El sector petrolero se enfrenta a una bajada sin precedentes de las inversiones. Louisa Benchabane. Le Monde

8 de junio 2020

La crisis sanitaria vinculada a la pandemia de Covid-19 ha sacudido los mercados petroleros y ha asestado un duro golpe a las grandes empresas. Con el precio del crudo Brent en su nivel más bajo en 20 años, los ingresos en el sector de los hidrocarburos podrían caer en un 40% en 2020, en comparación con 2019, según Rystad Energy. A esto se añade la caída de la demanda, que está empujando a las grandes empresas a recortar sus gastos. Así, las inversiones en energía podrían disminuir en un 25% en el primer semestre de 2020, hasta 410.000 millones de dólares, según Rystad Energy.

Las grandes empresas recortan en primer lugar los gastos de exploración, los proyectos que permiten descubrir nuevos yacimientos. «Se espera que vuelvan a disminuir en 2020, tanto por la disminución de la financiación dedicada a ellos como por las dificultades prácticas para trasladar el personal y el equipo a las zonas deseadas«, ha manifestado la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en una nota publicada a principios de mayo.

La disminución de las inversiones tendrá graves consecuencias. A corto plazo, penaliza a los estados cuyas economías se basan en gran medida en los ingresos del petróleo y el gas. Sus presupuestos, construidos con los ingresos de nuevas perforaciones y los altos precios del petróleo, han tenido que ser urgentemente reevaluados. Gabón, por ejemplo, un pequeño productor del África central, ve como se alejan los ingresos que se esperaban de las perforaciones recientemente iniciadas frente a sus costas.

Capacidades de almacenamiento saturadas
A más largo plazo, la caída de las inversiones plantea dudas sobre la capacidad de los productores para abastecer el mercado a fin de satisfacer la todavía muy elevada demanda de energía. «Si la inversión se mantiene en los niveles de 2020 durante los próximos cinco años, esto reduciría el nivel de suministro previsto inicialmente para 2025 en casi 9 millones de barriles por día«, observa la AIE. El equilibrio entre la oferta y la demanda podría entonces verse perturbado, con la producción luchando por satisfacer el mercado.

Mientras tanto, el cierre de los pozos de petróleo decidido por algunos operadores en el momento más álgido de la crisis sanitaria debido a la saturación de la capacidad de almacenamiento también podría pesar en la situación. Esta operación no sólo conlleva una caída de la productividad, sino que también es complicado y costoso reiniciarla. Por último, es probable que se cierre definitivamente determinados campos antiguos con baja productividad y costos de explotación relativamente altos.

Louisa Benchabane

https://www.lemonde.fr/economie/article/2020/06/08/le-secteur-petrolier-confronte-a-une-baisse-sans-precedent-des-investissements_6042109_3234.html