No a la Mesa de Diálogo. Paysa Eló Ayeto

secadero

Los secaderos de cacao son un claro ejemplo de cómo se ha destruido una infraestructura económica.

El cacao para el 65% de la población en Bioko era su principal fuente de ingresos.

El abandono de los secaderos de cacao hace evidente la falta de inversiones del Estado. Ese mismo Estado que regala coches a  Diputados y Senadores, Gobernadores y Delegados del Gobierno, Jueces, Magistrados, Fiscalesy Órganos Constitucionales, cada cuatro años con un coste no inferior a los 40.000.000 millones de francos por vehículo..

¿Se puede hablar en estas condiciones, ante un ejemplo como el que hay decenas,  de Dialogo Nacional?.

La convocatoria de la Mesa de Dialogo es además  inoportuna. No casa con hechos todavía muy frescos como son las pasadas Elecciones Legislativas y Municipales.

La muerte de Santiago Bee siguen sin esclarecerse y estamos a la espera de las disculpas del Presidente por sus declaraciones tras aquel hecho.

El juicio en la Audiencia Provincial de Mongomo, ejemplo palmario de la falta de independencia de las instituciones de Justicia y, en general, de la inseguridad jurídica existente en el país.

La existencia de políticos presos por ejercer el derecho a ser elegidos.

La reiterada constatación de que se practican torturas en las Comisarías de Policía y el increíble ejemplo de la paliza dada a Odety en Rebola por miembros de la Seguridad Nacional, ¿han supuesto alguna sanción para los autores?

Las amenazas del Delegado de Añisok, que dice actuar en nombre del Jefe de Estado, ¿por qué no tienen consecuencias? ¿Por qué no se le llama al orden?.

¿El impresentable comportamiento del vicepresidente e hijo del dictador va a discutirse en la Mesa de Diálogo?

En fin, la convocatoria de Dialogo carece de credibilidad. En 5 días no se puede discutir ni el orden del día ,con todo lo que ha llovido…

Hace falta, en primer lugar, voluntad: Obiang ha de tener gestos, adoptar decisiones, acordar leyes y Presupuestos que recojan esa supuesta voluntad de diálogo.

Todos estos gestos y medidas han de tener continuidad, han de reiterarse en el tiempo para que se confirme la existencia de esa voluntad de cambio.