Níger, epicentro de la lucha contra el terrorismo en el Sahel. Atalayar

Por María del Pilar Rangel Rojas

Tras la salida de Francia de Malí, Níger es la nueva base de la lucha contra el terrorismo yihadista en el Sahel, no sólo para Francia sino también para Burkina Faso, que comparte frontera con Níger y Malí.

Francia y la fuerza Barkhane tienen su base en Níger, donde también son criticados por diversos sectores locales que consideran que este redespliegue francés llega demasiado tarde, está demasiado alejado de la zona de operaciones del terrorismo yihadista y es causa de más atentados por parte de estos grupos debido a la presencia francesa en el territorio.

La pregunta es: ¿puede la Operación Barkhane hacerlo mejor en Níger? El evidente fracaso de la misión antiterrorista francesa en Malí hace que algunos se muestren escépticos, a menos que haya un cambio radical de estrategia y una mayor asunción de riesgos.

El pasado domingo, el Presidente de la Transición de Burkina visitó Níger para reunirse con el Presidente Bazoum y tratar temas de seguridad en la zona trilateral, como la información, el intercambio de recursos y el aspecto operativo de la lucha contra el yihadismo.

Cabe recordar que Níger es la base de operaciones de Estados Unidos contra el terrorismo y que la semana pasada, gracias a la mediación del Presidente de Níger, una monja estadounidense que estaba secuestrada desde abril fue liberada tras las negociaciones entre las autoridades nigerinas y el Grupo de Apoyo Islámico y Musulmán.

También cabe destacar la labor de Estados Unidos en Níger, donde la mayoría de los éxitos en la eliminación de los grupos yihadistas se han basado en la inteligencia proporcionada por los estadounidenses. Los americanos proporcionan inteligencia a Francia, también proporcionan suministros. Alrededor del 30-40% (de los aviones) son repostados por los Estados Unidos.

Según France 24, no hubo compensación económica por la liberación de la monja estadounidense. El grupo terrorista JNIM había pedido la liberación de 16 combatientes, pero al parecer sólo uno fue liberado.

Según fuentes locales, la operación se llevó a cabo sin el apoyo de socios occidentales. La monja fue trasladada a Niamey, donde la esperaba un helicóptero de las fuerzas especiales estadounidenses.

Esta liberación es el primer gran éxito de la política de negociación de las autoridades nigerianas con los terroristas, iniciada hace varios meses. El objetivo del presidente Mohamed Bazoum era invitar a los yihadistas a deponer las armas.

Por ello, Burkina Faso y Níger están estudiando la posibilidad de realizar operaciones conjuntas en sus territorios para luchar eficazmente contra el terrorismo. La información procede de un comunicado de prensa publicado por la Presidencia de Burkina Faso el lunes 22 de agosto en Facebook.

Según los funcionarios de ambos países, la iniciativa tiene como objetivo no sólo abordar los retos a los que se enfrentan sus distintas fuerzas armadas nacionales, sino también recuperar el control de la situación. Para ello, ambos Estados tienen previsto reforzar la cooperación en materia de defensa mediante un acuerdo de cooperación militar y aumentar las operaciones conjuntas sobre el terreno.

«Más allá de las operaciones puntuales, tenemos previsto llevar a cabo operaciones regulares y permanentes que permitan a nuestras fuerzas ocupar el terreno, tomar el control del mismo y que no podamos dejar ni un centímetro a los terroristas, tanto en Níger como en Burkina Faso», declaró el Ministro de Defensa nigerino.

Cabe señalar que las autoridades de Burkina Faso y Níger también pretenden ampliar su proyecto de operaciones conjuntas a Malí para mejorar la sinergia de las acciones y a Benín para obtener resultados más convincentes en sus fronteras comunes.

Este es realmente el enfoque correcto, la lucha contra el terrorismo yihadista en el Sahel debe llevarse a cabo siempre primero a nivel local, luego a nivel regional con ayuda internacional de forma coordinada, pero siempre a nivel local.

La acción regional implica una fuerte cooperación bilateral entre Burkina Faso y Malí, pero también entre Burkina Faso y Níger, para superar la larga franja fronteriza con Malí. Con Níger, esta cooperación bilateral ya existe a través de la operación conjunta Taanli, una operación que tiene lugar regularmente cada seis meses. Y con Malí, Burkina Faso comprueba hasta qué punto puede obtener realmente una cooperación bilateral.

Asimismo, los países del Golfo de Guinea deben reforzar su seguridad porque el terrorismo yihadista ya se ha hecho notar en estos países tras los atentados que Costa de Marfil sufrió entre 2019 y 2020, dirigidos a Benín y Togo. Togo ya ha sido atacado al menos tres o cuatro veces y los ataques son cada vez más frecuentes y mortales. Benín también ha sido objeto de varios atentados. Por eso es urgente desarrollar una nueva estrategia para el Sahel y una nueva estrategia regional.

Hay que recordar que Francia también acompaña a los países del Golfo de Guinea amenazados por los grupos yihadistas, pero desde territorio nigeriano. Pero no habrá fuerzas francesas desplegadas en Togo, ni fuerzas francesas desplegadas en Benín, ni fuerzas francesas [antiterroristas] desplegadas en Costa de Marfil.

Por lo tanto, no habrá presencia militar francesa en estos países, sino que, caso por caso, desde el territorio nigeriano, los franceses acompañarán a estos países en la lucha contra el terrorismo. También es muy importante la creación de la Academia Internacional de Lucha contra el Terrorismo (IACCT), que se instalará el 10 de junio de 2021 en Jacqueville, cerca de Abiyán, en Costa de Marfil.

En Benín, por ejemplo, el Presidente Macron dijo que se trataría sobre todo de equipamiento, formación e intercambio de información.

Francia ha aprendido la lección tras la salida de Mali y quieren ser mucho menos visibles, estar presentes sin ser visibles, esa es la doctrina hoy en día. La estrategia es, pues, estar presente sin ser visible, prestando apoyo a los países del Sahel y del Golfo de Guinea, pero teniendo una mayor presencia en Níger, desde Níger, para las operaciones en otros países.

Francia ha aprendido la lección de su mala actuación en Malí y, para no repetir los mismos errores en el Golfo de Guinea, su nueva estrategia de presencia militar en la subregión es estar presente pero no visible, adoptar un perfil bajo y dejar el grueso de las operaciones antiterroristas a los países de la región.

Níger, epicentro de la lucha antiterrorista en el Sahel (atalayar.com)