Gemma Jones expresa «respeto y admiración» a oposición política y activistas, y denuncia vaciamiento de órganos judiciales frente a policía y gendermaría y pago de tasas mercantiles sin base legal.

La abogada Gemma Jones, gerente de una firma de abogados en Malabo, expresó, en su cuenta de Instagram, indignación y tristeza por el clima político y social propiciado por los recientes acontecimientos de represión y persecución a oposición y activistas políticos:

«Me causa estupor, tristeza, y una profunda pena, que en la República de Guinea Ecuatorial, la gran mayoría de la ciudadanía no entienda conceptualmente que le pluralismo político es una garantía necesaria y prevista en la ley fundamental ecuatoguineana, para el normofuncionamiento de la democracia. La oposición política, es la concreción formal y material de esa garantía. Personalmente confieso ser una demócrata empedernida, y por hecho de ejercer una profesión denostada, y socialmente estigmatizada en la República de Guinea Ecuatorial, no puedo hacer otra cosa sino sentir a la par que exhibir un hondo sentimiento de respeto y admiración hacia todos aquellos y aquellas que de manera voluntaria, deciden integrarse en el escenario político de mi país, pese a las circunstancias».

Asimismo, la activista pro derechos humanos, que recientemente ha impartido una clínica legal en España sobre «perspectiva legal y fiscal» en Guinea Ecuatorial, y cuya firma ha sido nominada a un premio de derechos humanos en Portugal, denuncia la procesión de las personas de su profesión ante establecimientos de los cuerpos y fuerzas de seguridad, que ejercen de facto funciones jurisdiccionales, y el pago de tasas fiscales no sujes a normativa alguna:

«A día de hoy los abogados/as en la República de Guinea Ecuatorial, dedicamos una gran parte de nuestra actividad a desfilar en las diferentes dependencias policiales. ¿Por qué? Porque actualmente la policía y la gendarmería, tienen la inmediatez y un poder coercitivo para solucionar diferentes problemas de toda índole suscitados entre particulares, civiles y/o militares, que el poder judicial no tiene».

«En la República de Guinea Ecuatorial todos somos COMERCIANTES, sin base jurídica alguna, independientemente de a lo que te dediques, razón por la cual, una entidad mercantil que ejerza una actividad económica o profesional, deberá pagar al Ministerio de Comercio y Promoción Empresarial, una tasa con carácter anual al inicio de cada ejercicio económico, que garantiza en todo caso, un flujo de efectivo positivo hacia el erario público ecuatoguineano cuyo trasfondo normativo no acertamos a comprender. A diferencia de lo que sucede en España, no hay un modelo 037 ni 036, donde se pueda declarar la actividad que vas a desarrollar, porque se da por hecho que todos somos COMERCIANTES… Cuando los empresarios extranjeros nos consultan y se lo explicamos, no lo entienden y nosotros tampoco, pese a que el artículo 3 del acto uniforme de la OHADA, sobre derecho mercantil general define claramente qué es ser un comerciante. Así que al cierre del ejercicio, a pagar al Ministerio de Comercio y Promoción Empresarial…».