Subastan autos de lujo del pomposo vicepresidente Teodorín Obiang para financiar desarrollo de Guinea Ecuatorial.GlobalVoices

teodorin-captura-de-pantalla

Conocido por su fastuoso tren de vida, el vicepresidente ecuatoguineano Teodoro Nguema Obiang Mangue acaba de sufrir un revés jurídico y político por parte de las autoridades suizas con el embargo y subasta de 25 autos de lujo de su propiedad. El producto de esta venta será destinado a financiar programas de desarrollo en un país donde la mayor parte de la población sobrevive con menos de un dólar diario.

El político, también conocido con el nombre de Teodorín, lleva mucho tiempo beneficiándose de una sólida protección que le ha permitido escapar a la justicia en numerosos casos de malversación de fondos públicos. Es hijo del presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, que gobierna el país con mano de hierro desde hace más de 40 años.

No obstante, tras años de impunidad, la justicia internacional acabó por iniciar procedimientos en varios países, como da cuenta Human Rights Watch (HRW), la organización no gubernamental de defensa de los derechos humanos, en su informe 2019.

Una de las consecuencias de esta pesquisa mundial fue la subasta, el 29 de septiembre en Ginebra, de 25 automóviles de lujo que generó más de 18 millones de dólares.

La web coupsfrancs.com detalla los pormenores de esta subasta:

Siete Ferrari, cinco Bentley, un Maserati y un Aston Martin figuran en el catálogo de esta subasta, que tuvo lugar el 29 de septiembre en Ginebra. Este patrimonio se estima en más de 17 millones de euros con varias joyas: los lotes más caros son dos hiperdeportivos, un Lamborghini Veneno Roadster blanco hueso, que se vendió en cerca de 5 millones de euros, y un Ferrari híbrido amarillo, valorado en 2,5 millones de euros…

No se tienen en cuenta los parques móviles de otros países europeos y de Guinea Ecuatorial, donde Teodorín colecciona todo tipo de automóviles y motos de lujo.

En lo que respecta a la utilización de estos fondos, el sitio web africanews.com explica el procedimiento:

Los procuradores de Ginebra anunciaron en febrero que habían concluido una investigación sobre Teodoro Nguema Obiang por blanqueo de dinero y malversación de fondos públicos, con un acuerdo que preveía la venta de los vehículos para financiar programas sociales en este estado de África occidental.

Cascada de problemas internacionales

El cerco se cerró sobre Obiang en 2017. En octubre de ese año fue condenado en Francia a una pena suspendida de tres años de prisión y una multa de 30 millones de euros, así como a la confiscación integral de los bienes que posee en territorio francés ─valorados en más de 150 millones de euros─ por blanqueo de dinero, como indica el sitio web transparency-france.org. El juicio de apelación de este caso tendrá lugar en diciembre de 2019.

Ese mismo año fue arrestado a su llegada a Brasil por no haber declarado una importante suma de dinero en efectivo. Como señala el bloguero Hippolyte Gourmantier en confidentielafrique.com, las cosas no se desarrollaron como él esperaba:

La policía federal brasileña incautó cerca de 1,5 millones de dólares en metálico en una maleta, y relojes de lujo de un valor estimado en 15 millones de dólares en otra maleta, pertenecientes ambas al vicepresidente.

Un país de grandes recursos consumido por la corrupción

Guinea Ecuatorial es el tercer productor de petróleo de África Subsahariana, para una población de 1,2 millones de habitantes. Pero este potencial económico no beneficia a sus ciudadanos: según el Banco Africano de Desarrollo, durante el periodo 2015-2018, “el PIB real de Guinea Ecuatorial descendió cerca de un 29 %, tras cuatro años consecutivos de recesión causada por la caída de los precios del petróleo y la ausencia de diversificación de su economía. En 2017, su economía dependía de los hidrocarburos, que constituyen un 56 % de su PIB, un 95 % de sus exportaciones y un 80 % de su recaudación fiscal”.

El principal problema es la corrupción: en el índice de percepción de corrupción 2019 de Transparencia Internacional, Guinea Ecuatorial ocupa el puesto 172 de 180 países estudiados. El ingreso teórico por habitante debería ser de 7050 dólares estadounidenses, según un estudio del Banco Mundial. Sin embargo, la mayor parte de la población vive en una extrema pobreza. La esperanza de vida, que era de 57,65 años en 2014, se encuentra por debajo del promedio africano, que es de 59,60 años. El periodista medioambientalista senegalés Moctar Ficou señala en vivafrik.com que Bata, la mayor ciudad de Guinea Ecuatorial, carece de agua corriente desde comienzos de septiembre.

Semejante situación explica por qué numerosos ciudadanos ecuatoguineanos abandonan el país. El opositor Abeso Ndong Salomon denuncia en un artículo la implacable dictadura, la corrupción y la mala gestión de los bienes públicos, que han obligado a 205 000 ecuatoguineanos a marcharse de su país:

Recordemos, para refrescar la memoria del presidente OBIANG, que la migración de 205 000 ecuatoguineanos se debe a la dictadura, a la persecución de los opositores que ejerce el régimen desde hace 39 años, que los ha conducido a exiliarse para evitar que los asesinen o les roben todos sus bienes…

La corrupción que perpetra el régimen del presidente OBIANG ha saqueado y dilapidado los recursos del país, que no pueden se traducen en beneficios para el pueblo porque la familia presidencial absorbe esta riqueza para su único provecho.

Es en este contexto en el que se habría considerado a Teodorín Obiang como sucesor de su padre. A finales de noviembre de 2018 ya había presidido su primer consejo de ministros, según un artículo de Rodrigue Loué publicado en fr.africanews.com. Y como señala el bloguero costamarfileño Stéphane Blankson:

Y habrá personas que defiendan a este tipo de gente en nombre del panafricanismo y de la lucha contra el imperialismo y el neocolonialismo, así como en nombre de la soberanía de los países africanos.