El delegado de gobierno de Añisok, Ramón Fernando Ngui Monsuy, promete incriminar a todo aquel que se enrole en la oposición.

Ramón Fernando Ngui Monsuy, delegado de gobierno de Añisok, arenga a la multitud de cara a las próximas elecciones, y advierte que los que se enrolen en la oposición serán inculpados de delitos de tráfico de drogas, y que él mismo se asegurará de que las penas de prisión que reciban sean las que se corresponden con el cultivo, consumo o distribución y venta de marihuana («15 años para el que cultiva, 8 para el que consume, y 30 para el que vende», según relata). Termina la arenga recordando a los presentes que «mañana hay una reunión, por lo que quedan prohibidos los desplazamientos a los poblados», y que «los hombres cuyas esposas se encuentren enfermas podrían agenciarse una pequeña chéri-chéri (amante) en el lugar», arreglo no recomendado para las mujeres, las cuales «tendrían que esperar a sus maridos». Una auténtica joya, el prototipo de elementos que medra en el régimen.