EL RÉGIMEN DE LA ALEGRE MEMORIA (OBIANG NGUEMA MBASOGO) Y LA PERVERSIÓN

CAPÍTULO (¿…?): LAS OCURRENCIAS DE TEODORÍN, VICEPRESIDENTE DE GUINEA ECUATORIAL NUESTRO PAIS DE TODOS, PARA “RESOLVER” EL PROBLEMA DE “LOS OCHO MACHETES” CON “OPERACIÓN LIMPIEZA”, FRENTE A LOS DERECHOS HUMANOS Y AL DERECHO PENAL

Por Ángel-Obama OBIANG ESENG.

Guinea Ecuatorial, nuestro país de todos, lleva en los últimos meses la problemática de que ciertos de sus ciudadanos adolecentes, por supuestos delitos de robos a mano armada, consumo y venta de estupefacientes, están siendo detenidos por los efectivos de la Seguridad Nacional -policías y gendarmes- por orden del vicepresidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Nguema Obiang Mangue. Dicha problemática deriva de “los ocho machetes”, y la referida detención se realiza con absoluta burla y pisoteo de los derechos humanos más elementales: son maltratados y denigrados física y moralmente; además, el derecho penal lo tienen pisoteado, pues la presunción de inocencia, la edad penal, el tiempo máximo para que el órgano jurisdiccional penal decida sobre su prisión -que puede ser provisional mientras se dilucida sobre el caso- o su libertad -que también puede ser provisional como acabamos de decir, libertad provisional o sin cargos…

Como se sabe, el derecho penal es rigurosamente formal o legal: nullum crimen, nula pena sine lege, cuya traducción es que ningún delito, ninguna pena sin la Ley. En este sentido, el derecho penal de Guinea Ecuatorial, nuestro país de todos, los concretan el Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Por un lado, de forma respectiva, el primero -aunque haya sido ya modificado últimamente con pomposidad de parte de los diputados y senadores del gran movimiento de masas, PDGE, no obstante, creemos que dicho cambio tiene establecido normas al respecto- lo regula en los artículos 1 al 18: para ello trata “de los delitos y faltas”, “de las circunstancias que eximen de la responsabilidad criminal”, “de las circunstancias que atenúan la responsabilidad criminal”, “de las circunstancias que agravan la responsabilidad criminal”, “de las circunstancias que atenúan o agravan la responsabilidad criminal”; por su parte el segundo, concretamente en los artículos del 1 al 45, aborda el procedimiento en “las reglas generales y sobre Cuestiones Prejudiciales”, de las competencias de Jueces y Magistrados y “de las Cuestiones de Competencia entre los Jueces y Tribunales Ordinarios”.

Vistas así las previsiones legales, como acabamos de hacer indicación, nos caemos en la cuenta de que mínimamente, por sentido común, hay o existe regulación que se debería seguir en nuestro país.

Pero la realidad, con lo que se vive día a día en la organización sociopolítica guineoecuatoriana desgraciadamente, como acabamos de ver, nos topamos con que la referida organización está a la merced del más longevo autócrata poco conocido en los últimos tiempos de la historia de la humanidad y los suyos. Y es que dichas violaciones de las leyes vigentes que sufren nuestros adolescentes, como hemos adelantado ya más arriba, son solo y solamente de las órdenes o directrices de las ocurrencias, con el nombre de “operación limpieza”, de dicho Teodoro Nguema Obiang Mangue, quien, a su vez, sin autoridad moral, tiene la desfachatez de encabezar la persecución de los mencionados presuntos delincuentes. Este vicepresidente de su padre ya ha sido juzgado y condenado en Francia -París- por delinquir precisamente con el delito de “bienes mal adquiridos” de los recursos económicos del pueblo guineoecuatoriano.

Por lo demás, vemos que el régimen de la alegre memoria está decidido a tener a Guinea Ecuatorial, nuestro país de todos, como patrimonio personal que debe durar así para siempre. Está empeñado en buscar alianzas a diestras y siniestras: el referido vicepresidente anda por el Este de Europa y Asia para “el aseguramiento del statu quo, al tiempo que está detrás de recursos jurídicos para reclamar uno de los bienes mal adquiridos -el edificio de la Avenida Foch en París- pretendiendo que es un bien público o diplomático de nuestro país, sabiendo que esta categoría para con dicho edificio es totalmente fraudulenta, como todo lo que viene teniendo de Guinea Ecuatorial, nuestro país de todos. Muy fácil y claro lo tiene: no hay nadie ante quien rendir las cuentas, pues los diputados y senadores -Poder Legislativo- y los jueces y magistrados -Poder Judicial- son nombrados y cesados a dedo.