Las orientaciones del dictador sobre el incendio de la catedral de Malabo.

La página oficial del gobierno guineoecuatoriano informa de la visita realizada por el dictador, su señora y personas de su entorno más inmediato a la catedral de Malabo. El párrafo más significativo de esa crónica es el que dice: «Además de orientar a las personalidades religiosas presentes sobre la restauración del templo, S. E. Obiang Nguema Mbasogo ha manifestado ante la prensa que este acontecimiento es un incidente que se debe tomar con mucha calma, con el fin de encontrar maneras para la rehabilitación de esta Catedral que constituye un monumento histórico, y una excepcional obra arquitectónica de Malabo, de más de cien años de existencia.

El Jefe de Estado ha concluido sus palabras con una invitación a todas las instituciones, empresas y a la población a contribuir para que la Catedral Metropolitana de Malabo  pueda recuperar su estructura«.

No se nos dice en qué consistieron esas «orientaciones» dirigidas a las autoridades religiosas «para la restauración del templo«, algo que tendría sin duda mucho interés, y tampoco se hace alusión alguna a que el dictador y su entorno esten interesados en las causas del incendio y las posibles responsabilidades de las autoridades u otros actores en lo sucedido. No se habla de nada de esto. Se califica al incendio como «un incidente que se debe tomar con mucha calma» y se pasa a hablar de inmediato, sin precisarlos mucho, de mecanismos de recogida de fondos para la reconstrucción…

Primeras conclusiones: un silencio oficial profundo va a caer sobre las responsabilidades del incendio. No se va a hablar mucho más de este tema. Al dictador no le interesan las responsabilidades, ni los responsables… Tampoco va a buscarse, parece, financiación exterior de ningún tipo… Es una opción. A pesar de la crisis, el Estado guineoecuatoriano dispondrá de fondos suficientes para la reconstrucción… Así todo se quedará en casa. No habrá que dar explicaciones a nadie sobre las ideas relativas a la reconstrucción, ni a los dineros que en ella se gasten…

Algunos en el régimen encontrarán en ello una buena oportunidad de negocio.