Sobre Juan Tomás Avila Laurel y el documental «El escritor de un país sin librerías». Enrique Figueredo. La Vanguardia

Guinea existe, pero nadie ama lo que no conoce. No tiene sentido que se mantenga por más tiempo la ley del silencio sobre mi país. Alucino cuando aquí en España hay personas que me preguntan quién traduce mis libros”.

Es el escritor ecuatoguieano Juan Tomás Ávila Laurel el que habla y su obra no se ha de traducir porque escribe en la lengua que llevó España a ese rincón de África en los tiempos de la colonia. El castellano –como el francés o el portugués– es lengua oficial en Guinea Ecuatorial y, además, el idioma vehicular del sistema educativo. Es ese tipo de grandes lagunas sobre la realidad de Guinea Ecuatorial que Juan Tomás quiere llenar dando a conocer la realidad de esa excolonia española. Quiere contribuir a ello con un documental del que es protagonista, El escritor de un país sin libreríassobre un viaje de visita a su país natal.

 Hace años que reside en la población barcelonesa de Valldoreix. “Quiero poner un poco de luz sobre Guinea, para que la gente hable de ella; hable de sus gentes”, remata. Se dirige a la ciudadanía española al hablar con esta carga de contundencia: “Si no conoces el país, no puedes saber si tus gobernantes son amigos de unos malvados”. Y en ese momento, sin que desaparezca el escritor, aflora el activista contra el régimen autoritario del presidente Teodoro Obiang Nguema. Lamenta la complacencia del gobierno español y la de otros países occidentales con la saga que encabeza el presidente y que podría tener continuidad en el poder en algún miembro de su familia, acostumbrada a hacer ostentación pública de su vida opulenta.

DICTADURA

“Nunca ha habido democracia en Guinea Ecuatorial. Se desató la represión casi en el mismo momento en que se consiguió la independencia”

El documental parece pretender por un lado señalar la desidia, la falta de interés y casi el abandono en que España ha dejado a su antigua colonia –Guinea Ecuatorial alcanzó su independencia en octubre de 1968– y por otro denunciar la falta de democracia de esta república incrustada entre Gabón Camerún.

“Nunca ha habido democracia en Guinea Ecuatorial. Se desató la represión casi en el mismo momento en que se consiguió la independencia. A partir de aquel momento, tuvimos que esconder todo lo que tuviera que ver con las libertades o con España”, se lamenta Ávila Laurel en conversación con La Vanguardia . Sus denuncias sobre faltas de respeto a los derechos humanos en Guinea Ecuatorial lo han situado con frecuencia en la incertidumbre, por ejemplo, de saber si podrá entrar en su país o salir de él cuando viaja allí, como durante el periplo que relata la película, filmada de un modo muy discreto para no llamar la atención de las autoridades, celosas en extremo de cualquier equipo de grabación incontrolado. El film estuvo seleccionado en el último festival de cine de Valladolid.

 

 

Ávila Laurel llegó a protagonizar en 2011 una huelga de hambre para llamar la atención internacional sobre la situación guineana. El gobierno de Malabo lo trató con aparente desdén. Las crónicas de la época citaron fuentes oficiales que señalaban que el escritor era alguien “apenas conocido” que solo quería ganar “popularidad”, a pesar de que ya había publicado más de una decena de libros de relatos y poesía. “En Guinea Ecuatorial no se respetan los derechos humanos y la oposición exterior tampoco está bien articulada”, se lamenta.

Ávila Laurel es titular de diversos premios literarios en diferentes categorías, como el que otorga el Centro Cultural Español de Malabo o del certamen literario internacional Odón Betanzos Palacios. Además, fue nombrado Joseph G. Astman Distinguised Conference Scholar por la Universidad de Hofstra, Nueva York. Su libro más celebrado por la crítica es Arde el monte de noche , publicado en el 2009, además de otros como Avión de ricos, ladrón de cerdos o el recién publicado Cuando a Guinea se iba por mar .

https://www.lavanguardia.com/internacional/20200113/472853349636/avila-laurel-guinea-ecuatorial-malabo-obiang-valldoreix.html