Reseña de la conferencia: “Houseboys”. La vida cotidiana de los empleados del servicio doméstico en la Guinea Ecuatorial colonial. Conferencia de Benita Sampedro. 27-06-17. Mbo Ebilan

Dictada por la profesora de la Universidad de Hofstra de Nueva York Benita Sampedro en la facultad de Geografía e Historia de la USC (Universidad de Santiago de Compostela) la mañana del dia 27 de junio del presente año dentro del ciclo de conferencias “Pasados incómodos: guerra, memoria e historia”, la conferencia cuyo título se señala al inicio construye un relato sobre un largo período de la historia de España y al mismo tiempo de Guinea Ecuatorial durante su (o sus) etapa(s) colonial(es) tomando como hilo conductor la figura del empleado doméstico (en masculino generalmente) denominado “houseboy” o también “motoboy” (en razón de una de sus varias responsabilidades, la de conductor o chófer), y lo hace a partir del archivo històrico de imágenes fotográficas dispersas pero abundantes que los propios colonos fueron haciendo de su propia cotidianeidad, y en las que pronto y de diversas maneras, que evolucionaron a lo largo de las decadas, se fue integrando el personal nativo que trabajaba y colaboraba con sus “amos” coloniales. De este modo lo que en la mente consciente de las familias coloniales se limitaba a dejar constancia gráfica de su vida cotidiana, la suya propia, también y debido a esta relación subordinada semi esclava, pero también cercana a la vez, fue dejando espacio a la presencia de las imágenes de nativos africanos en el álbum familiar de aquellas familias. Y no solo álbumes familiares. También otras fuentes archivísticas contienen abundantes imágenes fotográficas que documentan este período colonial en relación con esta figura socio-económica: el “houseboy”. Él. Boy.

Como indica el propio título del ciclo de conferencias dentro del que se inscribió la impartida por la profesora Benita Sampedro, esta en particular atendía al denominador común de “Guinea Ecuatorial: un pasado colonial incómodo”. Y como tal hay que entender la presencia “institucional” (entre otras) de esta figura del “houseboy” o “motoboy”, ya que constituye para la memoria histórica de la ex metrópoli española un pasado colonial, pero un pasado incómodo. Como no podía ser de otro modo dadas las connotaciones que la citada figura posee.

Comenzó su exposición la profesora  aludiendo a una triple dimensión en la que se iba a desplegar su discurso sobre esta presencia/ausencia del servicio doméstico en la etapa colonial de la Guinea española, y que podía inferirse mismo a partir de las imágenes congeladas por el tiempo en la fotografía en blanco y negro: en lo familiar, en lo social y en lo laboral. Familia, sociedad, trabajo.

El objetivo (o uno de ellos) es, para la crítica académica contemporánea, para los estudios postcoloniales, como no podía ser de otro modo también, reclamar visibilidad para este estamento de personas muy invisibilizadas en su momento vital por las propias condiciones de explotación que imponía el sistema colonial. Como afirmó la profesora B.S. “la explotación doméstica constituyó una de las bases de la explotación colonial”. Urge pues revisar este período, especialmente a través del desvelamiento de las estructuras y mecanismos que sustentaron dicha explotación, dentro de los que habría que inscribir esta figura objeto de esta conferencia.

El medio será en esta ocasión la revisión del inmenso archivo fotográfico tanto privado (albumes familiares) como público (institucional, por ejemplo de órdenes religiosas). Buceando en ellos, en esas imágenes congeladas del pasado, lo que se pretende es ” leer lo cotidiano en las fotos”, afirmó la profesora B.S., y esta lectura a partir de imágenes fotográficas (que actuarían como textos) nos hace ver que en última instancia todo esto “converge en lo político”, como tampoco podría ser de otro modo.

Puesto que se trata de reconstruir la imágen del indígena en las fotos coloniales a lo largo de un amplio período histórico, que comprendería desde el último tercio del siglo XIX hasta el mismísimo año de la Independencia de Guinea Ecuatorial (1968), el estudio de las imágenes constata un claro desplazamiento de la imágen del hombre negro encargado del servicio doméstico (ese “houseboy”) desde posiciones muy marginales, periféricas, cuasi invisibles y que parecen no tener ninguna historia que contar en las fotografias de las primeras etapas, hasta posiciones más centrales, “integradas” con el grupo familiar blanco colonial (como parte del conjunto de posesiones), con expresiones y poses que ya “cuentan” una historia propia, aún dentro de un sistema como el colonialista donde el hombre negro es “un cero a la izquierda”.

Entre otras muchas cuestiones que fueron desarrolladas en la conferencia está especialmente la relación entre Servicio Doméstico y Esclavitud. Citando fuentes como el trabajo de Dolores García Cantús (1) se puede considerar en general que se da un “contexto de esclavitud” que deternina las relaciones contractuales. Relaciones que incluían la contratación infantil. También existía una muy clara línea divisoria entre los trabajadores del servicio doméstico y los braceros (generalmente nigerianos o en general de la costa occidental de África, que eran contratados para trabajar en Fernando Poo, actual Bioko). A veces se daba el caso de personas que habían sido contratadas para el servicio doméstico y acababan ingresando en el mundo laboral de los braceros. Pero también a veces se daba el caso inverso, de braceros que inicialmente habían llegado para el trabajo en las fincas y que por su desempeño y la posesión de ciertas condiciones idóneas acababan en el servicio doméstico como “houseboys”. Tampoco era infrecuente que las deudas se pagaran con servidumbre (2). Estas y otras consideraciones abonan la idea del “contexto de esclavitud” al que se refiere la profesora B.S. al abordar relaciones contractuales como las del servicio doméstico. La contratación laboral determinaba que aquellos que fuesen menores de 16 años sólo podían ser contratados para el servicio doméstico, no como braceros, pero también ocurría que algunas personas que por edad servían para braceros, sin embargo y debido a ciertas cualidades o condiciones que poseían podían acabar perteneciendo al mundo del servicio doméstico. O por ejemplo, y según una cierta tradición, se consideraba que en este servicio doméstico cocineros y marmitones debían ser de origen nigeriano.

Esta servidumbre doméstica, en las condiciones relatadas (y documentadas gráficamente en los álbumes fotográficos) sobrevivió hasta la finalización del dominio colonial español.(3)

Otra cuestión a la que se alude en la exposición de la profesora B.S. fue la que relacionaba esta “posesión” del servicio doméstico con la psicología (o psicosociología) del blanco colonial español. ¿Cómo le afectaba esto? ¿En qué le beneficiaba? … Si tenemos en cuenta que no habia colono que no dispusiese de al menos un “houseboy”, que el que menos tenía tenía uno ( aunque probablemente no habría ninguno con menos de tres o cuatro), pero que había familias que disponían de hasta veinte servidores indígenas, que  el más modesto de los “hombres del salakof” podía en general disponer de hasta tres o cuatro servidores negros, podemos concluir que la posesión de este servicio doméstico indígena contribuiría a reforzar el estatus colonial . Como también formaba parte de esas prácticas que contribuirían sin duda a reforzar y mantener dicho estatus la práctica de fotografiar a “sus” house/moto-boys. Práctica que, en palabras de la profesora B.S. aún no ha recibido la atención académica que se merece.

Las imágenes fotográficas objeto de la atención del estudio llevado a cabo por la investigadora se presentan y fueron estudiadas y ordenadas cronológicamente comprendiendo el período entre la decada de 1880 (en las postrimerías del siglo XIX) y el final de los años 60 (1968) del siglo XX coincidiendo con la accesión de Guinea Ecuatorial a su independencia de España. Despliegue diacrónico, las instantáneas en blanco y negro presentan la evolución del imaginario colonial. El cómo los colonos se ven a sí mismos, y también cómo ven al otro, a La Otredad, al diferente, al extraño, esto es, al indígena, al negro africano.

Las fotografías en las que aparecen estas figuras del servicio doméstico ejercido por hombres negros (realizando todo tipo de tareas, pero también las atribuídas general y universalmente en ese momento histórico a las mujeres, tanto blancas como africanas) actuarían, en palabras de B.S. como “marcadores de asentamiento en la colonia, como signos del éxito social” alcanzado por sus dueños, éxito manifiesto en esas “posesiones” humanas de la servidumbre doméstica, los houseboys, los motoboys. Estos “boys” eran incluso vistos como “parte del ajuar de la novia”, en palabras de la conferenciante.

Las tarjetas postales coloniales y los textos que las acompañaban eran inequívocas al respecto: destilaban una condescendencia sobre el nativo subordinado índice del paternalismo que presidía aquellas relaciones colonial-colonizado. Patrones y posturas recurrentes, tópicos en su permanente recurrencia en las imágenes mostradas y en las figuras indígenas presentes en ellas.

Así es como se presenta todo este ingente y valiosísimo material a los ojos de especialistas e investigadoras como la profesora Benita Sampedro, fotos como “narrativas alternativas” de una etapa històrica felizmente superada, como “artefactos analizables” (que muestran entre otros, espacios de trabajo, espacios de la vida doméstica, etc …. pero también de resistencia, de construcción de la propia identidad o de conservación de la propia frente a la que quiere implantar el sistema colonial en las mentes y cuerpos de los naturales del país,….etc).

En definitiva, la investigación llevada a cabo por B.S. nos presenta esa compleja relación entre Fotografía y Colonialismo. Una aportación más, y muy importante, tanto al conocimiento de ese período històrico y sus vicisitudes (a la memoria) como a la dignificación de los sujetos colonizados que sufrieron dicha invisibilización (a la ética/política), afortunadamente no del todo lograda, ya que inadvertidamente para los coloniales (puesto que no era ese su objetivo) y a través de las fotos que fueron dejando constancia de su paso por las colonias africanas también y como efecto no buscado ni desado por ellos, quedó retenida en el tiempo y la memoria la figura de esos hombres y mujeres (en este caso fundamentalmente varones) que sustentaron con su trabajo en la servidumbre doméstica el sistema colonial de explotación en el contexto de las relaciones y la economía política de las familias de los colonos.

 

(1) La obra citada de Dolores García Cantús se trata de “Fernando Poo: una aventura colonial española en el África occidental. 1778-1900” tesis doctoral de la autora editada por la universidad de Valencia en 2004 y que se puede consultar y descargar gratis en la red.

http://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/9956/garcia.pdf;jsessionid=8AAB89296EA379ABE512BE28084C6B02?sequence=1

(2) La esclavitud por deudas fue abolida por la reforma de Solón que vivió a finales del siglo VII a.C. y principios del s. VI a.C. y que contribuyeron a hacer de Atenas una polis que con el tiempo alumbraría uno de los períodos más brillantes de la civilización occidental y mundial.

(3) Otra de las varias referencias bibliográficas citadas por la conferenciante fue la tesis (de momento en inglés, pero también de acceso en internet) doctoral de Enrique Martino (profesor de la Universidad Humboldt en Alemania), que estudia en profundidad el sistema de contratación en Guinea durante el período colonial. Varios de sus artículos pueden consultarse en esta base del Centro de  Estudios Africanos: https://estudiosafrohispanicos.wordpress.com/biblioteca-virtual/