Guinea no mejorará ni con 40 años con Obiang al frente. Editorial del nº 83 de La Verdad. CPDS

Una vez más, hemos asistido a un bochornoso espectáculo, y ya van tres, protagonizado por el Gobierno del PDGE: verter graves acusaciones, pero falsas, contra el Secretario General de CPDS, Andrés Esono Ondo, ahora informando al Gobierno chadiano de que Esono viajaba al país para comprar armas, municiones y mercenarios para perpetrar un Golpe de Estado en Guinea Ecuatorial.

  Esta vez ha sido, si cabe, todavía más grave ya que la acusación se ha enviado al exterior, con lo que se han cruzado todos los límites de la moral, la ética y el patriotismo que es la bandera del régimen de Obiang, al trasladar sus montajes a un país extranjero con el único objetivo de hacer daño a un compatriota a sabiendas de que estaban mintiendo. El régimen ignora conscientemente que la obligación de un Estado es proteger a sus ciudadanos, estén donde estén, y no traicionarlos por intereses políticos.

  Y tras su detención en tierras chadianas, Andrés Esono ha decidido mantener su agenda política pese a las tremendas acusaciones por el régimen dictatorial. En efecto, el líder de CPDS, nada más regresar a Guinea Ecuatorial, ha emprendido viaje a España a invitación del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE), donde asistió a actos electorales del PSOE en las pasadas elecciones Autonómicas, Municipales y Europeas, y mantuvo reuniones con altos dirigentes de ese partido hermano y entrevistas con medios de comunicación. Este fin de semana, sábado 15 y domingo 16 de mayo, estará presente en el Consejo Nacional de CPDS que se celebrará en Bata, con la presencia de un invitado del PSOE.

  El líder de CPDS, tras ser liberado en Tchad al constatar las autoridades de ese país el montaje y la mentira de la acusación formulada por Malabo, y al rechazar la posibilidad de exiliarse, Andrés Esono volvió a su país para recordar a los ciudadanos guineanos, que la lucha sigue y tiene que continuar hasta la consecución de un Estado Democrático de Derecho en Guinea Ecuatorial. “Vimos nuevamente un guion que ya se ha repetido en muchas ocasiones, la acusación sobre un golpe de estado. Primero me acusaron de compra  de un enfermo de ébola, luego fue la compra de armas en Bruselas para preparar un golpe de estado, y ahora otra compra de armas, municiones y mercenarios en Tchad para derrocar al régimen. No nos interesa la muerte de Obiang; es más, queremos que esté vivo y que haga una transición política pacífica en Guinea. Nuestra lucha es pacífica y democrática. Acusarnos de tentativas de golpes de estado es simplemente demencial”, declaró Esono a los medios de comunicación españoles y portugueses.

  Hay que señalar que, además del desprecio al sistema democrático en su conjunto y a las normas de convivencia y la institucionalización de la corrupción, el verdadero peligro y la mayor amenaza que supone este régimen es la dinámica que ha tomado, consistente en dividir a los guineanos y fomentar el odio entre ellos, con hechos como acusar al Secretario General de CPDS y tratar de involucrar a la ciudadanía para que le condene en la calle o que sufra una agresión, cosa que, por suerte, no se ha conseguido.

  El 3 de agosto de 2019, dentro de dos meses escasos, Obiang cumplirá 40 años gobernando nuestro país, siendo actualmente el presidente que más tiempo lleva en el poder de todo el planeta. Durante este tiempo, Obiang no ha cambiado, y las acusaciones sobre intentonas golpistas, falsas o reales, siguen siendo cotidianas, y su obsesión es acabar con cualquier atisbo de disidencia, mientras que el país, que hace unos años era el tercer productor de hidrocarburos del África subsahariana con la renta per cápita más ata del continente, se hunde, cada vez más, en la miseria generalizada y en la corrupción.

  Es difícil calibrar el daño que una dictadura de 40 años puede causar en un país como Guinea Ecuatorial, pero podemos afirmar que el balance de esos 40 años no es positivo: un país desarticulado, dividido, descontento, empobrecido y sin valores, en el cual las detenciones contra personas que piensan diferente, son moneda corriente, a lo que hay que añadir la obsesión por perseguir a la oposición tanto dentro del país como en el extranjero, llegando a casos de detenciones ilegales y secuestros.

  Este modo de gobernar ha provocado un descontento tal, que ha ido a más hasta alcanzar el núcleo de su régimen, lo que se ha puesto de manifiesto con la intentona golpista del 24 de diciembre de 2017, que el propio Obiang atribuye, cuando está en su Mongomo natal, a “niños caprichosos que lo han tenido todo pero no han sido bien educados por sus padres”, y, en sus discursos oficiales, culpa a “los enemigos de la patria”. Si bien ha perdido el fundador del PDGE muchos apoyos, sin embargo se ha vuelto más radical en su posición que hace unos años, y ahora está rodeado de los más exaltados de la dictadura, sin visión de Estado, sólo al servicio de sus intereses personales.

  A estos compatriotas del régimen, y al resto de guineanos, sean o no de la oposición, hay que decirles que Obiang ya no es el garante del futuro de Guinea Ecuatorial, y concienciarles en el sentido de que el verdadero peligro ya no es tampoco Obiang, sino el estado de desintegración, división y polarización en que dejará al país cuando se marche.

  El político norteamericano Stephen Schmidt dijo que “el fascismo  no triunfó porque fuera muy fuerte, sino porque la democracia se mostró débil”. De igual forma, habrá que decir ahora que la dictadura no triunfa y persiste en nuestro país porque sea fuerte, sino porque los demócratas no están unidos en una causa común, que es la consecución de los derechos y libertades del pueblo.

  Desde Convergencia Para la Democracia Social, CPDS, queremos pedir a todos nuestros conciudadanos y conciudadanas que no se desanimen, que sean optimistas y que crean en su país y en ellos mismos. La historia siempre es sabia, y la historia demuestra que las dictaduras pasan y los pueblos permanecen. Así ha pasado en otros países y así pasará en Guinea Ecuatorial.

  Aquí contamos con un partido, CPDS, que nunca dejará solo a este sufrido pueblo, y lucharemos por nuestra libertad y por nuestros derechos, siempre con la Ley en la mano, mientras que la dictadura solo puede utilizar la ilegalidad y las arbitrariedades para contrarrestar nuestra acción política.

EDITORIAL: Guinea no mejorará ni con 40 años con Obiang al frente