En Guinea Ecuatorial Internet es “un gran negocio”. Agence France Presse

Para pasear, ligar, disfrutar del aire fresco pero sobre todo para navegar por las redes sociales: a lo largo del Paseo Marítimo de Malabo, junto al mar de la capital de Guinea Ecuatorial, los jóvenes acuden en masa para disfrutar de la red pública gratuita de Internet.

Porque, en este pequeño país productor de petróleo, uno de los más ricos del continente africano, la población, la mayoría de la cual sigue siendo pobre, no puede permitirse abonos privados a Internet.

“Vengo aquí casi todas las noches para hablar por Whatsapp con mi madre que está en España. Aquí hay una red de Internet pública y gratuita”, dice Filomena, de 32 años, vendedora de ropa.

Un poco más adelante, un estudiante de secundaria apoyado en un árbol golpea frenéticamente su smartphone. A su lado, varios jóvenes, mirando sus pantallas en lugar del azul de la costa, intercambian mensajes.

“No tengo suficiente dinero para tener una conexión a Internet”, dice Jorge Obiang. “Así que a menudo vengo aquí con mis amigos para conectarme con este wifi.”

En Guinea Ecuatorial, el costo de un gigabyte es de unos 35 dólares (31 euros), el país después de Zimbabwe, donde la conexión a Internet es la más cara del mundo, según un ranking de 2019 del Banco Panafricano Ecobank.

Mientras que el salario mensual medio de un trabajador o de un camarero de restaurante varía entre 100.000 FCFA y 150.000 FCFA, es decir, entre 150 y 225 euros.

El costo prohibitivo y la lentitud de la red explican una de las tasas de penetración de Internet más bajas de la región: sólo el 26% de los ecuatoguineanos pueden utilizar Internet, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), un organismo de las Naciones Unidas.

“Con 2.000 francos CFA (3,40 euros), ni siquiera puedo descargar un vídeo de 80 segundos”, dice un periodista local a sus colegas de África Central que han llegado a Malabo para cubrir una reunión regional, sorprendidos por la lentitud de la red.

“Se necesita mucha paciencia para trabajar con Internet en este país”, refunfuña uno de ellos, del Congo, que intenta enviar archivos a sus editores, sin éxito.

– Falta de competencia.

Esta situación es tanto más paradójica en la medida en la que “el país está situado en el Golfo de Guinea y, por lo tanto, tiene acceso a los diferentes cables submarinos”, señala la presidenta de la Asociación Internet Sin Fronteras (ISF), Julia Owono.

Guinea Ecuatorial está conectada a tres cables submarinos de fibra óptica.

En el vecino Gabón, el costo de la conexión a Internet es en promedio cinco veces menor, según la clasificación de Ecobank.

El costo prohibitivo de Internet en Guinea Ecuatorial “se explica por la fuerte presencia de la empresa estatal en el mercado y la falta de competencia”, dice la Sra. Owono.

“En un entorno donde todo está centralizado, donde la toma de decisiones políticas depende de un individuo o de una familia, es difícil establecer un mercado competitivo”, añade.

Guinea Ecuatorial, dirigida por Tedoro Obiang Nguema, de 77 años y 39 de ellos en el poder, es criticada por la corrupción que se practica en ella y la falta de apertura al resto del mundo.

“Los cortes de Internet decididos por un gobierno son también un argumento que disuade a los operadores de establecerse en un mercado”, dijo Owono.

En noviembre de 2017, la víspera de las elecciones parlamentarias, el acceso a la red social Whatsapp quedó bloqueado y no estuvo disponible durante cinco meses.

Y cuando no son las condiciones del mercado las que disuaden a los operadores para establecerse, admiten que no entienden cómo el gobierno, a través del gestor de instalaciones de telecomunicaciones (GITGE), cobra tarifas tan colosales.

Solicitado por la AFP, el GITGE no quiso dar explicaciones.

“Mientras vivimos en la era de la información, el gobierno está causando un retraso importante a su población, ya que no pueden vivir con los desafíos de su tiempo”, dice Julia Owono de ISF.

Sentado en el suelo en la parte trasera de un hotel, con un teléfono inteligente en la mano para intentar capturar una red gratuita, Mboro Mba, de 35 años, lamenta: “Internet en Guinea Ecuatorial sigue siendo un gran negocio de dinero, reservado para aquellos que pueden permitírselo”.

sam-cma/jpc/jhd/dp/jlb

https://www.slateafrique.com/974118/en-guinee-equatoriale-internet-est-une-affaire-de-gros-sous