En África, ¿el fin de la moneda heredada del colonialismo francés? El País y rfi

El presidente francés, Emmanuel Macron, junto a su homólogo de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, el 21 e diciembre den Abiyán.
El presidente francés, Emmanuel Macron, junto a su homólogo de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, el 21 e diciembre den Abiyán. LUDOVIC MARIN AFP

Foie gras, infraestructuras y promesas. El presidente francés, Emmanuel Macron, desplegó ayer en Costa de Marfil un complejo arsenal de gestos para reforzar lazos tanto con Abiyán, pilar de la Françafrique, como con la región del Sahel, donde su Ejército lucha contra el terrorismo. En una intensa visita de 48 horas, Macron quiso dar apoyo a los militares franceses desplegados en África Occidental. También sea anunció que el franco CFA, en vigor en ocho países de África, será sustituido por otra moneda menos dependiente de París.

El menú ha sido fuerte a nivel político, militar y económico. En un anuncio sorpresa e “histórico”, como lo ha calificado el propio Alassane Ouattara, el presidente marfileño, este anunció al lado de Macron, que los ocho países del África Occidental que usan el franco CFA como divisa van a cambiar de moneda. Una reivindicación que muchos intelectuales y economistas africanos vienen exigiendo desde hace años por ser, el franco CFA, una evidente muestra del control económico de Francia sobre sus antiguas colonias.

Ouattara informó de que el CFA, la moneda que Francia impuso por decreto en sus colonias africanas en 1945, se va a sustituir por el Eco, y que la reforma incluye prescindir también del representante que Francia sigue teniendo en el Banco Central de África del Oeste. Además, los ocho países que han firmado en Abiyán este acuerdo de reforma ya no tendrán que mantener el 50% de sus reservas en el Tesoro Francés, como sigue siendo el caso hoy en día.

Sin embargo, el cambio es más cosmético que revolucionario porque la nueva moneda seguirá atada a la fluctuación del euro: se mantiene la paridad. El franco CFA opera actualmente en 14 países. Tiene dos versiones físicas: una para los ocho países de África occidental y otra para los de África central; pero ambas tienen exactamente el mismo valor (656, cambio fijo con el euro) y ambas se imprimen en Francia. El guiño para los escépticos es el cambio que se efectuó en la F de CFA cuando se produjo la independencia de estos territorios de la metrópolis francesa: el acrónimo no cambió, pero de Comunidad Francesa de África, pasó a Comunidad Financiera de África.
Marcada por esa presunta emancipación, la visita de Macron ha tenido muchos otros matices.

Al llegar, el viernes, compartió la cena de Navidad con los militares franceses desplegados en la base permanente de Abiyán, en el campo de Port Bouet, a los que se unieron algunos de los que participan en la Operación Barkhane, la que maniobra en la zona del Sahel contra el terrorismo.

Lucha antiterrorista

En la capital de Costa de Marfil, Francia mantiene a 900 soldados —muestra de los importante que este país sigue siendo para el Elíseo—, mientras que son 4.500 los implicados en la Operación Barkhane. Para mostrarles su apoyo, en un momento en el que el sentimiento antifrancés aumenta en el Sahel, Macron hizo viajar desde Francia a Abiyán un menú de gala preparado por 28 chefs. Foie gras, pavo relleno con setas, surtido de quesos… todas las delicatessen tradicionales de la Navidad francesa para agradecerles su implicación en una zona clave para los intereses franceses.

Para afianzar y adornar la visita, Macron se ha hecho acompañar por artistas y celebridades de ambos países. Junto al futbolista Didier Drogba, inauguró el sábado pasado un centro deportivo, antes de encarar la última y más compleja etapa de su viaje tropical: la visita a Bouaké.

Segunda ciudad del país, Bouaké fue además la capital rebelde durante la época en que el país estaba dividido (2002-2010) y Ouattara representaba las esperanzas del norte insurgente. En 2011, después de unas elecciones conflictivas, las fuerzas militares francesas intervinieron para que Ouattara pudiera acceder a la presidencia.

Pero Bouaké representa, además, uno de los capítulos más duros de las relaciones entre Costa de Marfil y Francia. En 2004, un bombardeo —cuyas circunstancias nunca fueron esclarecidas— mató a nueve soldados franceses en el campo militar de Bouaké. La represalia de Francia fue la aniquilación de la aviación marfileña. La ira de la población generó el famoso y masivo éxodo de franceses de Costa de Marfil. Macron, que ha reconocido que el asunto de Bouaké hay que tratarlo “con delicadeza”, es el primer presidente francés en visitar esta ciudad.

En un momento complejo para Francia en la región, con elecciones delicadas a la vista a nivel local, en Costa de Marfil o Burkina Faso entre otros, y con el terrorismo avanzando sin fronteras, la Françafriquese prepara un 2020 con la soberanía y la estabilidad en el marco de la incertidumbre.

EL COLONIALISMO FUE “UN ERROR DE LA REPÚBLICA”

Emmanuel Macron calificó el colonialismo francés en África como un “profundo error” durante un acto en Abiyán, Costa de Marfil. “Con demasiada frecuencia, hoy en día se percibe a Francia” como si tuviera “un aspecto de hegemonía y los oropeles del colonialismo, que fue un profundo error, una falta de la República”, dijo Macron a última hora del sábado, según recoge Le Monde.

Macron subrayó que su generación “ya no es la de la colonización”. Durante su campaña para la presidencia, Macron generó mucha controversia al llamar a la colonización francesa en Argelia “crimen de lesa humanidad”.

En África, ¿el fin de la moneda heredada del colonialismo francés?

El presidente francés Emmanuel Macron y el presidente marfileño Alassane Outtara al anunciar la reforma del franco CFA el 21 de diciembre de 2019.
El presidente francés Emmanuel Macron y el presidente marfileño Alassane Outtara al anunciar la reforma del franco CFA el 21 de diciembre de 2019. Periscope/Présidence française

Herencia del pasado colonial francés en África, el franco CFA -la moneda que desde 1945 rige en 14 países africanos- desaparecerá en 8 de ellos en 2020 para convertirse en el ‘eco’. La reforma monetaria fue, sin embargo, anunciada por el presidente francés Emmanuel Macron, desde Costa de Marfil.

«Al escuchar lo que decía la juventud africana, quise acompañar la reflexión de los jefes de Estado de la Unión Económica y Monetaria de África Occidental sobre la reforma del franco CFA», declaró el 21 de diciembre, en Costa de Marfil, el presidente francés Emmanuel Macron, junto con su homólogo marfileño Alassane Ouattara.

El franco CFA cambiará de nombre y se volverá el ‘eco’. Aquella moneda, que fue en un inicio el «franco de las colonias francesas en África» y, después de las independencias, el «franco de la comunidad financiera de África» , se usa desde hace más de 70 años en 14 países de África occidental y central.

Su hegemonía ha sido un tema muy polémico ya que muchos ven en él una dependencia económica humillante y la perpetuación del dominio neocolonial francés.

El cambio al ‘eco’ supone también el fin de un sistema. Hasta ahora los países que usaban el franco debían depositar obligatoriamente la mitad de sus reservas internacionales en el Tesoro francés.

Francia dejará también de imponer representantes en la adminsitración del Banco Central de África occidental, para alejar críticas sobre su influencia en las políticas monetarias de la institución.

«Tengo miedo que sea una ilusión»

Nuestro corresponsal en Senegal, uno de los ocho países que abandonarán el franco CFA, junto con Benín, Burkina Faso, Costa de Marfil, Guinea Bissau, Malí, Níger y Togo, obtuvo reacciones tras este anuncio. Para muchos senegaleses la noticia fue inesperada y algunos criticaron la falta de concertación.

«Es una señal de independencia y eso para mi es muy importante. El continente africano muestra que puede hacerse cargo de su propio destino. Pero tengo miedo que pueda ser una ilusión, que esta moneda ‘eco’ la dominen otras divisas», explicó un habitante de Dakar a nuestro periodista William de Lesseux.

Paridad fija

El ‘eco», como el actual franco CFA, seguirá teniendo paridad fija con el euro. Un obstáculo para el desarrollo de la región, según Demba Moussa Dembele, director del Foro Africano de Alternativas.

«El problema de fondo sigue siendo el mismo. El Banco Central de África occidental copiará las políticas del Banco Central Europeo para lograr su objetivo principal: luchar contra la inflación con un cambio fijo», lamenta el economista.

Varios economistas han criticado que el ‘eco’ se aferre al euro. Afirman que las economías africanas son menos competitivas que las europeas y que debe darse prioridad al crecimiento económico y no al control de la inflación.

Piden también que se pueda indexar sobre una canasta de divisas de otros aliados comerciales de peso como el dólar estadounidense y el yuan chino.

http://www.rfi.fr/es/francia/20191223-paises-africanos-ponen-fin-la-moneda-heredada-del-colonialismo-frances