Los desafíos económicos africanos para 2019. Cedric Oloufemi Montetcho. Financial Afrik

La situación internacional no es el paraíso. La guerra comercial entre Pekín y Washington que se desató el año pasado ha dado lugar a una extraña “paz de los valientes”. Sin un armisticio claro entre los dos gigantes, 2019 comienza con incertidumbre.

La ralentización del crecimiento chino pesará sobre el precio de las materias primas y, en particular, sobre el del petróleo. A pesar de las reducciones de cuotas anunciadas por la OPEP, no hay indicios de una recuperación garantizada en el primer semestre de este año. África seguirá de cerca el precio del barril de Brent, un factor decisivo para Nigeria, Angola y, entre otros, para la zona CEMAC. La evolución del coste del dinero sigue siendo motivo de preocupación para los ministerios de finanzas que buscan fondos para financiar grandes proyectos y también para hacer frente a los pagos de la deuda. En 2017, los eurobonos acumulados por los países africanos alcanzaron los 20.000 millones de dólares. En 2018, seis países recaudaron 12.000 millones de dólares en el primer semestre del año. Esto muestra el impacto directo de la evolución de los tipos de interés en las economías del continente.

En el mercado de capitales, la Reserva Federal de los Estados Unidos ha subido sus tipos y el BCE ya ha anunciado el final de su política de flexibilización cuantitativa. A través de este mecanismo de expansión cuantitativa, el Banco Central Europeo ha recomprado activos por valor de 2.600 millones de euros en tres años.

Las señales se han puesto en ambar, es decir, los tipos de interés se están invirtiendo.

Los activos a corto plazo son más caros que los activos a largo plazo, lo que presagia temor al futuro. Todos los mercados bursátiles, excepto Frankfurt, se desplomaron en el último trimestre de 2018. Los principales índices estadounidenses (Dow Jones y SP 500) registraron su peor diciembre desde 1931. El cambio fue particularmente brusco en las bolsas de valores asiáticas (en especial en Shanghai), que cerraron el año con una caída de sus valoraciones en dólares.

El estado febril de los mercados anticipan las preocupaciones de los inversores frente a las tendencias de 2019.

En Europa, la situación económica varía de un país a otro. La locomotora alemana visto como se contraía su PIB a finales de año. Los episodios de los chalecos amarillos en Francia hace temer un impacto en la moral de los inversores, en un mercado laboral en crisis (2,6 millones de desempleados) y en una deuda pública estimada en el 99% del PIB.

La otra potencia del viejo continente, Gran Bretaña, continúa sus difíciles negociaciones sobre el Brexit. La duración del proceso socava a un sector privado que es incapaz de predecir las consecuencias reales del divorcio.

África siempre en discusión con el FMI

En este tenso clima internacional, África supervisará dos indicadores: los precios del petróleo y de las materias primas, por un lado, y la evolución de los tipos de interés, por otro. Las nuevas emisiones de bonos en el mercado internacional, a menudo con fines de reestructuración de la deuda o de reposición de reservas de divisas, están limitadas por las condiciones del mercado. A esto hay que añadir las limitaciones de los donantes y la escasez de recursos en condiciones favorables fuera, por supuesto, de los generosos créditos al comprador concedidos por los países emergentes (China, India, Turquía).

La mayoría de los países del continente operan en el marco del programa del FMI con techos de deuda vinculantes considerados como líneas rojas. En general, el margen de maniobra es limitado, aunque el continente conserve su atractivo para los grandes inversores.

Cedric Oloufemi Montetcho

Les enjeux de l’Afrique en 2019