Protagonistas de desempeño económico. Laritza Lezcano. La Estrella de Panamá

Las coyunturas económicas que promueven las incertidumbres comentadas en el día a día propician el establecimiento de prácticas que permitan el estudio del estado de la economía.

Entre estas prácticas se establece el determinar y clasificar aquellas economías con los peores y mejores desempeños económicos, contrastar dicha clasificación versus las proyecciones y resultados actuales del período finalizado así como establecer proyecciones para los períodos porvenir.

Basado en esta premisa, en las siguientes líneas citamos el crecimiento y contracción económica de ciertos países, complementando estos resultados con la clasificación que ocupan las mismas en el Índice de Miseria proyectado 2018. Este último desarrollado básicamente en dos variables, la inflación y la tasa de desempleo, es considerado un buen complemento de análisis dado que las variables que lo componen ilustran los escenarios potenciales a los que está expuesta la estabilidad social y financiera de la sociedad civil de una economía en particular.

Consultando las cifras de desarrollo y crecimiento económico reflejadas en el crecimiento o contracción del Producto Interno Bruto (PIB), se determina que las economías de peor desempeño económico se localizan en la Región de América Latina y El Caribe (ALC) y África, siendo Venezuela quien ocupa la posición número uno con una contracción de -18%.

Dicho resultado corrobora los comentarios en informes económicos que ya establecían a mediados del período 2018 la caída libre a la que ha estado sujeta esta nación en los últimos períodos. Para 2019, se prevé que la contracción de este país continué latente pero a cifras más conservadoras (-5%).

Continuando el conteo descendente, la segunda posición la gana Guinea Ecuatorial con una contracción del -7.7%, cifra que representa el doble del -3.2% reportado en el 2017. Se proyecta que la cifra se eleve 0,007 puntos porcentuales en el período 2019.

La tercera posición, ocupada por Nicaragua y la cual se atañe a la crisis política y social reportada en este país, puede ser un poco sorprendente o cuestionada. Muchos no esperaríamos que una economía con uno de los mejores PIB del 2017 (4.9%) sea parte del top de los peores desempeños 2018 (-4%).

La cuarta y quinta posición la debaten Argentina y Yemen. Siendo esta primera similar al caso de Nicaragua si contrastamos su crecimiento económico de 2.9% en el 2017 versus la contracción significativa de -2.6% en el 2018, con proyecciones a continuar en números negativos para el 2019 (-1%). En el caso de Yemen, a pesar de continuar en la lista, sus cifras mejoran para el 2018 (2017: -5.9% versus 2018: -2.6%) y se proyecta un significativo crecimiento de 14.7% en el período 2019.

Pero entre un mundo de diversas variables y coeficientes económicos, reiteramos la necesidad de considerar otros indicadores que permitan definir de manera más apropiada la clasificación que se determine a partir del PIB, haciendo alusión a la constante afirmación de que este último no es una medida de bienestar en sí.

Entre los indicadores económicos que hemos identificado que estas economías comparten similitud ubicamos las tasas de inflación y el porcentaje de la población desempleada. Para el análisis compuesto de estas dos variables se cita con frecuencia el índice de Miseria desarrollado por el norteamericano Arthur Okun en 1970, período que se caracteriza por estanflación o reporte simultáneo de recesión y altos niveles de inflación.

El índice, que posterior a su introducción ha sido sujeto de modificaciones, se desarrolla bajo la presunción de que la inflación y tasas de desempleo son indicadores de tranquilidad y felicidad en la que viven los participantes de una economía en particular.

Para comprender a mayor detalle la dependencia de la variable calidad de vida sobre las variables inflación y tasa de desempleo, es importante hacer alusión a aquellos períodos en los que altas tasas de inflación promueven elevados costos de bienes y servicios que aunados a altas tasas de desempleo originan mayores dificultades para la satisfacción de necesidades. En el escenario opuesto, donde la inflación reporta ser moderada, los costos de bienes y servicios son razonables y las personas gozan de plazas de trabajo es posible el desarrollo de una vida más confortable.

Las cifras previamente citadas con respecto a la contracción PIB corroboran la clasificación desfavorable que estas economías de ALC y África proyectaban acorde a las expectativas del Índice de Miseria 2018 consultado.

De los países incluidos en el índice, entre las cinco economías identificadas previamente como las de peor desempeño se ubican dos entre las diez economías con el índice de miseria más desfavorable. De acuerdo con la proyección, la posición uno la continúa ocupando Venezuela con un puntaje de 1993, posición que no abandona en los últimos períodos según las cifras reportadas 2016. Segunda posición ocupada por Yemen con un puntaje de 47, Argentina en la posición siete (28.0), Nicaragua posición 56 (10.9).

Al período 2018, estas economías reportan tasas de desempleo que oscilan entre el 10% y el 35% de la población. Cifras que en contraste con el período 2017 continúan al alza estableciendo eventualmente un escenario más crítico.

En lo que a mejor desempeño económico respecta, si nos enfocamos en características como posición geográfica, dominio comercial, capital humano y el impacto e influencia que pueden tener grandes potencias económicas a nivel mundial, podríamos caer en la idea errada de que las economías avanzadas son las de mejor desempeño económico.

Sin embargo, los resultados corroboran el concepto de convergencia que hace referencia al mayor crecimiento que potencialmente pueden reportar las economías emergentes versus las economías avanzadas. Contrastando el crecimiento PIB, hoy en día las economías emergentes crecen por arriba del 7%, lo cual se traduce entre un 4% o 5% más que las economías avanzadas que reportan crecimiento económico entre el 2%-3%.

Consultando las cifras, se establece una clasificación de mejor desempeño ocupando Etiopía la posición número uno con un %PIB de 7.5%, seguido de Cote d’Ívore 7.4%, India 7.3%, Bangladesh 7.3% y Cambodia 6.9% Contrastando dichos resultados con el índice de Miseria, tenemos que estas han mejorado con respecto a su posición 2016, siendo Cambodia clasificada como una de las naciones con el más bajo nivel de miseria.

Dato importante de estas economías de rápido crecimiento son sus altos niveles de inflación los cuales se explican en base a ese acelerado y significativo crecimiento. Lo que las diferencia en gran parte de las economías en miseria son las tasas de desempleo relativamente bajas. De acuerdo con informes, las tasas de desempleo de estos países se encuentran por debajo del 6%, siendo Cambodia quien reporta la más baja del 0.3%.

Clasificaciones de desempeño como las presentadas en esta nota deben de ser contempladas como una fuente de información que contiene datos que podríamos estar ignorando al solo concentrarnos en reportes generales. La importancia la podemos erradicar en la posibilidad de establecer potenciales escenarios, que no simplemente sirvan de lectura sino como medio de guía para la toma de decisiones responsables por quienes tienen capacidad de incidencia en la dirección en la que las economías se dirigen. Al fin y al cabo, estas no se manejan solas.

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FICHA

La autora conduce el segmento ‘Su ventana financiera’ en @Estrellaonline

Nombre completo: Laritza del Rosario Lezcano Navarro

Ocupación: Consultora Financiera

Resumen de su carrera: Master en Inversiones y Finanzas y Diplomado de Economía y Finanzas de la Universidad Queen Mary University of London. Licenciatura en Contabilidad, Banca y Finanzas de la Universidad Santa María La Antigua de Panamá. Experiencia laboral en auditoría comercial, análisis financiero e implementación de análisis cuantitativo.