Somos+ denuncia violencia contra los migrantes y violación de derechos básicos

En una nota de prensa, la Coordinadora de la organización de la sociedad civil, denuncia que el régimen de Malabo «suma y sigue con la violencia y la violación de los derechos básicos», y advierte que «las autoridades de Malabo se excitan causando daño a una población totalmente pacífica e indefensa».

«En la madrugada de ayer, la Policía Nacional y la Municipal han arrancado con sendos operativos contra la población expatriada, con detenciones indiscriminadas y el desalojo de las vendedoras del mercado Central de Malabo».

Ese proceder «excita a las autoridades» que, «a sabiendas de su nulo coste, consiguen llegar al estado de nirvana; la población no reaccionará en defensa de sus derechos inherentes, cada pueblo tiene el gobierno que se merece, los guineano nos merecemos esta Cruz».

«Según la vendedora que aparece en la imagen (que ha preferido el anonimato), poseedora de un modesto puesto de frutería en el que vende aguacates, bananas, piñas y demás, por la mañana , sin previo aviso, los policías se presentaron, tiraron al suelo y destrozaron su puesto de venta, pisando toda la fruta que exponía para la venta. La señora, que es madre soltera con tres hijos, declara en sollozos que viven de la venta diaria de los productos y no sabe qué será de ellos».

Vendedora expulsada de su puesto de venta durante el desalojo del Mercado Central de Malabo.

Somos+(Sociedad Civil), se reafirma en su compromiso y labor de «denunciar la epidemia de terror que está esparciendo el régimen de Malabo a un mes ya de las Elecciones Generales», y exige el «cese de las hostilidades impulsadas por Malabo contra una población totalmente pacífica e indefensa, víctima de la falta de políticas que vertebren la gestión pública y la prosperidad del País».

«El régimen de Malabo, que se caracteriza por una elevada tasa de corrupción en los altos niveles de la administración pública, para esconder sus carencias y la subida del coste de vida, ha optado por agredir a la población que en unas semanas saldrá a pedir el voto. Con este clima, difícilmente se puede hablar de elecciones democráticas, un acto de libertad y de realización colectiva».