¿Por qué los comerciantes nigerianos no son bienvenidos? Chema Caballero. Canarias3puntocero

Numerosos negocios, propiedad de comerciantes nigerianos, se han visto obligados a cerrar sus puertas indefinidamente en varios barrios de Accra, la capital de Ghana. Sus dueños han sufrido la presión y amenazas de los miembros de la Ghana Union of Traders Association (Sindicato de comerciantes de Ghana), más conocido como GUTA, según informa el periódico nigeriano Daily TrustEstos cierres forzosos se suman a los que ya se produjeron durante el mes de julio en la misma ciudad.

Las causas que se argumentan para justificar estas acciones rozan el culebrón. La Asociación de Comerciantes Nigerianos en Ghana (NUTAG), afirma que son perseguidos porque se identifica a los nigerianos con los secuestradores de dos cooperantes canadienses que trabajaban en el país; hecho ocurrido el pasado mes de julio. Ellos, evidentemente, niegan ninguna relación, aparte de compartir nacionalidad, con los supuestos criminales, y piden la protección de la policía y la mediación de las autoridades nigerianas y ghanesa para terminar con el conflicto.

GUTA niega esta versión y afirma que lo único que busca es que el Gobierno ghanés aplique las leyes vigentes a todos por igual y sin favoritismos. Acusa a los comerciantes minoristas extranjeros de vender sus productos sin pagar impuestos o de ofrecer mercancía de calidad inferior a lo anunciado, lo que supondría una amenaza seria para los consumidores. En este sentido, no solo en Ghana, sino también en muchos países de África occidental se habla de la mala calidad de los repuestos para coches o motos o de los medicamentos nigerianos.

Esta es, posiblemente, una de las razones por la que desde hace tiempo la opinión pública, y muchos periodistas, se refieren al colectivo de comerciantes nigerianos como ‘criminales’. Hecho contra el que el embajador de Abuya en Accra ha protestado en varias ocasiones. También la policía ghanesa estaba investigando la calidad de los productos nigerinos, afirman las mismas fuentes, antes de que se produjeran los incidentes.

Es verdad que entre Ghana y Nigeria existen viejos rencores. En 2015, el Gobierno nigeriano expulsó del país a dos millones de ghaneses indocumentados, tras los ataques que sufrió ese colectivo por parte de la población ghanesa. Fue en aquella ocasión cuando las famosas bolsas a cuadros azules y rojos, que en algunas partes de África se conocen como “bolsas de refugiados” (por ser común la imagen de aquellos que huyen de sus hogares cargados con ellas repletas de las pertenencias que pudieron salvar), en Nigeria se denominaron “Ghana must go”, por razones muy similares. Algunos alegan que esa campaña fue una venganza por la expulsión de cientos de nigerianos de Ghana en los años sesenta tras la fuerte depresión económica que sufrió este país.

Las alegaciones de los comerciantes ghaneses se repiten en muchas otras partes de África, como hemos señalado anteriormente. Y Ghana no es el primer país donde se ejerce violencia contra los nigerianos. Basta recordar, por ejemplo, que los ataques xenófobos que ocurrieron durante los pasados meses de agosto y septiembre en Sudáfrica también tuvieron como principal objetivo a los vendedores nigerinos, muchos de los cuales se vieron forzados a abandonar el país dejando atrás sus inversiones y negocios. Por eso, surge la duda de si de verdad los comerciantes nigerianos se comportan de tal forma que atraen continuamente todos los odios contra ellos o si no habrá en el fondo razones económicas que son manipuladas por gobiernos y empresarios, en este caso, para tapar malas gestiones.

¿Por qué los comerciantes nigerianos no son bienvenidos?