Obiang lleva al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sus obsesiones sobre las amenazas de mercenarios. Agencia EFE

Naciones Unidas, 4 feb (EFE).- Varios países africanos pidieron hoy en Naciones Unidas apoyo ante la amenaza que plantean los mercenarios que combaten en conflictos de la región y que perpetúan la violencia en el continente.

Ese llamamiento centró un debate especial del Consejo de Seguridad, impulsado por Guinea Ecuatorial, que este mes preside el máximo órgano de decisión de la ONU.

 Al frente de la sesión estuvo el presidente del país, Teodoro Obiang Nguema, quien denunció que los “intereses ocultos de los mercenarios” siguen dificultando la estabilidad y el desarrollo en el continente.

“Observamos que la práctica totalidad de los conflictos en África están o han estado salpicados por la presencia y acción de estos auténticos soldados de fortuna”, lamentó Obiang.

“La acción de los mercenarios en África, ha sido desoladora y nos aboca constantemente a afrontar importantes desafíos como obstáculos a la libre determinación de nuestros pueblos, las violaciones del derecho internacional humanitario, la miseria, los saqueos de las riquezas de nuestras naciones, derrocamientos de Gobiernos legalmente constituidos y otras actividades criminales”, recalcó.

Por ello, el presidente de Guinea Ecuatorial llamó al Consejo de Seguridad a hacer frente al fenómeno y a situarlo junto a otras prioridades, como la lucha contra el terrorismo o la piratería.

Su mensaje fue respaldado por los Estados africanos que intervinieron en el debate y que demandaron medidas contundentes contra el problema.

Obiang puso a su país como ejemplo de los peligros que plantean los mercenarios y los combatientes extranjeros, denunciando cinco intentos de derrocar a su Gobierno en los últimos 24 años.

El objetivo de esos ataques, aseguró, era “apoderarse de los recursos del país”, sobre todo desde que en los años 90 se descubrió petróleo.

“Esos elementos realizaron acciones tan diversas como violentas en forma de asalto a bancos, ataques a la residencia del jefe de Estado y hasta un intento de asesinato a mi persona, conjuntamente con toda mi familia, en diciembre 2017, entre otras”, señaló.

Obiang, que ejerce el poder en Guinea Ecuatorial desde 1979, cuando llegó al poder mediante un golpe de Estado que derrocó a su tío Francisco Macías, atribuye a la oposición interior y exterior la organización de ese supuesto golpe de Estado frustrado en 2017.

Las autoridades ecuatoguineanas detuvieron entonces a un grupo de supuestos mercenarios de origen chadiano, camerunés y centroafricano y los acusaron de estar implicados en la acción. EFE

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https://www.lavanguardia.com/politica/20190204/46211594075/paises-africanos-piden-apoyo-contra-los-mercenarios-que-luchan-en-la-region.html

A:    En la intervención del dictador ante en Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se incluyen bajo la etiqueta de “mercenarios” a todos los grupos armados de origen extranjero que han intervenido en Guinea Ecuatorial en las últimas décadas. Lo cierto es que no todos han sido iguales. Mercenarios sin duda eran los miembros de Executive Outocomes, encabezados por Simon Mann que prepararon un intento de golpe de Estado. Simon Mann, un producto impresentable, de los más oscuros intereses imperialistas en Africa, acabó colaborando con el dictador…

Es dificil calificar como “mercenarios” a los miembros Movimiento para la Emancipación del Delta del Niger (MEND) que intervinieron por dos veces en Guinea como consecuencia del incumplimiento por parte de la dictadura de Obiang de acuerdos secretos que habían establecido con ellos.

Tampoco son estrictamente “mercenarios” los chadianos que (al parecer) llegaron hasta la frontera de Camerun con Guinea en la Navidad de 2017 en una operación organizada por un importante grupo de jóvenes disidentes del PDGE (el partido del dictador), una parte de los cuales está encarcelada desde hace meses en Bata, sin que se respeten sus mínimos derechos, y otra se ha exilado en España.  En principio, a juzgar por las informaciones (muy deficientes) que se tienen sobre ese contingente de chadianos malamente armados, uno de los lamentables resultados de las eternas guerras civiles que se vienen produciendo en varios de los países de la región centroafricana, tampoco encajan exactamente en la calificación de “mercenarios”.

En cualquier caso, la presencia de fuerzas armadas irregulares en toda esta zona, solo identifica una parte del problema. La inestabilidad política en toda la región centroafricana  no es solo consecuencia de la presencia de estos grupos armados.  Esa presencia y una permanente (desde hace décadas) inestabilidad política es fundamentalmente el resultado del fracaso político de los procesos de independencia en todos estos países que ha llevado a una inusitada acumulación de regímenes dictatoriales y extremadamente corruptos. No hay estabilidad, ni la habrá, mientras no exista democracia, ni transparencia en la gestión de los recursos naturales.

Naciones Unidas paga, con estas resoluciones desnortadas, las consecuencias de acoger en su seno regímenes tan impresentables como el de Teodoro Obiang Nguema.