Francisco Evuy Nguema, un juez en prácticas para presidir la Corte Suprema de Justicia. Radio Macuto

Por OBAMA OCHINAN

Araíz de la dimisión forzosa de David NGUEMA OBIANG para responder ante la justicia de su implicación en una trama de corrupción, Francisco Evuy Nguema ha sido nombrado (mediante decreto número 71/2022, de fecha 11 de julio) para sustituirle en el cargo de presidente de la Corte Suprema de Justicia. Hasta entonces abogado del entramado corruptivo de la familia Obiang, integrado en la llamada comision de “Abogados del Estado”. Una comisión en realidad asignada a la defensa de los intereses de la familia dictatorial en los multiples procesos que se siguen contra ella en el extranjero por corrupción, malversación y blanqueo de fondos públicos.

El recien designado responsable del estamento judicial es licenciado en derecho por la universidad de Valencia (España), y es recientemente colegiado en Guinea Ecuatorial, asignado como tal a labores inherentes al periodo de pasantia. No ha ejercido nunca función jurisdiccional alguna, ni en el poder judicial y en el ministerio publico, ni ha participado en ningún modulo formativo destinado a los miembros de la judicatura nacional. Por tanto, un nombramiento arbitrario, injustificable a la luz de los requisitos regulados por el artículo 98, apartado 1 de la vigente Ley Fundamental, regulador de la designación del presidente y a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Al recaer en una persona en la que concurre únicamente la condición de la afinidad política con la tiranía, y no así la necesaria idoneidad para la ostentación del cargo.

Toda vez que por la especial trascendencia de su labor, la designación del presidente de la Corte Suprema de Justicia, y vice presidente del Consejo Superior del Poder Judicial, debiera recaer necesariamente en un miembro de la carrera judicial con la categoría de Magistrado de la Corte Suprema o del Tribunal Constitucional, o bien en un jurista de reconocidas competencia y experiencia en el ejercicio de su profesión (condiciones requeridas en todos los sistemas comparados, véase al efecto el articulo 586 de la LOPJ española).

Presentado oficialmente como abogado del Estado (función que cumulaba con la de consejero en materia de política judicial y codificación de leyes en el Ministerio de Justicia), a cargo de las diversas causas seguidas en el extranjero contra la familia dictatorial por corrupción y blanqueo de fondos del Estado, la implicación del interesado en la llevanza de dichas causas se circunscribe sin embargo a una mera labor de coordinación con los encausados.

En efecto, en el proceso de los Bienes Mal Adquiridos, la postulación letrada de Teodoro Nguema Obiang recayo en los abogados franceses Emmanuel Marsigny yThierry Maremberg, y no en Francisco Evuy Nguema ni en Sergio Abeso Tomo, quienes carecen de la titulación requerida en Francia para el ejercicio de la profesión de abogado (licenciatura en derecho y diploma de capacitación para el ejercicio de la profesión de abogado, de nivel de postgrado, o en su lugar un doctorado en derecho, a ser expedidos por una universidad francesa o de países de la Unión Europea). Asímismo, la continuación del referido proceso (el reciente incidente de demanda de restitución del inmueble Foch 42) corrió a cargo del letrado francés Kevin Crossman. Por tanto, la alegada intervención del recien designado presidente de la Corte Suprema en la referida causa es puramente fantasmeada y carente de fundamento.

Del mismo modo, en la causa seguida ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) a instancia de Teodoro Nguema Obiang por supuesta violación de inmunidad diplomática, la representación procesal de éste recayó en los prestigiosos abogados Michael Wood, Jean Charles Tchikaya, Maurice Kamto, Alfredo Corsato Neumann, Omri Sender y Alain-Guy Tachou-Sipowo. Al igual que para la anterior causa, en esa última, la implicacion de la comisión de abogados del Estado (integrada por Juan Olo Mba, David Nguema Obiang, Francisco Evuy Nguema, Francisco Moro y Magdalena Nanda Nzambi) se redujo a una mera labor de transmisión de documentación y coordinación con la parte gubernativa. Por tanto, una nula intervención del recien designado presidente de la Corte Suprema.

Parte de la plana mayor de los fracasos judiciales para los intereses de la familia dictatorial

En el proceso de la disputa del islote de Mbañe (actualmente en curso ante la CIJ), la representacion procesal de nuestro País corre a cargo de los abogados extranjeros Derek C. SMITH y Jude KEARNEY. En relación a dicha causa, la función del entonces abogado Francisco Evuy Nguema se circunscribe (al igual que en las anteriores causas) en la coordinación con la parte gubernativa, en el marco de una comisión encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores, Simeón Oyono Angue, y co-presidida por el ministro de Minas e Hidrocarburos Gabriel Obiang Lima, e integrada por el embajador ante el Benelux, Carmelo Nvono Nca, designado a tal efecto agente ante la CIJ en representación de nuestro País.

En definitiva, mediante la designación de Francisco Evuy Nguema, el Poder Judicial recae en manos de una persona inoperante, a la par que un ardiente defensor de la dictadura y abogado del entramado corruptivo tejido desde hace 43 años por la familia Obiang. El interesado es, como tal, una persona inadecuada, indigna de llevar a efecto el compromiso de garantizar la efectividad normativa de los instrumentos internacionales ratificados por nuestro País en materia de lucha contra la corrupción y protección de los derechos fundamentales de las personas. Indudablemente, otra designación que testimonia el afan de obstruir la realización del estado de derecho mediante el disfuncionamiento del sistema judicial.

Francisco Evuy Nguema, un juez en prácticas para presidir la Corte Suprema de Justicia – RADIO MACUTO