La CEDEAO en la cumbre extraordinaria sobre Guinea Conakry y Malí en Nueva York. rfi

La junta militar de Guinea-Conakry calificó de «vergonzosas» las declaraciones realizadas ayer por el presidente de la CEDEAO, el jefe de Estado de Guinea-Bissau, que ayer amenazó a Guinea-Conakry con «fuertes sanciones» si la junta persiste en permanecer en el poder durante 3 años, en contra de las exigencias de la CEDEAO. Esto se produce en un momento en el que se celebra hoy la cumbre extraordinaria de este bloque, al margen de la Asamblea General de la ONU, en la que se aborda la situación de Guinea-Conakry pero también de Malí.

«Los comentarios similares a la intimidación son hoy en día prácticas retrógradas que no hacen honor a su autor y al mismo tiempo empañan la imagen de marca de la CEDEAO. No podemos soportar esta vergüenza» es lo que declara el coronel Amara Camara, una de las figuras de la junta militar de Guinea Conakry, en un vídeo en el que acusa al presidente Umaro Sissoco Embalo de practicar una diplomacia de «marionetas».

Estas declaraciones se produjeron en un momento en el que la situación en Malí, pero también en Guinea, figura en el orden del día de la cumbre extraordinaria de la CEDEAO que se celebra el jueves en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU.

Incluso antes de esta reunión, en una entrevista con RFI y el canal de televisión France 24, el presidente en funciones del bloque de África Occidental amenazó ayer a la junta militar de Guinea-Conakry con «fuertes sanciones» en caso de que ésta pretenda permanecer en el poder durante 3 años, Umaro Sissoco Embalo reafirmando que había llegado a un consenso con la junta militar sobre una reducción de la transición de 3 a 2 años durante una misión realizada en Guinea-Conakry el pasado mes de julio. «Mentiras burdas», dijo hoy la junta militar.

En este tenso contexto, los países de África Occidental también se fijan en el caso de Malí. Aunque el país sigue suspendido de la CEDEAO, las sanciones económicas contra Malí se levantaron el pasado mes de julio después de que su junta militar aceptara organizar elecciones en 2024 tras una fuerte presión internacional.

Hoy, lo que está en juego es el malestar que ha surgido entre este país y Costa de Marfil, país de origen de 46 soldados detenidos en Malí desde mediados de julio acusados de ser mercenarios. Abidjan, que niega estas acusaciones, garantizando que estos soldados están vinculados a la ONU, acusa por su parte a Bamako de haber «secuestrado» a estos soldados.

CEDEAO em cimeira extraordinária sobre a Guiné-Conacri e o Mali em Nova Iorque (rfi.fr)