La vida de una doble isleña. Homenaje a Trinidad Morgades Besari. Birdlike *Flexible Cultural Creations

La muerte de la profesora Trinidad Morgades Besari nos ha dejado a todos en luto. A mí me ha sorprendido en un momento muy particular cuando estoy redactando un comentario sobre la próxima publicación de la novelista Trifonia Melibea Obono, que tiene por título «Allí abajo de las mujeres» (la versión en fang es «Djí ené bina bito así»). El texto de la nueva promesa literaria guineana comienza de esta manera : «Durante cuatro días y la vida entera, la aldea se murió con las mujeres, las niñas, los varones y los muchachos. La abuela Ntóo, trovadora, lideró la batalla». Aquí, la trovadora es Trinidad Morgades, que acaba de dar punto final a su recital vital guineoecuatoriano. Un historial, su historia, que ilustra también la evolución de la condición femenina en la sociedad guineana. De padre annobonés, Morgades, y de madre bubi, Besari, Trinidad avanzará en la vida como un puente entre las dos grandes islas de Guinea Ecuatorial como una promesa de futuro, hacia un horizonte muy bien trazado. Con un destino ya diseñado por las olas de la historia entre mares y océanos. Así llega la independencia guineana y con ella Trinidad Morgades Besari.

En los albores de la libertad guineana, la hija de las islas desempeña varias funciones prestigiosas de la nueva República. Es nombrada Primera Secretaria en la Embajada de Guinea Ecuatorial en Nigeria y, más tarde, agregada cultural en la sede diplomática guineana en Addis Abeba, Ethiopia, ante la Organización de Unidad Africana (OUA), hoy Unión Africana (UA).

Trinidad Morgades Besari nace el 21 de abril de 1931, en tiempos de la colonia española, en Santa Isabel de Fernando Poo, hoy Malabo. En aquellos tiempos tanto el franquismo imperante en la Peninsula, en España, como el espíritu colonial reinante en las colonias guineanas abogaban por la formación de la mujer para ser «buena esposa» y «buena madre», y ocuparse únicamente de «sus labores», encerrada en su hogar familiar. El itinerario de la futura universitaria guineana será muy diferente y servirá de modelo a todas sus condiscípulas que le toman como referente en la balbuciente sociedad pre-independentista. Tras sus estudios primarios, la doble isleña integra los estudios secundarios y se traslada a España.

En 1958 obtiene su licenciatura de Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona. Regresa a su país en 1959 donde empieza a ajercer su profesorado, al tiempo que participa a la preparación de la independencia nacional como miembro de la futura élite dirigente de la nación en gestación. Primera mujer universitaria guineana, Trinidad Morgades será siempre una figura intelectual de primer plano, tanto en el marco cultural como patriótico. Toda su vida se confunde con una misión militante y de entrega al servicio de su país, Guinea Ecuatorial. Un legado político heredado de su familia. Uno de sus familiares próximos, su hermano, Don Manuel Morgades Besari, se destacó en 1967 durante la Conferencia Constitucional de Madrid para la independencia de Guinea Ecuatorial, como líder y representante de Unión Democrática, uno de los partidos guineanos participantes en las negociaciones para la libertad guineana.

Durante su última conferencia pronunciada el 12 de octubre en Ginebra, ante el auditorio de la Universidad Popular Panafricana de Suiza (UPAF.CH), la escritora y militante femenista Remei Sipi Mayo rindió un emocionante homenaje a Trinidad en estos términos:

«A finales de los años 60, gran número de mujeres iniciamos nuestros estudios en el Instituto Cardenal Cisneros de Malabo (entonces Santa Isabel). Muchas veníamos de los pueblos y estábamos internas en el colegio E’Waiso Ipola. En el Instituto nos encontramos a una profesora de literatura e inglés, esta mujer, negra como nosotras, era Doña Trinidad Morgades. Doña Trinidad Morgades fue una referente para la gran mayoría de mujeres de mi generación: primer grupo de mujeres que no iniciamos nuestra formación en colegios religiosos, cuya función primordial era “prepararnos para ser buenas esposas, buenas madres, etc”. En el instituto nos preparábamos para formar parte activa de esta nueva nación, que sería Guinea Ecuatorial. Trinidad Morgades merece ser recordada, como aquella primera mujer guineana que nos ayudó a creer que, dentro de las muchas dificultades que teníamos las mujeres en un  mundo colonial, habíamos de tener esperanza y formación, para salir de este mundo de exclusión. Doña Trinidad “Anti Trini”, abnegada profesora y maestra en muchos campos, nos abandona hoy a la puerta del final del primer decenio de éste nuevo milenio, sin llegar a ver cumplidos los objetivos de ese “primer decenio de la Mujer Africana” (2010-2020).»

trinidad Morgades y yo

De este modo, la obra de Trinidad Morgades está estrechamente ligada a la historia de su país, así lo manifiesta en el documental «Voces Literarias de Guinea Ecuatorial», realizado por el universitario y cineasta austríaco Mischa G. Hendel, cuando ella ocupaba el puesto de vicerrectora de la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE). En esa entrevista la universitaria guineana sella el legado que deja a Guinea Ecuatorial, cuando dice que «es muy bueno estar en tu país y ver cómo cambia. Es un país que está en emergencia adaptándose a las circunstancias actuales para ir hacia el futuro. (…) El futuro lo hacemos nosotros, nadie lo puede hacer por nosotros, pero tendremos que luchar para que el futuro sea algo positivo.» (Entrevista por Mischa G. Hendel, por partes en video: Video entrevista Morgades, en versión completa y escrita:  Entrevista Morgades completa)

Para el sesgo cultural nacional, para la élite intelectual guineana, la figura de la universitaria Trinidad Morgades Besari tiene particular importancia en la historia contemporánea de nuestro país, por haber formado parte del grupo de personalidades guineanas, mentes pensantes, que regresan de España en los años ochenta,  destacando  el profesor Constantino Ochá Nvé, el escultor Leandro Mbomio Nsue, el periodista Donato Ndongo-Bidyogo, el poeta Juan Balboa Boneke, el antropólogo y poeta Anacleto Oló Mibuy, el ensayista Agustín Nsé Nfumu, que regresa de su exilio de Camerún y será el primer ganador del Certamen Literario 12 de Octubre. Estos y otras figuras del mismo nivel son los que  inician entonces un trabajo de recuperación de los valores culturales africanos para actualizarlos en el contexto del modernismo hispanoguineano. Esa renovación cultural se acompaña de una toma de conciencia del guineano como portador y representante de la comunidad hispánica en el continente africano. Besoso, entonces cantante guineano de moda, lanza en 1983, su exitoso tema Familia Hispánica, en la que celebra y alaba a la comunidad afroiberoamericana. Un año después, en Bata, la capital continental, con el aval del Jefe de Estado guineano, Obiang Nguema Mbasogo, con el patrocinio del gobierno español y con la colaboración de instituciones sudamericanas, el ministro de cultura guineano, Leandro Mbomio Nsue, organiza la I Cumbre cultural afroiberoamericana. Una conferencia que reune a varias delegaciones del mundo hispánico y que consagra a Guinea Ecuatorial como punto de anclaje y tierra de encuentro entre Iberoamérica y África. En este contexto cultural guineano, un nombre femenino se impone, por su peso específico intelectual, Trinidad Morgales Besari.

A su estatuto particular de universitaria guineana se añade sus señas de identidad. Trinidad Morgades Besari es un puero producto del mundo creado por la realidad colonial. Su padre es annobonés y su madre es bubi. Dos islas alejadas una de otra y situadas en los extremos del espacio geomaritimo guineano. Oficialmente el territorio guineano es de unos 28.047 km2, situado en el golfo de Biafra, cuyos límites fueron trazados por el Tratado de París de 1900, entre Francia y España. Dotado de seis islas, Bioko, Annobón, Corisco, Elobey Grande y Elobey Chico, con una franja continental que se llama Río Muni. Esta dispersión territorial que configura la geografía nacional refleja sobremanera las disparidades etnolingüísticas que concurren sin embargo a la formación de la identidad del hombre guineano de hoy. Un proceso que le arranca de su cosmovisión local, ancestral, a la modernidad cotemporánea y estatal.

A partir de ahí, consciente de su identidad la isleña de Annobón, por su padre, y de Bioko, por su madre, multiplica iniciativas culturales, colabora en varias revistas, elabora muchos estudios, difunde varios trabajos y se publica también la obra literaria de su vida, «Antígona», una tragicomedia guineana: la lucha por el poder y su conservación.

«¡Qué me importa Dios! Me han ofendido. ¡A la muerte con el bien del pueblo! Lo que quieren es el poder. Yo tengo el poder ahora, no lo tendrán. Yo, solamente yo, soy el ungido, soy el elegido, soy el grande, soy el padre. Conservaré el poder. Tienen que obedecerme. Estoy autorizado a tener el poder…»

«Antígona». Publicado por Trinidad Morgades en las revistas “África 2000” (Año VI, núm. 14, 1991: 28-31), y “Arizona Journal of Hispanic Cultural Studies” (Vol. 8, 2004: 239-245)

por Joaquín Mbomío Bacheng, en colaboración con Mischa G. Hendel, con un comentario de Remei Sipi Mayo.

La vida de una doble isleña. Homenaje a Trinidad Morgades Besari