Nuevo embajador francés en Malabo.

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El dictador guineoecuatoriano recibió el pasado lunes en audiencia al nuevo embajador francés en Malabo, Olivier Brochenin.

La página de la embajada francesa en Guinea Ecuatorial publica la siguiente biografía del señor Brochenin:

Biografia de S.E. Olivier Brochenin

Olivier Brochenin ingresó en el Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores en 1990, es licenciado en Derecho (Universidad de París X Nanterre) y diplomado por el Instituto de Estudios Políticos de París, Sección de la Función Pública. Aprobó la oposición del “Cadre d’Orient” (Sección Europa Central y Alemana) del mismo Ministerio.

Antes de ser nombrado Embajador de Francia en Guinea Ecuatorial, fue Subdirector de Cooperación en Seguridad y Defensa, Subdirector de Cuestiones de Desarrollo, Asesor de los gabinetes de los Ministros Delegados para la Cooperación y el Desarrollo, Brigitte Girardin y Xavier Darcos, y Jefe de Sector de la Secretaría General para Asuntos Europeos.

Al extranjero, O. Brochenin también fue diplomático de intercambio en el auswärtiges Amt, consejero negociador en la Representación Permanente de Francia ante la Unión Europea y en Israel, Cónsul General en los Estados Unidos y Segunda jefatura de la Embajada de Francia en Sudáfrica.

También era un oficial de reserva, especializado en Estado Mayor, con el rango de capitán.

https://gq.ambafrance.org/Biografia-du-S-E-Fred-Constant

La página oficial del gobierno guineoecuatoriano dice sobre esta entrevista:  “El Jefe de Estado, S. E. Obiang Nguema Mbasogo, ha concedido audiencia el lunes 4 de noviembre al nuevo Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Francesa acreditado en nuestro país, Olivier Brochenin.

En el encuentro, ambos han abordado las relaciones diplomáticas que unen Malabo con París, así como la participación de una delegación ecuatoguineana encabezada por el máximo mandatario de la nación a las venideras cumbres internacionales que organizará el Gobierno galo.

Según Olivier Brochenin, se trata de una invitación oficial cuyo programa prevé encuentros bilaterales de ambos jefes de Estado, Sus Excelencias Obiang Nguema Mbasogo y Emmanuel Macron.

Este encuentro, desarrollado en presencia del Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Simeón Oyono Esono y del consejero de la legación diplomática francesa, constituye la primera audiencia que el Presidente de la República concede a Olivier Brochenin, tras presentar sus cartas credenciales como embajador el pasado 17 de octubre“.

Respecto a la política del presidente Macron hacia África, Jeune Afrique ha publicado hace unos días el artículo que sigue:

La política africana de Francia: Emmanuel Macron, del discurso al método?

“Fue hace dos años, en la Universidad de Uagadugú. Frente a un anfiteatro repleto de estudiantes burkinabés, Emmanuel Macron, que había llegado al Elíseo seis meses antes, presentó su visión de la “nueva” relación que pretendía forjar con África. Formulando una promesa reiterada ya por sus predecesores desde el General de Gaulle: la de acabar con Françafrica, sus vínculos malsanos y sus redes oscuras.

Nada era especialmente nuevo entonces, excepto un cambio en términos de imagen y método. Un presidente francés que aún no ha cumplido los cuarenta años y que participa en una dura sesión de preguntas y respuestas ante un auditorio joven, en directo y sin red.

Aunque Emmanuel Macron quiso garantizar que no volvería a haber “política africana de Francia”, su ya famoso discurso de Uagadugú revela una a una las principales medidas que se propone tomar durante su mandato de cinco años. “Es una hoja de ruta”, confirmaron en el Elíseo. Aparte de en Europa, no hay ningún otro ámbito en el que el Presidente haya dejado tan claras sus intenciones. »

Marcadores simbólicos”

Preparado con los miembros de su Consejo Presidencial para África (CPA), compuesto por una docena de personalidades de la sociedad civil francesa y africana, este discurso de apertura tenía como objetivo marcar una ruptura y el comienzo de una nueva era. El objetivo declarado: construir una relación normalizada sólo a través de canales oficiales.

Entre la serie de medidas anunciadas en Uagadugú, algunas, consideradas por su entorno como “marcadores simbólicos”, se adoptaron rápidamente. Así, los archivos franceses sobre el asesinato de Thomas Sankara se tranfirieron al sistema judicial de Burkina Faso y se inició el proceso de restitución del patrimonio cultural africano, en particular con Benin.

Otro símbolo fuerte: el acercamiento a la Ruanda de Paul Kagame, especialmente a través del apoyo a Louise Mushikiwabo para que pasase a encabezar la Organización Internacional de la Francofonía (OIF) a finales de 2018.

Por lo demás, una de las principales ideas rectoras de la gobernanza macroniana en África es alejarse de la “lógica de las crisis” y centrarse en una mayor cooperación en sectores más tradicionales, como la educación, el espíritu empresarial, el desarrollo sostenible, la cultura y el deporte. Pero es sobre todo en términos económicos como Emmanuel Macron y sus asesores analizar sus relaciones con sus socios africanos.

De ahí el interés que despiertan los pesos pesados no francófonos del continente, como Nigeria, Ghana y Etiopía, tres países a los que el Presidente ha visitado sucesivamente desde su llegada al poder. En la misma línea, visitará Sudáfrica y Angola en mayo de 2020. Cada vez, empresarios e inversores franceses le acompañan para intentar aprovechar las oportunidades en los países en cuestión. Con diferentes grados de éxito.

“Hay bloqueos persistentes, dice una fuente del Palais. La visión de África de nuestros operadores económicos no cambia con la suficiente rapidez. Todavía tenemos dificultades para convencerlos de que vengan y desarrollen nuevos proyectos. “Por ambicioso y bien diseñado que esté, el discurso presidencial sobre el cambio en las relaciones franco-africanas ha de hacer frente a algunas realidades menos atractivas.

Empezando por la costosa operación Barkhane en el Sahel, donde más de 4.000 soldados franceses han sido desplegados desde 2014. De hecho, es difícil hablar del final de Françafrica en un momento en que París está llevando a cabo su mayor operación exterior en el continente desde las independencias. El presidente francés, cuyas declaraciones sobre la tasa de natalidad en algunos países africanos ya habían suscitado polémica en 2017, también es criticado regularmente por su política migratoria hacia el continente.

Dos grandes acontecimientos

El año 2020 será un año crucial para la política africana de Emmanuel Macron. Organizará dos eventos importantes en su país: la Cumbre Francia-África, que se celebrará a principios de junio en Burdeos, y la temporada de las culturas africana, que tendrá lugar de junio a diciembre en toda Francia. Será una oportunidad para dar la bienvenida a sus homólogos africanos con gran pompa, pero también para interesar a sus compatriotas en el continente y sus desarrollos.

Tras el discurso de Ouaga, el CPA estará llamado una vez más a desempeñar un papel en la preparación de estos dos importantes acontecimientos. Confiando especialmente en las diásporas, que el Jefe de Estado quiere que sean un vector privilegiado para los intercambios con África.

Por último, más allá de los grandes discursos y las buenas intenciones, puede que se enfrente a lo que todos sus predecesores han conocido antes que él y que, al final, marcará su trayectoria: la gestión de una crisis política en un país francófono. Burkina Faso, Guinea, Côte d’Ivoire, varias elecciones presidenciales con resultados inciertos están programadas para finales de 2020 en países clave. No cabe duda de que serán examinados con especial atención por el Elíseo.

https://www.jeuneafrique.com/mag/847696/politique/politique-africaine-de-la-france-emmanuel-macron-du-discours-a-la-methode/