partido político de la oposición, al que emparenta con el gobierno, exige explicaciones y responsabiliza de posibles traumas futuros.

A continuación, para abarcar y tratar con cierto orden la variedad de afirmaciones y conjeturas disparatadas sobre las vacunas y las acusaciones dirigidas contra CPDS, organizaré esta respuesta en una serie de “altos” en los que iré dando cuenta y respuesta a tanto entuerto contra el conocimiento, la corrección y la lógica.

Primer alto: ¿Qué quiere demostrar Manuel As en el punto “Incidencia en la Región”? Es necesario que cuando saltemos a la cancha de la opinión, nuestras opiniones sean informadas y estén orientadas a informar y formar, y no a confundir y embrutecer a los lectores, muy pocos de los cuales, como puede comprobarse estos días, desgraciadamente, no invierten tiempo y esfuerzos para las oportunas averiguaciones.

Manuel Asumu acierta cuando dice que la CEMAC es una zona casi (excepto la República Centroafricana) libre del “tétanos materno y neonatal” (TMN), por eso cuestiona que se haya llevado a cabo una campaña de vacunación con “urgencia” y asegura que otros países de la subregión no lo hacen. Aquí hay que aclarar varias cosas:

          Primera: hay una relación de 59 países (39 africanos) considerados “prioritarios” que incluye a todos los países de la zona CEMAC, y puede verse en esta publicación reciente: WER9711-eng-fre.pdf (who.int). La acreditación de “país libre del tétanos materno y neonatal” no implica la salida automática de este grupo.

          Segunda: para que un país sea validado como libre de TMN, debe cumplir los mínimos de cobertura exigidos en los siguientes aspectos de planificación: 2 dosis de vacunas de toxoide tetánico (VCTT2+) a mujeres en edad de procrear; nacimientos protegidos (%); mujeres en edad de procrear vacunadas en actividades suplementarias de vacunación (ASV) con 2 dosis de vacuna de toxoide tetánico (VCTT2+), o, en su caso, 2 dosis de refuerzo con vacuna de toxoide tetánico y diftérico (Td2+); nacimientos con presencia de personal cualificado (%); y número de casos de tétanos neonatal (TN). El desarrollo y cobertura de estas cinco estrategias de planificación puede verse en el enlace del párrafo anterior.

          Tercera: la calificación de una región, país o distrito como “libre del tétanos materno y neonatal” no es per se, sino la acreditación, por la OMS, tras valoración y aprobación de una serie de datos reportados, la cual, requiere de la mejora y progreso continuados en las estrategias de planificación citadoa y ser evaluado en una post-validación.

          Cuarta: siempre que los sistemas de salud nacionales sean débiles, deplorables o incluso inexistentes, como el caso de Guinea Ecuatorial, las ASV son absolutamente necesarias para mantener o mejorar las coberturas que aseguren un nivel de prevalencia por debajo del umbral epidémico. La validación de eliminación de TMN en los países de la CEMAC es bastante reciente, y solo Camerún (en la CEMAC, al que se suman Algeria y Djibouti, entre los 39 africanos) han puestos en marcha las evaluaciones post-validación y satisfecho las coberturas exigidas en las cinco estrategias de planificación.

           Quinta…, y definitivamente, señor Asumu, las ASV son necesarias y están integradas en el plan de “eliminación del tétanos materno y neonatal” (MNTE).

Segundo alto: Manuel nos ofrece el dato de 32,8 partos/1.000 habitantes, del que deduce 42.000 nacimientos/1,4 millones de habitantes. No voy a cuestionar sobre la fuente de los datos, que no ha tenido a bien indicarnos, ni sobre su idoneidad y oportunidad, tampoco sobre su precisión. Voy a ir a lo mollar. Cuando dice el señor Asumu “con estos datos dejo a la elección del lector poder hacer los cálculos pertinentes para saber si el asunto tenía la gravedad que ha expresado el CPDS”, ¿qué pretende que calculemos según nuestra “elección”? Si lo que pretende es que veamos si se ha producido una variación en la tasa de prevalencia y valoremos si daba para una “emergencia”, entonces tenía que habernos ofrecido datos adicionales del número de casos de TN y aclararnos si los 42.000 nacimientos son todos “nacimientos vivos”. En cualquier caso, ya ha quedado bastante claro que las actividades suplementarias de vacunación, que incluyen vacunación a mujeres en edad de procrear, no precisan de ninguna emergencia, toda vez que son parte de las operaciones de apoyo (es probable que en Guinea Ecuatorial supongan la principal herramienta de lucha contra esta infección), en la lucha y control epidemiológicos de MNTE.

No obstante, en la tabla de “Indicadores de la eliminación del TMN de los 59 países prioritarios, 2000-2020”, del enlace de referencia, se observa, para Guinea Ecuatorial, una evolución negativa de (-2) en el porcentaje de nacimientos protegidos(este indicador arrojaba una evolución positiva hasta 2018, 15%); un muy bajo porcentaje (9%, es, de hecho y con mucha diferencia, el más bajo de este indicador entre los 59  países prioritarios) de mujeres en edad de procrear vacunadas en ASV, respecto de la cantidad de dosis de VCTT recibidas (26.466); no hay registros de partos con presencia de personal cualificado para el año 2020 (tampoco para 2018); y 4 casos registrados de TN para el mismo año (6 en 2018).

La calificación de Guinea Ecuatorial como país libre del TMN precedió a la de Camerún, pero el país vecino ya llevó a cabo numerosas campañas de ASV y ha refrendado sus coberturas en un proceso de post-validación, mientras que Guinea Ecuatorial no ha implementado ASV entre 2014 y 2021 ni puesto en marcha la preceptiva evaluación post-validación. Es posible que el gobierno de Obiang viera una “urgencia” en el evidente empeoramiento de las coberturas refrendado por los datos, pero lo cierto es que nunca se debió esperar a eso, ya que las ASV forman parte de la estrategia de eliminación del TMN. Se publicó la información en el “REGISTRO EPIDEMIOLÓGICO SEMANAL, Nº 18, 1 DE MAYO DE 2020” y “REGISTRO EPIDEMIOLÓGICO SEMANAL, Nº 11, 18 DE MARZO DE 2022”. No me cabe la menor duda de que esta vacunación responde, tarde y mal, a un intento de mejorar los datos de cobertura exigida en la estrategia de MNTE, y, de cara quizá a una probable, necesaria y preceptiva evaluación post-validación.

Tercer alto: dice Manuel Asumu en su “discusión” que “si lo que dice CPDS es cierto de que se había notado un aumento de nuevos casos lo cual nos lleva a pensar que los casos empezaron a ser superiores o igual a 1 caso TN por cada 1000 partos, aun así, no habría ninguna urgencia como para pedir urgente a la OMS el envío de vacunas y su administración inmediata a las jóvenes”. Tenemos que recordar de nuevo que CPDS no “dice”, sino que informa. Manuel vuelve a suponer mal, porque no se ha informado previamente sobre las estrategias de MNTE de la OMS. No hay que esperar a que los casos de TN igualen o superen el número establecido en la tasa de prevalencia de control; de hecho, un brote es la aparición de un número de “casos esperados” de una enfermedad. Eso quiere decir que si los casos esperados según la tasa de control o de prevalenc de TN son <1/1.000 (menos de un caso de TN por cada 1.000 nacimientos vivos) y tenemos una tasa real del 0,25/1.000, y en dos años sucesivos las tasas reales son del (0,50 y 0,75)/1.000 (o sea, un incremento de casos esperados que elevaría la tasa real en 2 años a 0,75/1.000), habría que extremar la vigilancia y activar las estrategias de eliminación de TMN, y una de ellas son las vacunaciones masivas de mujeres en edad de procrear a través de las ASV.

Cuarto alto: Asumu afirma que “no existe ningún programa de la OMS para controlar un brote de tétanos neonatal, porque es una enfermedad no epidémica por lo que no existe la posibilidad de brotes”; que “no hay ninguna recomendación de la OMS en la que aconseja vacunar únicamente a niñas”; sigue afirmando que “Según los informes internos como de organismos internacionales, son las enfermedades como el paludismo, enfermedades respiratorias y diarreas las que causan la muerte de los niños menores de 5 años en nuestro país, como verán no figura el tétano neonatal”; y que “existen sueros con inmunoglobulinas IGG antitetánicas que administrado a la madre antes del parto protege igualmente al feto o recién nacido”; unas afirmaciones hechas en la más absoluta ignorancia, ignorancia imperdonable en un Doctor.

Entre 1988 y 2.000 se produjo una reducción del 75% de muertes de recién nacidos por el TN (de 787.000 en 1988, a 200.000 en el año 2.000); y entre 2.000 y 2.018 una reducción del 88% (200.000 en el año 2.000 y 25.000 en 2.018), Eliminación del tétanos materno y neonatal (MNTE) (who.int). Sí, Doctor, el tétanos sí es una infección epidémica y aparece en todos los estudios sobre epidemiología de la OMS; y no hay enfermedades llamadas “epidemias” o catalogadas de “epidémicas” de forma exclusiva. La epidemia aparece cuando el número de casos de una enfermedad supera los “casos esperados” y se sitúa por encima de la tasa de prevalencia. Por otra parte, la OMS no tiene programas, sino los países. La OMS asesora, cofinancia, diseña estrategias de lucha (por ejemplo, las ASV en la lucha contra el TN) y acompaña en la ejecución de programas.

Debido a la dificultad y poca fiabilidad de las estadísticas del tétanos en mayores y población en general, la OMS centra sus estrategias de eliminación en el TN, muy ligado a los niveles de protección en las madres (TM). La tasa de prevalencia se expresa por ello en <1 caso de TN/1.000 nacimientos vivos. Es evidente que las mujeres en edad de procrear y las mujeres embarazadas constituyen una población prioritaria y todas las estrategias de eliminación del TMN están basadas en este grupo.

Sería una muy mala noticia que las enfermedades inmunoprevenibles que disponen de las vacunas más eficientes y seguras figurasen como las causantes de los mayores índices de mortalidad, y, por contra, demasiado irresponsable que las descuidásemos hasta provocar que sumen tantas muertes como aquéllas que no poseen remedios preventivos o los poseen, pero menos eficientes.

Es bastante lamentable y decepcionante que el Doctor Manuel Asumu haga y mantenga afirmaciones contradictorias con la Posición de la OMS de 2017, que él mismo nos facilita, wer-9206-es.pdf (who.int). Las posiciones de la OMS son pronunciamientos oficiales de este organismo internacional, que fijan las últimas recomendaciones sobre una determinada materia, en este caso, la lucha epidemiológica contra el tétanos. Digo “parece” porque al terminar de leer el documento, soy incapaz de creer que lo haya leído también el señor Asumu. Por ejemplo, ¿cómo es posible decir que la infección por el tétanos no es epidémica, al mismo tiempo que hace referencia a la Posición de la OMS, en la que el organismo fija recomendaciones sobre esta enfermedad y ya en su segundo epígrafe, “Antecedentes”, se habla de «Epidemiología»? ¿Cómo puede sugerir el uso supletorio de los sueros preparados con inmunoglobulina IgG de origen humano, si no aparece como recomendación, ni siquiera como recurso supletorio, ni en este Documento de posición ni en ningún otro, y tampoco en ninguna de las estrategias de eliminación de TMN? La inmunidad así adquirida es pasiva, dura unas cuantas semanas o tres o cuatro meses a lo sumo, y tiene un riesgo potencial de hipersensibilidad y enfermedad del suero. Proporciona protección inmediata, pero el cuerpo no desarrolla memoria, por lo tanto, el paciente corre el riesgo de ser infectado por el mismo patógeno más adelante, a menos que adquiera inmunidad activa o vacunación, Inmunidad pasiva – Wikipedia, la enciclopedia libre. Lo que no acaba de entender el Dorctor Asumu es que se trata de “eliminar” el TMN y no de un apaño.

Para terminar

Como decía el comunicado de CPDS, “Se sospecha que los largos apagones de luz que, en las últimas semanas, ha sufrido la Región Continental del país, incluida la ciudad de Bata, podrían estar en el origen de los ataques que hoy han sufrido las niñas, ya que la falta de luz constante ha podido romper la cadena de frío en la conservación de las vacunas, provocando en las niñas vacunadas efectos nocivos en su organismo.

“Ante esta lamentable situación, Convergencia para la Democracia Social (CPDS), exige al Gobierno de Guinea Ecuatorial la inmediata suspensión de la campaña de vacunación iniciada “y una investigación objetiva, con expertos internacionales, de las causas de los ataques sufridos por las niñas en Bata”.

Y después, es también imprescindible una campaña abierta y sincera de información, en todas las escuelas y a la población en general, sobre el alarmante y grave incidente de las reacciones provocadas por las vacunas, sobre sus causas reales y el obligado compromiso del gobierno de seguimiento y vigilancia de la evolución de todas las alumnas afectadas, para devolver la confianza en las vacunas, que han salvado, salvan y seguirán salvando miles de vidas.

La “contestación” del señor Asumu precisaba de dos respuestas: por una parte, y porque es profundamente vil y visceralmente anti-CPDS, desde la militancia de esta organización; por otra, y porque es también anti-vacunas y muñidora de las más sensacionalistas y auto flagelantes relatos anti negroafricano, en defensa de las vacunas y de la dignidad y proactividad de los africanos. No es, por todo ello, ni razonable, ni informativa, ni constructiva, por supuesto. Va resuelta e incomprensiblemente a degüello, a denostar a un partido político de la oposición con el que no ha contraído ningún derecho de exigencia, porque ni milita en él, ni simpatiza con él. No lo ha gobernado nunca ni lo gobierna, en cuyo caso, adquiriría ese derecho en tanto que dirige o participa de la acción de gobierno. Hecho todo de hiel, carga de la manera más descarnada contra este parido político de la oposición, al que exige responsabilidades de gobierno y responsabiliza de posibles traumas. Claro que siempre nos queda la libertad de opinión y de expresión, pero ya sabemos que con ellas también se delinque y se trata de destruir a los demás. No hacen ni dejan hacer. Este es el país que han cosechado y seguirán cosechando. País de la malicia y la carcoma.