La versión del gobierno guineoecuatoriano no parece tener mucho éxito…

El régimen guineoecuatoriano ha decidido que su embajador en Bruselas,  Carmelo Nvono-Ncá, se dedique durante un tiempo a desarrollar “un importante tour diplomático, para informar a las altas autoridades acerca del grave ataque que Guinea Ecuatorial sufrió el pasado 27 de diciembre”.

Sigue diciendo la página oficial del gobierno: “El pasado 26 de enero, fue el turno del Embajador de España ante el Comité Político y de Seguridad, Manuel Acerete, así como la Representante Permanente Adjunta, María Lledó”.

Sería interesante saber cual es la versión que Nvono-Ncá está dando de lo sucedido ya que, más de un mes después, ni el gobierno de Guinea Ecuatorial, ni el de Camerun (ambos directamente afectados por el golpe) han hecho pública ninguna versión completa y creible de lo sucedido y no sabemos, ademas, se hay que considerar que todo acabó en aquellos primeros días o la situación sigue abierta… medios cameruneses hablaban el lunes de cien personas (!!!100 personas¡¡¡) controladas por la policía en el entorno de Kye-Ossi durante el pasado fin de semana…

La página del gobierno cita lo que sigue de la versión de Nvono-Ncá: “los servicios de inteligencia ecuatoguineanos hicieron un gran trabajo junto a otros países, previniendo así a tiempo al Gobierno. Concretamente, gracias a la posterior colaboración con gobiernos africanos, como el de Camerún, ha sido posible frenar esta intentona”… no parece, en verdad, nada muy clarificador y, en consonancia, tampoco obtiene grandes respuestas.

“…Como resultado, el embajador ha comunicado a sus intelocutores la  “sorpresa” que le produce  “la falta de reacción solidaria de la UE [hacia el gobierno guineoecuatoriano] a través de algún comunicado”.

La nota oficial termina diciendo: “Manuel Acerete, por su parte, remarcó que lo primordial es “la necesidad de que se respeten los derechos humanos”.

En la redacción de la página oficial parecen también “sorprendidos”… Para nosotros la actitud de los diplomáticos españoles es coherente con la nota que el Ministerio español de Asuntos Exteriores hizo pública inmediatamente después de conocerse el asesinato en “Guantánamo” del militante opositor Santiago Abee:  hace falta investigación (e información) seria y respeto a los derechos humanos.