El Gobierno de Guinea Ecuatorial convierte la Covid-19 en un negocio para la familia del Jefe del Estado. CPDS

29 octubre 2020
Factura del hotel Candy Vista Mar enviada al Comité de Lucha contra el Coronavirus

La Covid-19, que se dio a conocer en diciembre del año pasado en la ciudad china de Wuhan, es la peor pandemia que el mundo conoce en los últimos cien años. Sus efectos son devastadores en todos los países del mundo, donde se ha cobrado más de un millón de vidas humanas y cuatro millones de contagiados, dejando viudas y huérfanos, y ha destruido millones de puestos de trabajo, dejando en la miseria a millones de familias. La movilización de los recursos en todos los países del mundo, tanto públicos como privados, para hacer frente a la pandemia y sus nefastos efectos, no tiene precedentes.

Cuando la Covid-19 empezó a notarse en Guinea Ecuatorial a principios de marzo del presente año, a pesar de que el Gobierno ignoró a las fuerzas políticas y sociales del país para hacer frente común al coronavirus, Convergencia para la Democracia Social (CPDS), advirtió al Gobierno de la gravedad de la situación que se nos venía encima y le envió un paquete de propuestas para ayudar a las capas sociales más desfavorecidas, que son la mayoría en el país. Puesto que se declaraba un necesario confinamiento total del país, CPDS propuso, entre otras medidas, que el Estado ayudase a los pequeños autónomos, pagase a los trabajadores de las empresas que no podrían realizar sus actividades, a los docentes de los centros privados, etc.

CPDS hizo ver al Gobierno que, durante los 20 años de la explotación de los hidrocarburos en Guinea Ecuatorial, un grupo minoritario de la población se enriqueció amasando grandes fortunas en detrimento de la inmensa mayoría del pueblo, motivo por el cual la pandemia era una ocasión para que esos millonarios y afortunados arrimasen el hombro para evitar el hundimiento del país y luchar contra la miseria que se iba a generalizar en el país.

Lejos de pensar en la población que sufre y las consecuencias nefastas de la pandemia en la población, el gobierno que preside el General Obiang optó por convertir la Covid-19 en un negocio para la familia presidencial y sus allegados, bajo la cobertura de un Comité de Lucha contra la pandemia, totalmente politizado y orientado a saquear el fondo de cinco mil millones de FCFA que se había creado, además de las aportaciones de empresas y personas físicas y jurídicas. A esos cinco mil millones se añadieron otros quince mil millones.

Reparto del dinero entre hoteles de la familia presidencial. En lugar de exigir que los hoteles colaborasen en la lucha contra la pandemia cediendo sus instalaciones para las cuarentenas obligatorias sometidas a las personas que daban positivo en los tests y a los pasajeros que venían del extranjero, el Comité (presidido por Teodoro Nguema Obiang Mangue, Vicepresidente de la República e hijo del Presidente Obiang), seleccionó los hoteles de la familia de Obiang y allegados que debían acoger a aquellas personas infectadas asintomáticas y repartirse los fondos del Comité y de la Tesorería del Estado. De esta manera, fueron escogidos, entre otros, los siguientes hoteles, en Malabo:

  1. HOTEL BAMY: es propiedad del difunto hermano de Obiang, Antonio Mba Nguema Mikue.
  2. HOTEL BAHÍA 2: su propietario es el general Armengol Ondo Nguema, hermano del Obiang.
  3. HOTEL VILLA BRENDA: pertenece a Anita Mbasogo Obiang y su marido, el general Fausto Abeso Fuma, alias Tito Garriga. Anita Mbasogo es hija del Presidente Obiang.
  4. HOTEL ANGUÉ ONDO: su propietario es el todopoderoso Alejandro Envoro Ovono, Senador, empresario, presidente del Comité de Seguimiento del PDGE de Mongomo y hombre de confianza de Obiang.
  5. HOTEL CANDY VISTA MAR: es propiedad de Teodoro Biyogo Nsue Okomo, hermano de la Primera Dama y eterno protocolo del Presidente Obiang.
  6. HOTEL FEDERACIONES, cuyo socio mayoritario es el conglomerado de empresas ABAYAK, propiedad del propio Presidente de la República.
  7. HOTEL HILTON-BISILA: explotado por el mismo conglomerado empresarial ABAYAK.
  8. HOTEL IBIS, igualmente explotado por Abayak.

En Bata, se eligió a los siguientes hoteles:

  1. HOTEL BOME, propiedad, cómo no, del cuñadísimo Teodoro Biyogo, el mismo propietario de Candy Vista Mar en Malabo.
  2. HOTEL FEDERACIONES, con Abayak también como socio mayoritario.
  3. HOTEL MANDELA

Sin investigación minuciosa de por medio, es imposible saber, con exactitud, cuántos miles de millones han sido repartidos entre esos hoteles. No obstante, podría servir de orientación una factura que ha circulado por las redes sociales, enviada al Comité por el hotel CANDY VISTA MAR, en concepto de alojamiento y manutención de personas puestas en cuarentena durante el mes de julio: 116.158.000 FCFA. Ciento dieciséis millones.

Si se tiene en cuenta que en el mes de julio la incidencia del coronavirus en Malabo y Bata había bajado considerablemente según las informaciones del propio Gobierno, y que, por tanto, ya no había tantos infectados en cuarentena como en los meses anteriores, no sería exagerado concluir que las facturas presentadas por el hotel CANDY VISTA MAR, correspondientes a los meses de marzo a junio, podrían ser más del doble de la factura de julio. Esto es solo VISTA MAR. Y si se incluye lo facturado por el resto de hoteles arriba mencionados entre marzo y julio, cobrando cada uno 116.158.000 FCFA por mes, estaríamos hablando de más de diez mil millones de, casi el doble del fondo creado para luchar contra la Covid-19.

El catering servido a la AAUCA. Durante el periodo de confinamiento, la manutención de los estudiantes y profesores de la misteriosa Universidad Afroamericana del África Central (AAUCA), corrió a cargo de los cocineros del GRAND HOTEL DJIBLOHO, de cinco estrellas. Una vez cerrada la cocina de la residencia de la AAUCA a causa de la Covid-19, los alumnos, profesores y personal de servicios (cerca de 120 personas) desayunaban, comían y cenaban en el restaurante de ese lujoso hotel, también explotado por ABAYAK. ¿A cuánto ascendería la factura presentada por el Grand Hotel Djibloho a la Tesorería del Estado por este servicio? Solo lo saben este hotel, Abayak y la Secretaria de Estado de la Tesorería, Milagrosa Obono, la protegida de Obiang.

Mientras los gobiernos de otros países luchan y hacen planes y proyectos para proteger a sus poblaciones contra el hambre, el paro y la miseria causados por la Covid-19, la peor pandemia de los últimos cien años, el Gobierno de Guinea Ecuatorial, presidido por Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, ha convertido esta desgracia en una oportunidad para que sus familiares hagan negocio redondo, saqueando las ya paupérrimas arcas del Estado, en un momento en que, además, el propio Obiang nos cuenta que está luchando contra la corrupción.