Los militares anuncian arrestos por el asalto en Sudán, pero la oposición lo ve insuficiente. Agencia EFE

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El Consejo Militar Transitorio (CMT) informó de que “varios miembros de las fuerzas regulares” han sido detenidos por el asalto a la acampada permanente de manifestantes en Jartum el pasado lunes, un anuncio que la oposición ve “positivo” pero “insuficiente”.

 En un comunicado difundido por la agencia estatal SUNA la junta militar indica que el comité nombrado para investigar esos hechos obtuvo “pruebas preliminares” contra “varios elementos de las fuerzas regulares que fueron puestos bajo custodia militar, antes de ponerlos a disposición de las autoridades judiciales de manera urgente”.

“No habrá ninguna demora en hacer responsables a quienes sean culpables de acuerdo con las normas y las leyes”, indicó la junta en la nota, fechada el 10 de junio y difundido a última hora del lunes.

El CMT, que detenta el poder en Sudán desde el derrocamiento hace tres meses de Omar al Bashir, no da detalles en el texto sobre el número, rango o cuerpo de los militares detenidos ni de los cargos de los que se les acusa.

Moataz Mohamed Saleh, un dirigente de la plataforma opositora Fuerzas de la Libertad y el Cambio, dijo hoy a Efe que el anuncio del CMT “es un paso positivo pero insuficiente”.

“La oposición todavía insiste en formar un comité internacional de investigación para la masacre del desalojo de la sentada con el fin de saber la verdad”, señaló.

Agregó que la junta “solo detuvo unos militares indeterminados pero las Fuerzas de la Libertad y el Cambio piden determinar los responsables que dieron la orden a los militares detenidos de disparar a los manifestantes”.

La junta militar sudanesa anunció el pasado día 4 el nombramiento de un fiscal al frente para investigar lo sucedido un día antes.

El 3 de junio un grupo de militares, según la oposición, miembros de las controvertidas Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), de la Policía y de la seguridad del estado asaltaron la sentada en la que manifestantes se mantenían protestando de manera ininterrumpida desde el 6 de abril frente a la sede del Ejército en Jartum.

La acampada, símbolo de la protesta contra el Gobierno que terminó precipitando el derrocamiento de Al Bashir el 11 de abril, fue arrasada en una acción en la que murieron decenas de civiles.

Según el opositor Comité de Médicos desde ese día han muerto 118 personas, una cifra que el Gobierno sudanés reduce a 61.

La oposición calificó el asalto de “masacre sangrienta”, y tildó a la junta militar de “golpista” y “asesina”, al tiempo de dar por suspendidas las conversaciones con el Gobierno.

Militares y oposición habían encallado en las conversaciones que iniciaron semanas antes para consensuar un Gobierno de transición.

En esas conversaciones habían acordado la formación de un Consejo Soberano con participación de militares y civiles que prepararía durante los próximos tres años para un proceso electoral.

El día 4 el presidente de el CMT, Abdelfatah Burhan, anunció la suspensión de todos esos acuerdos y afirmó que se convocarán elecciones en nueve meses.