¿Aprende Guinea Ecuatorial del Congo-Brazzaville?

El Congo y Guinea Ecuatorial acusan a consultores franceses de haber actuado contra ellos. Acusaciones que repiten los lobbistas de ambos regímenes en París.

La demanda por difamación que el consultor Stéphane Ravion ha anunciado esta semana contra la revista Jeune Afrique es en realidad el último acto de una larga serie que afecta a los servicios de información franco-africanos desde hace ya dos años.

Malabo, a través de su embajador en Francia, Miguel Oyono Ndong Mifumu, acusó en el semanario, a finales de marzo, al antiguo director de información de la DGSE [Direction Génèrale de la Sécurité Extérieure],  Alain Juillet, y a Stéphane Ravion, persona cercana a él, de haber organizado el intento de derrocar al régimen que habría tenido lugar a finales de diciembre. Este suceso,  que contiene numerosas zonas de sombra, tendría que ver, según Malabo, con un contingente de mercenarios procedente de Chad que intentaban deponer al presidente Teodoro Obiang Nguema. Esta tesis ha sido reiterada por varios lobbistas de Guinea Ecuatorial en París, Patrick Klein entre ellos..

¿Por qué Juillet y Ravion aparecen en este dossier? Estas acusaciones forman parte,  en realidad, de una batalla que sacude hace muchos meses las redes franco–africanas. Tiene su origen en el Congo-Brazzaville, que viene utilizando hace más de un año la misma argumentación que Guinea. El régimen de aquel país, dirigido desde el 1997 por Denis Sassou Nguesso, quiere vengarse de Stéphane Ravion y uno de sus allegados, Jean-Renaud Fayol. Socio de la empresa de información de negocios Axis & Co, que no ha intervenido en este tema, pero que es conocido por apoyar a determinados movimientos de oposición en África y en Asia. Durante la última campaña presidencial congoleña de 2016, los dos asesoraron a la oposición que estaba dirigida por Jean-Marie Michel Mokoko, llamado J3M, hoy en prisión en Brazzaville por “atentado contra la seguridad del Estado“.

Las acusaciones de Guinea contra Ravion y Juillet se producen en el momento en el que Sassou Nguesso redobla la presión contra los apoyos de Mokoko en París. El proceso contra este último va a celebrarse dentro de poco en el Congo, cuya justicia jamás ha brillado por su independencia. Brazzaville contó con numerosos consultores en París para apoyar su tesis de un golpe de Estado fomentado desde el extranjero contra él. Algunos de estos lobbistas trabajan  también para Guinea … El primer contraataque de la presidencia congoleña estuvo dirigido por  Bernard Squarcini, antiguo patron de la DCRI [Direction centrale du renseignement intérieur] (convertida después en DGSI, Direction générale de la sécurité intérieure), la información interior francesa. Un sinfín de lobbistas siguieron el mismo camino, como fue el caso del  exprefecto Michel Le Cornec, un clásico de los palacios presidenciales africanos.

Malabo y Brazzaville comparten otro agravio con París: ambos países son objeto de los  procedimientos llamados de los Bienes Mal Adquiridos, que hacen referencia a las fortunas de  ambos dirigentes. Las dos causas han sido planteadas por Sherpa, la combativa asociación del abogado William Bourdon.

Fuente: Intelligence Online nº 804, 11 abril 2018.