Obiang se cansa de su pleito interminable con Francia y plantea una solución negociada. Agencia EFE

París, 8 jun (EFE).- Guinea Ecuatorial quiere un acuerdo extrajudicial con Francia en el contencioso entre ambos países ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), pese a que considera que el dictamen del pasado miércoles supone una victoria.

Esta es la posición manifestada hoy por dos de los abogados de Guinea Ecuatorial, que se mostraron optimistas sobre la evolución para sus intereses en ese procedimiento en La Haya sobre la condena en Francia por blanqueo del vicepresidente e hijo del jefe del Estado, Teodoro Nguema Obiang Mangue, “Teodorín”.

 En una conferencia de prensa en París sobre este dictamen de la CIJ, reconocieron que su resolución final tardará meses o probablemente años e insistieron en que es hora de que la diplomacia tome el relevo y de que Francia acepte negociar.

“Más vale un mal acuerdo que una buena sentencia”, afirmó el abogado del Estado Francisco Evuy Nguema, quien insistió en que “Francia está viendo que las cosas no le están yendo muy bien” y, en consecuencia, el procedimiento podría terminar en una “humillación”.

Aseguró que esta disposición a negociar de Guinea Ecuatorial no responde a una situación de “debilidad” y precisó que un eventual acuerdo no pasaría por pagar a Francia para evitar la condena definitiva de “Teodorín”.

El vicepresidente fue condenado en primera instancia el pasado octubre por el Tribunal Correccional de París a tres años de cárcel y a 30 millones de euros de multa, aunque ambas penas están exentas de cumplimiento a menos que haya reincidencia.

La sentencia, en la que se considera demostrado que “Teodorín” blanqueó en Francia decenas de millones de euros procedentes de malversación de fondos públicos ecuatoguineanos y de otras prácticas corruptas, ha sido recurrida por la defensa.

La CIJ aceptó el miércoles la solicitud de Francia para no intervenir en esa condena, pendiente ahora de apelación.

Aunque, como pedía Malabo, se declaró competente para pronunciarse sobre si Obiang Mangue debía haberse beneficiado de inmunidad en tanto que vicepresidente y sobre si el Tribunal Correccional de París se excedió al confiscar el edificio que sirve de embajada en Francia de Guinea Ecuatorial.

La confiscación de ese palacete -comprado primero por “Teodorín”, que luego lo vendió al Estado ecuatoguineano- está congelada, pero la justicia francesa requisó una serie de bienes que había en su interior (coches, obras de arte y artículos de lujo) y muchos de ellos han sido subastados. EFE

http://www.lavanguardia.com/politica/20180608/444217457906/malabo-busca-un-acuerdo-con-paris-en-su-contencioso-por-teodorin-en-la-cij.html

A:    Así acaban, una vez más, las bravuconadas del dictador. Ha intentado presionar al Estado frances para que absolviera a Teodorin mediante una demanda ante la CIJ de La Haya. Tras la sentencia del día 6, en la que la Justicia internacional se declara “no competente” en ese proceso, Obiang se encuentra ante un conflicto interminable con Francia de resultado dudoso en lo que hace al inmueble de la Avenida Foch, pero inutil ya de cara a la inmunidad de Teodorin, que además  le mantiene en una situación de tensión permanente con las administraciones francesas. 

Obiang tiene en este momento malas relaciones con los gobierno de Francia, de Estados Unidos, de España (muy probablemente serán peores con Pedro Sanchez), de Portugal y con el resto de países europeos… La defensa (imposible) de su hijo no contribuye al que ha sido siempre el objetivo de la política exterior del dictador: evitar su aislamiento político internacional.

Se ha gastado una millonada (de todos los guineanos) en abogados carísimos pero su hijo sigue siendo el delincuente internacionalmente reconocido que ha sido hasta ahora… ¿Le merece la pena seguir peiteando contra Francia?

Parece que no, he ahí la evidencia de su derrota.