“El “profeta” Salomón Nguema Owono augura otro infierno para los guineanos”. Artículo publicado en el número 83 de La Verdad. CPDS

En una reunión que el Ministro de Sanidad y Consumo mantuvo en Bata con los responsables de su departamento, Salomón Nguema Owono dijo a los reunidos: “El Diábolo procurará otro infierno para los guineanos porque el que ya existe no sería suficiente para cumplir las condenas por los pecados cometidos”.

En la referida reunión, que se pasó varias veces por Asonga TV como es habitual en dicha cadena privada, el número uno de Sanidad, aparte de la profecía, dejó por los suelos a sus colaboradores con un buen mazazo moral al calificarles de incompetentes; les llamó, entre otras cosas, médicos corruptos que solo piensan en sus bolsillos. Les dijo de todo menos guapos. En su larga sarta de descalificaciones se fundamentó en cuestiones como: los fetos que se pudren en el paritorio, la desaparición de un ecógrafo en el servicio de Ecografía y el robo de un grupo electrógeno que servía como auxiliar en caso de que fallara la luz. Estos hechos los calificó como actos de sabotaje al nuevo equipo de dirección del hospital Regional Dr. Damián Roku Epitie Monanga de Bata. El médico Nguema Owono dijo a los reunidos que cuando eran pocos médicos había mejores resultados que cuando ya son muchos. Menuda motivación.

Pero lo que no dijo es de quiénes eran los fetos que se pudrían en el paritorio. Es decir, los fetos muertos no los dan a sus padres para enterrarlos. ¿Qué habrían dicho a las parturientas?

El expresidente de la Cámara de los Diputados y varias veces ministro, presidente de la Comisión de Seguimiento del PDGE del distrito de Añisok, tiene razón. No sería justo que los ecuatoguineanos fueran al mismo infierno que el resto de los mortales, el castigo no sería proporcional a la gravedad de los pecados cometidos, teniendo en cuenta, además, que vivir en Guinea es como vivir en el infierno.

En la misma reunión dijo que había visto algo en las personas del nuevo equipo de dirección del hospital Regional, lo que les hace que puedan gozar de la confianza del Ministro de Sanidad. Veamos algunas de las actuaciones que les permiten gozar de la confianza de Salomón Nguema Owono:

1. El Director Técnico del hospital Regional, Armando Esono Milam, ya le presentó por teléfono al ministro de Sanidad, su mentor, que el quirófano del hospital de Bata necesitaba urgentemente un aparato, que no precisó, porque no se podían realizar las operaciones en Bata. Cuando el Director Técnico hablaba con Salomón Nguema Owono por su celular, no sabía que él estaba en Bata. El mismo ministro se presentó sigilosamente al quirófano y preguntó al cirujano que encontró por el aparato que necesitaban y cuya falta dificultaba la realización de las operaciones. El cirujano le respondió que no habían pedido ningún aparato y que seguían operando con normalidad dentro las deficiencias habituales. El ministro Salomón llamó al doctor Armando Esono Mila por teléfono, invitándole a que se fuera al quirófano. Efectivamente el Director Técnico se dirigió a dicho servicio y su sorpresa fue que se encontró con el mismo ministro, su mentor, y el cirujano que el ministro había formulado la pregunta. Salomón Nguema Owono preguntó de nuevo al cirujano, en presencia del doctor Esono Milam, por la necesidad del aparato que quería adquirir urgentemente; el cirujano manifestó a su ministro que en el quirófano no se necesitaba un aparato para operar a los pacientes. Entonces el doctor Salomón preguntó a su pupilo por la petición que le acababa de hacerle por teléfono y éste se quedó enmudecido. Un buen profesional, señor ministro.

2. Las beneficencias las firman el Director Técnico a petición de un jefe de servicio, por ejemplo cirugía, cuando han comprobado que el paciente no puede afrontar los costes de la operación que se le tiene que realizar; o un trabajador, cuando se trata de un familiar suyo que no puede pagar los gastos de su tratamiento. Resulta que el Director Técnico del hospital Regional de Bata, se ha convertido en conquistador de pacientes del servicio de cirugía. Los cirujanos ya venían sospechando el elevado número de beneficencias que se registraba en el servicio, sin haber sido solicitado por el personal técnico; lo más extraño era cómo estos pacientes llegaban al Director Técnico. Cierto día, un paciente que había sido valorado por los cirujanos y programada su operación, presentó a los que le atendían la dificultad que tenía para sufragar completamente los gastos de su operación, que ascendían a 200.000 FCFA, pero que podía pagar 150.000 FCFA; el cirujano, viendo el estado del paciente, le condujo a la cajera de dicho servicio para explicarle el caso y acuerdan, con el paciente, una reducción de 50.000 FCFA. Cuando el paciente vino para pagar la operación, no encuentra a la cajera del servicio pero estaba acecho el doctor Armando Esono Milam, Director Técnico, y éste le preguntó qué quería hacer; el paciente le dice que quiere pegar el derecho de la operación y no está la cajera. El director Técnico le invita a pasar por su despacho para efectuar dicho ingreso, y así se hace; le extiende la beneficencia que el paciente lleva como justificante de pago de su operación, habiendo cobrado 150.000 FCFA sin ingresarlos en la caja, sino en su bolsillo. El paciente presentó el documento a la cajera del servicio y ésta registró la beneficencia. El paciente fue operado y cuando el cirujano va para registrar el diagnóstico y la evolución de la operación encuentra que el paciente había sido registrado con una beneficencia, hecho que llamó la atención del cirujano. Cuando vuelve el paciente para la revisión, el médico le dice: “Si conocía usted o era familiar del Director Técnico, tenía que haberse dirigido a él en lugar de pedirnos una reducción”. El paciente explicó al cirujano que no conocía al Director Técnico y era familiar suyo, sino que cuando vino para pagar los gastos de la operación no encontró a la cajera, por eso el Director le llevó a su despacho para ingresar los 150.000 FCFA y le extendió un justificante de pago que presentó a la cajera. El Ministro Salomón Nguema OWONO vio, en la persona de Armando Esono Milam, un buen desviador de fondos que deberían parar en la caja del hospital para que terminasen en sus bolsillos. Por lo visto, el chico tiene montada una estructura de cobro ilegal en su despacho.

3. El flamante Director Técnico del hospital Regional Dr. Damián Roku Epitie Monanga de Bata, hombre de confianza de Salomón Nguema Owono, autoritario, avaricioso y prototipo del sistema de los que dicen “cuando hay tiempo se aprovecha, no habrá otra oportunidad”. Quiso aprovechar al Cónsul General de Nigeria en Bata, pidiendo a su gestora 600.000 FCFA por los 6 días que el cadáver de un ciudadano nigeriano había estado en el depósito, a razón de 100.000 FCFA por noche. El Cónsul General de Nigeria en Bata había encargado a la dueña de la Farmacia África en zona Bata, como en ocasiones anteriores, para que hiciera las gestiones para sacar el cadáver. La gestora envío a sus colaboradores con 200 000 FCFA por los 6 días que había estado el cadáver en el depósito, a razón de 25 000 F. CFA por noche, y la preparación del cadáver por parte del responsable del tanatorio. Cuando llegan los colaboradores de la gestora para pagar estos derechos en la administración, se encuentran con la sorpresa de que el Director Técnico había impuesto la cantidad de 600.000 FCFA si querían sacar el cadáver. Evidentemente, los colaboradores acudieron a la que les había enviado para rendir cuentas de la gestión. La dueña de la farmacia África, extrañada, decide personarse en la administración del hospital regional de Bata para interesarse por los conceptos que habían aplicado para que la factura ascendiera a esta cantidad. El Director Técnico, hombre que goza de la absoluta confianza del Ministro Salomón Nguema Owono, insistía en su precio; su interlocutora le pide que le haga una proforma para presentarla al Cónsul, y el Director se niega a dicha petición. Por mucho que los colaboradores del doctor Armando Esono Milam trataron de hacerle ver que su interlocutora tenía razón y que debía pagar 25 000 por noche como lo viene pagando, fue inútil y seguía en sus treces, que debía pagar 600.000 FCFA. Al final la gestora se fue para informar al Cónsul General de Nigeria sobre la dificultad que encontraba para sacar el cadáver. Ante esta situación, el responsable del tanatorio dijo a Armando Esono Milam que llamara a la dueña de la farmacia África para que recuperase el cadáver gratuitamente, en evitación de que el Cónsul llamara a alguna autoridad superior informándole de este trapicheo. Al final el Director Técnico se quitó del medio y uno de la administración llamó a la señora y le entregaron el cadáver gratuitamente. Esto es lo que vio Salomón en la persona del Director Técnico del hospital regional de Bata para merecer su total confianza para dirigir esta institución sanitaria.

4. Llama la atención cómo ha progresado a nivel personal el doctor Armando Esono Milam, construyendo una mansión en Bata, comprando cochazos y las obras de su pueblo. No es malo que progrese un trabajador. Pero sí llama la atención un enriquecimiento tan rápido, si tenemos en cuenta el tiempo que lleva trabajando como médico, los destinos que ha tenido y el tiempo que lleva como Director Técnico en el hospital Regional de Bata. En este tiempo récord, ha amasado tanta fortuna. Esto es lo que vio Salomón Nguema Owono en él.

5. Con sus coches aparcados delante de su oficina, utiliza habitualmente el coche de Atención Primaria de Salud (APS), aprovechando su combustible que está para otros servicios. Es frecuente ver al doctor Esono Milam en sus juergas o salidas nocturnas con este vehículo. La responsable de APS en Bata, por miedo a las represalias de Salomón Nguema Owono, prefiere callar dicha situación.

Por otra parte, señor ministro, su profecía es razonable, los guineanos necesitarán un infierno más duro que el actual para cumplir sus penas, porque:

1. Un hospital sin agua corriente en su quirófano es lo normal; pero decir que no se puede operar en él por falta de agua es malo. Es decir, quien dice la verdad es el malo.

2. En lugar de vender los libros de texto en los centros escolares o en las librerías, el sitio más adecuado que vieron para venderlos es el pasillo de urgencias que comunica con el pabellón de Maternidad. Es posible que algún que otro paciente tenga ganas de adquirir un libro, pero no iría al Hospital con esta intención.

3. Un país en el que los ministros y cualquier autoridad ordenan la detención y el encarcelamiento de un ciudadano sin mediar un proceso judicial ni sentencia condenatoria firme, como hizo Jesús Engonga Ndong con el profesor Julián Abaga, es decir, donde se saltan los procedimientos legales para hacer lo que le antoja a uno, comportamiento propio de organizaciones mafiosas… Es lógico que habría que buscarles otro infierno donde cumplir sus penas, en caso de que fueran condenados.

4. Los estudiantes no pueden pasar consulta médica ni ser hospitalizados con una baja escolar extendida por su centro.

5. Un candidato a Diputado hace campaña electoral con el fusil Kalashnikov bajo el brazo para intimidar a la población, como suele hacer el propio Salomón Nguema Owono.

6. Guinea Ecuatorial es el país en el que quien jura cumplir y hacer cumplir la Ley, dice que es esta no se puede cumplir “arajatablamente”.

Aunque, según la Biblia, Salomón no fue profeta, sino rey, ha sido un gran acierto de Salomón Nguema Owono. El Diablo deberá buscar otro infierno para los guineanos que tengan que cumplir condenas. De lo contrario, sería injusto para los condenados de otras nacionalidades compartir el mismo infierno con aquellos.

El “profeta” Salomón Nguema Owono augura otro infierno para los guineanos