“María Nsue, los cuentos de una mujer entre África y Europa”. Gustau Nerín. EL NACIONAL.CAT

La guineana María Nsue Angüe (1948-2016) fue una de las primeras africanas en escribir un libro en español (la precedió la corisqueña Raquel Ilombé). Su novela Ekomo, de 1985, se ha convertido en todo un mito de la literatura femenina, porque describe los padecimientos de Ilombé, una mujer de pueblo que se sacrifica por su marido, Ekomo, gravemente enfermo, pero que a cambio sólo recibe regaños y críticas. La editorial Sial, en su colección Casa de África, ha editado Cuentos y relatos, una compilación de varios relatos cortos de la escritora africana. Nsue murió este mes de enero: aunque aseguraba tener muchos libros por publicar, es probable que este volumen sea la última obra de la escritora guineana que se edite.

María Nsue

El África mágica

Los cuentos de María Nsue nos sitúan en el África mágica de la tradición fang. Son cuentos en que los muertos resucitan, los jóvenes obtienen poderes mágicos, los seres humanos cambian de apariencia… Cuentos generalmente ubicados en poblados, que reviven el África tradicional: los hombres van a cazar, las mujeres cultivan… Pero hay elementos de modernidad que se cuelan en estas historias: en algunos cuentos aparecen militares, en otros televisores… Y, obviamente, en un país dominado por una dictadura, también aparece en algún momento el autócrata que lo domina todo. En el fondo, en la estructura de mucho cuentos también es patente la tradición cuentista europea, muy diferente de la fang: hay, entre las historias de Nsue, también los típicos cuentos donde el protagonista acaba casándose con la hija del rey… En el fondo, las influencias de las historias tradicionales fang de Biom, el tragón salvado por su mujer, se sobreponen a las de los cuentos de los hermanos Grimm o de Hans Christian Andersen.

Generación perdida

María Nsue forma parte de la llamada “generación perdida” de la literatura guineana, integrada por aquellos autores que nacieron en los últimos tiempos de la colonia, que se formaron en España, y que en muchos casos no pudieron volver a su país para aportar sus conocimientos. Es aproximadamente, de la misma generación que el narrador Donato Ndongo (autor de Las tinieblas de tu memoria negra) o el poeta Francisco Zamora (autor de obras tan emblemáticas como “Salvad a Copito“). Son los escritores que empezaron a crear una literatura guineana, tras la independencia, apoyándose en los primeros tanteos literarios, que se dieron en pleno franquismo. Son los autores que empezaron a buscar una forma de expresarse en el español guineano y que generaron las nuevas formas de escribir del país.

Una autora mítica

María Nsue es una autora que llegó a ser muy popular en los círculos especializados en las literaturas afrohispánicas. A veces era tan conocida por las riquísimas anécdotas de su vida como por su literatura. Su libro Ekomo apareció en las ediciones de la UNED, en una colección de escaso impacto y corta tirada, y no fue reeditada hasta 2008, por la editorial Sial. En Guinea publicó un libreto con algunos relatos (Relatos), en una edición casera de unos centenares de ejemplares. Nsue interesó mucho a los especialistas en literaturas comparadas y a algunos fans de la literatura africana, pero en realidad no tuvo mucha salida. En Guinea, donde hasta hace poco no había ninguna librería, mucha gente conocía a la escritora María Nsue, pero muy pocos, poquísimos, habían leído sus obras. María Nsue se solía sentar, cada día, hacia el mediodía, en un bar situado cerca del Ayuntamiento de Malabo. Muchos de los que pasaban sabían que era escritora, pero probablemente los expertos en literatura guineana de las universidades norteamericanas habían leído muchos más libros suyos que sus conciudadanos. De vez en cuando, María Nsue explicaba cuentos en los centros culturales, o hacía apariciones a las escuelas, pero a partir de la publicación de Ekomo su producción literaria quedó prácticamente parada. Las condiciones del país, por otra parte, no facilitaban la tarea de la escritora.

De un lado a otro

María Nsue era hija de un rico plantador fang, del clan Essassom, de Bidjabidján (en Guinea Ecuatorial). Nació en 1948, en el seno de una familia llena de artistas, como el escultor Felipe Osá, uno de los últimos cultivadores de la estatuaria tradicional fang. A los ocho años se marchó a estudiar a España, y se quedó mucho tiempo. La dictadura de Macías(1968-1979) complicó todavía más su retorno, ya que el autócrata sospechava profundamente de cuantos se habían formado en Occidente. En 1971 Nsue se casó, pero enviudó muy pronto. En los años 1980 empezó a viajar de nuevo a Guinea, y publicó Ekomo. En el siglo XXI vivió entre Malabo y Madrid, e hizo algunas colaboraciones con entidades culturales de las dos ciudades. También hizo varios viajes a universidades extranjeras para explicar su obra.

Doble identidad

En las entrevistas que realizó, a menudo María Nsue hacía referencias cruzadas entre Guinea Ecuatorial y España, dos universos que conocía muy bien. Aunque hacía encendidas proclamas de africanidad, de vez en cuando se identificaba apasionadamente con la españolidad. Y sus Cuentos y relatos son una muestra de su enraizamiento en las dos culturas. Los cuentos de Nsue se sitúan en África y sus personajes son básicamente africanos. La mayoría se inspiran directamente en las historias tradicionales africanas: son narraciones, por ejemplo, que explican el trayecto iniciático de varios hermanos, o historias en que el centro se sitúa en los poderes mágicos de un personaje. Pero, en realidad, los textos de Nsue se escapan de las pautas habituales de la literatura oral (muy similares en todas las culturas del mundo). Con la base de un relato tradicional, Nsue elabora una historia que tampoco encaja en el formato habitual del cuento europeo (en el que todos los elementos de la historia tienen que encaminarse a construir el desenlace). El resultado son unas historias en que la trama en algunas ocasiones patina. Al fin, estos relatos, a pesar de su interés, no tienen ni la magia de una historia tradicional bien explicada, ni la fuerza de un relato hecho por un narrador potente. Cuentos y relatos no puede ser, pues, una referencia para los que busquen cuentos tradicionales africanos, pero puede ser un referente para los que quieran acercarse a la realidad mítica y actual de Guinea Ecuatorial.

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