Elecciones en Guinea Ecuatorial: ¿Observadores o «cómplices»?. DW

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Las elecciones de este domingo (20.11) en Guinea Ecuatorial acogen misiones de observadores de la Unión Africana y la CPLP, pero los ecuatoguineanos consideran que esta presencia es «cómplice» de un régimen opresor, dicen los activistas.

«No creo en los grandes cambios porque las circunstancias tampoco han cambiado mucho. Estas elecciones son muy similares a las anteriores, el partido en el poder [PDGE] ocupa el espacio en los medios de comunicación, y la Junta Electoral Nacional (JNE) y los observadores no van a ser imparciales. Todo esto es muy similar a los años anteriores», dijo un activista de la Comisión Ecuatoguineana de Juristas (CEJ) a la agencia de noticias Lusa.

«Los observadores deberían, si tuvieran más tiempo y fueran seleccionados de forma independiente, elaborar mejores informes, pero suelen llegar al país sólo unos días antes de las elecciones, lo que no les da tiempo ni a analizar el acceso a los medios de comunicación, ni los datos relativos a la financiación y el uso de los fondos, entre otras cosas», añadió.

La Unión Africana (UA) ha enviado una misión de 53 observadores, que se encuentra en el país desde el pasado día 13, encabezada por el ex presidente de Guinea-Bissau, José Mario Vaz, cuyo mandato finaliza el 26 de noviembre, y hará pública una declaración preliminar sobre el proceso electoral el 22 de noviembre de 2022, dos días después de las elecciones.

Asimismo, la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP) envió una misión electoral a las elecciones de Guinea Ecuatorial, que permanecerá en el país hasta el día 23, formada por 15 observadores, designados por los Estados miembros, la asamblea parlamentaria de la organización y su secretario ejecutivo, con el objetivo de «presenciar la fase final de la campaña electoral, la jornada de votación y la tabulación parcial de los votos», según una nota difundida la semana pasada.

eodoro Obiang Nguema Mbasogo se presenta a un sexto mandato de siete años en unas elecciones que su constitución le impide expresamente organizar. Foto: picture-alliance/dpa/S. Lecocq

«Validar el ‘statu quo'»

«La UA siempre ha enviado misiones de observadores, que nunca han garantizado una mayor transparencia. Realmente, no se puede considerar que hayan cumplido con las normas democráticas básicas», acusó un activista de APROFOR -una plataforma apoyada por la Unión Europea para apoyar, proteger y fortalecer a los activistas y organizaciones de la sociedad civil en defensa de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial- que habló con Lusa bajo condición de anonimato.

«Creo que las misiones de observación, una vez más, no tendrán suficiente información para analizar las elecciones objetivamente», añadió.

Según el activista de APROFOR, la UA y la CPLP son organismos intergubernamentales, lo que hace que «no garanticen necesariamente la objetividad» en sus evaluaciones de los procesos democráticos. «Además, son dos organismos de los que Guinea Ecuatorial es miembro. Tanto la CPLP como la UA siempre tenderán a validar el ‘statu quo'», anticipa la misma fuente.

Según el activista del JTC, «la UA teoriza mucho sobre la estabilidad y la paz en los países miembros y no tanto sobre la democracia o la transparencia de las elecciones». En cuanto a la CPLP, añadió, «es un nuevo actor en este panorama y quizás podría ofrecer una opinión más objetiva o independiente en comparación con la UA, pero vamos a ver qué dicen».

«No quiero adelantarme, pero no soy optimista respecto a la CPLP, que nunca me ha parecido un organismo muy crítico con el sistema democrático de Guinea Ecuatorial», afirmó además. La UA se rige por su Carta Africana sobre la Democracia, las Elecciones y la Buena Gobernanza, que «es un instrumento útil, pero no es una convención, no es un tratado internacional, y su cumplimiento no puede imponerse», advirtió además el mismo activista.

El «club de la mala suerte de África»

También Joaquín Eló Ayeto, coordinador general de la Plataforma Civil Somos+, reconoce las limitaciones del instrumento de la UA para validar las elecciones, pero sostiene que «la Unión Africana debe ser consecuente y coherente», porque «si las normas no tienen fuerza, no hay mucho que hacer».

«La Unión Africana es una vergüenza. Debería llamarse «el club de la mala suerte de África», se desahogó. En cuanto a la CPLP, Eló Ayeto destacó su papel de organización «invitada» que envía observadores, «con poderes muy limitados».

«Además -añadió el activista- el régimen de Malabo se encarga de recordar a los presentes su obligación de no interferir en los asuntos internos». La validación de la UA, que se otorgará sobre la base del informe de su misión de observación, «es muy importante porque legitima el resultado de las elecciones ante los demás Estados miembros africanos», subraya APROFOR.

«Para Malabo, es importante que la UA esté presente, pero la organización no se distingue por haber realizado observaciones independientes», añadió, y puso un ejemplo: «En estas elecciones no habrá participación independiente de la sociedad civil porque no se facilitó».

En cuanto a la CPLP, la misma fuente reconoció no conocer su actuación en otros países, sin embargo, «en este nuevo escenario, digamos que la reputación de la CPLP también está en juego, porque debería señalar las muchas infracciones que ya se están cometiendo, tanto en la campaña como en las propias elecciones», dijo.

Los jefes de Estado de la Unión Africana se reunieron en una cumbre en Malabo en mayo Foto: AFP/Getty Images

Paseando por Malabo

Alfredo Okenve es miembro de la junta directiva de la plataforma de la sociedad civil «Guinea Ecuatorial también es nuestra», autoexiliado en España, es «observador diplomático» y participó en una misión de observación electoral en Guinea Ecuatorial en 2017 como miembro de la sociedad civil. Este año no fue a su país de origen porque «es demasiado arriesgado», dijo.

Okenve también es muy crítico con las misiones de observación que aterrizan en Malabo unos días antes de cada elección. «La UA siempre envía observadores, al igual que la CPLP y la constatación de lo que hacen sobre el terreno es lamentable porque resulta de una especie de gira que hacen, un poco más en la capital, Malabo», dijo.

«Los ecuatoguineanos sienten que hay una complicidad de la comunidad internacional en relación con la miseria y el sufrimiento de la población y la gente no puede entender por qué existe esta complicidad», dijo además. «El sentimiento de los ecuatoguineanos es de desesperación, es que están solos, es que a nadie le importan sus muertos, su sufrimiento y que no tienen forma de oponerse. Lo que importa a todo el mundo es la supervivencia y para ello hay que apoyar o aplaudir, hay que votar a Obiang», añadió Okenve.

Zacarias da Costa, secretario ejecutivo de la CPLP, declaró a Lusa a principios de este mes que «todos los que trabajan» en la organización «siguen la evolución de la situación, no sólo política, [sino] económica y social de los Estados miembros». Sin embargo, añadió el diplomático timorense, la organización «no emite ningún juicio de valor».

«Hacemos las cosas de otra manera, hablamos directamente con las autoridades, planteamos los problemas directamente a las autoridades, y tratamos de encontrar soluciones y con las propias autoridades», afirmó además. Guinea Ecuatorial se adhirió a la CPLP en 2014, a través de algunos compromisos, como la abolición de la pena de muerte -formalizada el pasado septiembre-, la implantación del portugués y una mayor apertura democrática.

Eleições na Guiné Equatorial: Observadores ou «cúmplices»? – DW – 18/11/2022