Mujeres guineanas denuncian violaciones impunes de militares de Obiang en la isla de Annobón. EPE

  • El testimonio de una niña de 16 años agredida en Annobón, isla de Guinea Ecuatorial, destapa los atroces abusos perpetrados por el régimen
  • Una manifestación este viernes en Madrid frente a la embajada del país exigirá a las autoridades que acaben con esta vulneración de derechos humanos

Mujeres annobonesas, naturales de Annobón (una pequeña isla de Guinea Ecuatorial de unos 5.000 habitantes), denuncian que un grupo de militares de la etnia fang, la que gobierna en el país desde hace décadas, llevan semanas violando a madres y niñas que residen en la isla. Una manifestación que se celebrará este viernes 26 entre las 12 y las 15 horas frente a la embajada de Guinea Ecuatorial en Madrid (avenida de Pío XII, 14) denunciará los abusos perpetrados por estos militares y exigirá a las autoridades que tomen cartas en el asunto. En Guinea Ecuatorial gobierna el dictador Teodoro Obiang desde 1979, tras un golpe de Estado. 11 años antes, en 1968, Guinea consiguió la independencia de España.

«Un militar iba caminando detrás de mí. Me agarró fuerte de la mano, le dije que me estaba lastimando, pero me contestó que le diera un beso. Me soltó y me fui andando, pero me dijo: ‘¿A dónde vas, si esto acaba de empezar?'». Lo cuenta sollozando a El Periódico de Cataluña, del mismo grupo editorial que EL PERIÓDICO DE ESPAÑA una de las jóvenes violadas, de tan solo 16 años. «Nadie nos ha ayudado, no creemos que esta persona esté en la cárcel. Aquí no existe la justicia», clama por teléfono su tía, quien se puso en contacto con este diario para denunciar lo ocurrido. Confía en que la prensa dé cobertura a los «abusos» de «las fuerzas de ocupación fang».

«El militar me volvió a agarrar de la mano, me llevó al interior de la selva, empecé a pelear con él pero me lanzó al suelo -prosigue la joven-. Me dijo que me iba a dar con dos piedras si no me ponía. Yo le dije: ‘Mátame, porque no me voy a poner'». El testimonio de esta mujer se interrumpe varias veces debido a su crudeza. Cuenta llorando que el militar le quitó el pantalón fuertemente y que, «al terminar», la limpió con su propia ropa.

«Me dijo que no le importaba que se lo dijera a mi madre, que no le iban a hacer nada porque era policía, que yo no era la única persona a la que había hecho eso en Annobón y que no tenía pruebas contra él», concluye la niña. La dejó abandonada y herida en el bosque. Asegura que le dejó tal «trauma», que sigue sin poder beber y comer. Su pierna derecha quedó herida y no puede moverla desde entonces. De hecho, semanas después de la violación, la joven fue trasladada a Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, para ser tratada en un hospital, ya que en Annobón solo hay un centro sanitario que ni siquiera tiene luz.

INDEPENDENCIA DE GUINEA

El pasado 9 de julio, un puñado de annoboneses se declararon independientes de Guinea Ecuatorial, el único país africano, junto con la República Árabe Saharaui Democrática, donde el español es lengua oficial. Esta declaración no fue ni reconocida ni rechazada por nadie, ni siquiera por el Gobierno guineano. «Quienes nos declaramos independientes somos los que estamos denunciando todo. Guinea Ecuatorial es una dictadura, es un sistema hermético que lleva 43 años en el poder», explica Orlando Cartagena, guineano residente en València y líder del movimiento Ambo Legadu, que significa «Annobón Libre». Según él, en las últimas semanas, los militares violaron al menos a cinco mujeres, entre las que hay niñas y embarazadas. Pero estas violaciones, asegura Cartagena, llevan años produciéndose. «Pedimos que el Gobierno de Guinea saque de la isla a esos violadores», dice.

Según Annobón Libre, muchas de estas violaciones dan como resultado embarazos no deseados. Al tiempo, las futuras madres se ven sometidas a «partos de alto riesgo» dada la escasez de medios sanitarios en el único centro de salud que existe en Annobón, de manera que muchos partos y operaciones quirúrgicas son llevadas a cabo «a oscuras o con lámparas de queroseno».

Annobón Libre denuncia también el caso de una niña con discapacidad psíquica, engañada y sometida a abusos sexuales de forma reiterada por un soldado de Obiang hasta dejarla embarazada.

FUNDACIÓN DEL PARTIDO

Annobón Libre fue fundado en 1990 con el objetivo de que los annobenses tuvieran acceso a los estudios. «Siempre fuimos tratados como extranjeros por Guinea Ecuatorial y hemos sido discriminados desde todos los ángulos, en el gobierno, en el trabajo...», relata Cartagena. La isla permanece totalmente abandonada e incomunicada con Guinea. «Antes, solo había un barco al año de Malabo a Annobón. Ahora hay uno cada dos meses». Los annobenses viven de la tierra: de la pesca, del campo. No hay panaderías o tiendas en la isla. «Los niños no beben leche porque no hay», ilustra el líder de Annobón Libre. No hay luz, ni agua potable. La población hace sus necesidades al aire libre.

Hoy en día, hay unos 200 militares de la etnia fang en la isla. Están ahí desde la década de los 90. El Gobierno guineano fue incrementando cada vez más su presencia en Annobón. «Las violaciones hace años que se producen, pero en los últimos años comenzaron a ser con muchísimo desgarro«, asegura Cartagena.

VIOLENCIA SEXUAL | Mujeres guineanas denuncian violaciones impunes de militares de Obiang en la isla de Annobón | El Periódico de España (epe.es)