Los tejemanejes de los que mandan en Guinea Ecuatorial. Alejandro Mañana Eló, vecino de Akua Kam Esangui-Mongomo.

Es de mucho pesar y de vergüenza ajena la situación que atraviesa Guinea Ecuatorial; una situación impuesta por el que dice mandar, me refiero al autócrata Obiang Nguema Mbasogo, en el poder desde el 3 de agosto del año 1979, tras haber engañado a sus compañeros de armas, utilizándolos para derrocar y  asesinar a su tío Francisco Macías Nguema Biyogo, previa a la eliminación de grandes e insignes personajes de nuestro querido país, tal es el caso del asesinato a Bonifacio Ondó Edú, Jesús Alfonso Oyono Alogo, el maestro Meco, padre del principal  asesino y secuestrador, actual Vice-Ministro de la inseguridad Heriberto Meco Mbengono, padre José Esono, Job Obiang Mba, por citar algunos casos.

Con la aparición y llegada del Coronavirus covid 19, los que mandan en Guinea Ecuatorial, encontraron una nueva ocasión para descargar sobre la población, sus manías de atropellar y demostrar con creces una vez más sus ganas de intimidar a los ciudadanos.

En Bata, la capital económica del país, han sacado a todos los cuerpos uniformados a las calles, con la única misión de extorsionar, agredir física y moralmente tanto a los nacionales como a los extranjeros que conviven pacíficamente en nuestro suelo patrío. Como es por todos sabido, desde el año 2015, las empresas encargadas de llevar a cabo la famosa reconstrucción nacional de las infraestructuras, ideado por el autócrata Obiang Nguema, dentro del cumplimiento de sus grandes visiones de cara al horizonte 2020, empezaron a despedir gradualmente a sus empleados, por falta de pagos puntuales de parte del grupo que manda Guinea Ecuatorial, quienes se vieron seriamente afectados por la bajada del precio del barril del petróleo, principal fuente de ingresos de la nación.

La mayor parte de las personas que perdieron los empleos en las empresas de construcción como: Sogea Satom, Buygues Batiment, Zacope, ECOCSA, Razel, Socoba edtpl, entre otras, se vieron volcados en la compra de vehículos motorizados, con el objetivo de dedicarse al servicio taxi, para de este modo poder alimentar a sus familias, en un País en el que sus altos mandamases, no han hecho más que amasar la fortuna dineraria que pertenece al estado, tal es el caso de los Bienes Mal Adquiridos y otros procesos abiertos  a lo largo y ancho del planeta en contra del régimen del autócrata Obiang Nguema.

Según el diccionario español, gobernar es diferente de mandar, por lo mucho que el señor Obiang Nguema nos quiera dar la nueva definición según él de la palabra Dictadura (Dictar Normas), #es la vergüenza de todos, dijo Macías en el juicio#. En Guinea Ecuatorial, Obiang, su familia, amigos y allegados, mandan sobre Guinea, mandan intimidando, amedrantando con armas de fuego y municiones reales, para seguir esquilmando las arcas del estado, mandan sobre Guinea acaparándose de todos los recursos del estado, desde los terrenos pasando por las reservas forestales, marinas, mineras, todas las unidades productivas del país; mandan sobre Guinea destrozando a familias enteras, mediante acosos sexuales tanto a hombres como a mujeres, ya sean solteros, solteras, casados, casadas, etc, mandan asesinando, condenando a la miseria a un 85% de la población.

En fin, es lo que hay (dijo Ruslán Obiang, en una entrevista relativa a la longevidad de su padre Obiang Nguema en el poder). Para los que mandan en Guinea, y en plena crisis económica, con menos enchufes como antes, como se conoce por aquí, la obtención del dinero de extorsión o robo, prohibieron el servicio de taxi, con el pretexto de regularizarlo, sin dejar de añadir que el colectivo de personas que se dedicaba a este servicio, practicaba el vandalismo, pertenecían a los grupos de la oposición radical, esta hazaña fue capitaneda por Clemente Engonga Nguema Onguene, así encontraron el  mecanismo para hacerse con el servicio de taxi tanto en Bata como en Malabo y dejando a un mayor número de familias sin qué llevarse a la boca.

Para terminar el trabajo iniciado por Clemente Engonga Nguema Onguene, apareció en la escena el archiconocido Jesús Ngomo, hallas Jesusín, en compañía de su ahijado Artemio Bang Esono; en las calles de Malabo y Bata, son los encargados de llevar a la práctica la asfixia a todos los pocos conductores de servicio taxi que resisten a desempeñar esta labor para poder llevar pan a sus humildes familias, empobrecidas por la gestión de los mandamases, valga la expresión.

A nivel de la ciudad de Bata, se quedaron con el monopolio del servicio de taxi, previa adquisición   de vehículos, el general de la gendarmería Jesús Edú Motó (familiar de primera línea del autócrata Obiang Nguema Mbasogo), con más de 50 vehículos, el capitán de la policía de tráfico, el famoso Miguel Angel, con cerca de una decena de vehículos y que llevan la identificación de Nguan Odjip, el adinerado Eduardo Lympublic, propietario de varios edificios en las avenidas y calles de Bata (familiar de primera línea del autócrata Obiang Nguema), tiene también más de 50 vehículos metidos en este servicio, con la identificación B-ANGUAN.

De modo que, para conseguir la licencia para dedicarse al servicio de taxi, fuera del colectivo señalado, uno se prepara para encontrarse con todo tipo de obstáculos, de largas esperas y seguimiento de expedientes cerca del mandamás Jesús Ngomo, que centraliza todo en Malabo, según manifestaron en una ocasión el brigada de la policía de tráfico, Artemio Bang y el capitán del mismo cuerpo en Bata, Miguel Angel. La licencia de taxi, que anunciaron era gratis, tras firmar un documento de declaración jurada, y la presentación de los documentos de los vehículos, a día de hoy ha pasado de la gratuidad a los desembolsos de hasta 300.000 F.cfas, sólo por la licencia y otorgamiento de un número identificador, sin contar con los gastos por la documentación y el pintado del vehículo.

Como si toda esa tortura fuera poco, si los ingresos de los que monopolizan el servicio de taxi en Bata, se ven reducidos en unos días, el Brigada Artemio Bang Esono junto al Capitán Miguel Angel, tienen la facultad de organizar redadas descomunales, inmovilizando a todo vehículo, que no fuera propiedad de Jesús Edú Motó, de Eduardo Lympublic o del capitán de la policía de tráfico Miguel Angel, conduciéndolos a la perrera creada por el general Jesús Ngomo en la comunidad de vecinos de Nkua – Ntoma, dirección de la cárcel denominada Guantánamo.

Hace menos de 2 semanas, aparecía en las pantallas de la televisión Asonga, propiedad de uno de los causantes de los sufrimientos de Guinea Ecuatorial, el cleptómano Teodoro Nguema Obiang Mangué, el Gobernador de la Provincia de Litoral, el mandamás Bartolomé Owono Nzé, instando a todos los policías de tráfico, a dejar en paz a los conductores de los vehículos al servicio de taxi y de particulares durante este tiempo de confinamiento, exigiéndoles únicamente llevar a bordo, productos de desinfección, como el alcohol, mientras ofrecía el siguiente número de teléfono: 222 57 44 66, en caso de que alguien se viera perjudicado en las vías públicas por algún supuesto policía al servicio de la extorsión.

Días después de las proposiciones verbales y televisadas del gobernador de Litoral, aparecía el Capitán Miguel Angel en el cruce de Ngoló, el mercado de Bikuy, llegando a inmovilizar a más de un centenar de vehículos taxis y particulares sin razones aparentes, en su pleno ejercicio de demosrtar su supremacía a Owono Nzé, con los apoyos de Edú Monto y otros, es lo que hay.

El gobierno militar del autócrata Obiang Nguema, ha puesto en la calle a todos los cuerpos uniformados, con el pretexto de proteger a la población del coronavirus covid 19, dejando de lado, la necesaria labor de equipar los hospitales y dotar al personal médico de material necesario para luchar eficazmente con esta lacra, mientras los casos suben como la espuma, superando en porcentaje al número de contagiados en Camerún, en función de la población de los respectivos estados, una incompetencia manifiesta e inaceptable, de un grupo de individuos que llevan mandando en Guinea durante 40 años, demostrando su inutilidad y llevando a toda una nación al desgaste.

La población necesita saber la eficacia del covid-organics recibido de Madagascar sobre los pacientes infectados, que por cierto estará en los almacenes y residencia de los mandamases del territorio.

La aparición del covid 19, ha sido una ocasión para demostrar a la opinión pública nacional e internacional, lo desnudo en que se encuentran los que mandan Guinea Ecuatorial, falto de ideas organizativas, en Bata, han cerrado todos los mercados rompiendo de esta manera la cadena de aprovisionamiento informal de las familias pobres, en Guinea Ecuatorial en general y en Bata en particular, la población está abandonada a su suerte, mientras el autócrata Obiang Nguema, se esconde en su búnquer y sus perros en las calles para causar estragos ante una población indefensa y oprimida.  

El propio Ministro del Interior y Corporaciones Locales lo manifestó recientemente en las pantallas de televisión, la incompetencia de un grupo de hombres analfabetos funcionales, dijo textualmente que los prohombres del régimen, los mandamases del des-gobierno que manda en Guinea Ecuatorial, se desplazaban a sus anchas al interior del país sin miedo a nada; delegados de Gobierno como el de Niefang, de Añisok (el asesino Fernando Ngui Monsuy), el delegado de gobierno de Mbini (el torturador y malicioso hijo del régimen Ambrosio Nzé Nfum), inmersos en la venta de credenciales en plena pandemia, llegando a cobrar hasta 60.000 F.cfas, así funciona el régimen del autócrata Obiang Nguema.

QUE DIOS BENDIGA Y PROTEJA A TODA LA CLASE OPRIMIDA EN GUINEA ECUATORIAL.-