Continúan las reuniones entre los gobiernos de Camerún y Guinea Ecuatorial por el contencioso en la frontera.

Continúan las reuniones a alto nivel entre los gobiernos de Guinea Ecuatorial y Camerun varias semanas después de que trascendieran las primeras noticias sobre graves incidentes producidos en la frontera entre los dos países.

Dos primeras conclusiones pueden establecerse de esta situación; se ha tratado de incidentes graves (sin victimas mortales pero graves) cuya resolución no se logra con el recurso tradicional a la «hermandad» de los dos Jefes de Estado. En las reuniones que hemos ido conociendo han participado dirigentes a muy alto nivel de los dos países excluidos (precisamente) los dos Jefes de Estado…

Por parte guineoecuatoriana solo ha habido silencio. El dictador sigue escondido. La cúpula de la dictadura ha decidido apartarlo de la primera línea de la política y ofrecernos un anticipo de lo que sería la gobernanza del país puesta en manos de ese personaje, tan carente de recursos mentales como sobrado de tendencias autoritarias, que es su hijo. Teodorin es, como poco, esas tres cosas: torpeza, autoritarismo y silencio… y sólo puede empeorar…

Y después de las dos conclusiones, una exhortación final: No deberíamos tomar la sustitución de hecho del dictador por su hijo como una simple anécdota. Es un hecho político de una gran trascendencia que pone en evidencia algo que todos sabemos, y que algunos hemos señalado desde hace tiempo: los regímenes políticos como el guineoecuatoriano sólo pueden evolucionar a peor… Y este peor ya no es un asunto del futuro. Está delante de nuestros ojos.

Es una situación excepcional que requerirá, por parte de todos, actitudes y posicionamientos también excepcionales.