Acerca del ruido entre la oposición. Leoncio Okwale Meyiboro

“No voy a darle el gusto a la dictadura quedándome en el exilio, porque, si tengo que morir, moriré al lado de mis compatriotas”

(Por Leoncio Abaga)

Esta frase fue dicha por Andrés Esono Ondo, Secretario General de CPDS, en su informe remitida al Gobierno de Teodoro Obiang  y a la Comunidad Internacional representada en Malabo, por sus delegaciones diplomáticas, a su regreso de Tchad, donde estuvo encarcelado acusado de compra de armas, municiones y mercenarios para perpetrar un golpe de estado en Guinea Ecuatorial.

No vengo aquí a comentar la detención del líder de CPDS en Tchad, que todos ya conocemos, sino a analizar con objetividad el comportamiento de un dirigente político en estos momentos en que en Guinea Ecuatorial proliferan partidos y líderes políticos tanto en el interior del país como en el exilio.

Hay que empezar diciendo que un líder político, en las circunstancias en que está nuestro país, es decir de una situación de dictadura, se le debe catalogar y analizar, primero por su trayectoria personal y profesional, en sus acciones políticas y propuestas políticas.

Hoy me ocupo del líder de CPDS. Como persona física, sabemos que es licenciado en Ciencias Políticas y en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid. Regresa a Guinea a principios de los años 90, se afilia al partido CPDS, compagina su activismo político con su actividad docente como profesor tutor de la UNED, y nunca colaboró con el régimen de Obiang.

Como político, y desde que es líder de CPDS, todo el pueblo sabe que Andrés Esono Ondo propuso al Gobierno de Obiang la celebración de una mesa de diálogo político en 2014,  con la participación de todos los partidos políticos del interior y del exilio.  Una mesa de diálogo que acabó en desacuerdo entre el Gobierno y CPDS con otros grupos. Aunque otras formaciones políticas siguieron en la sala y firmaron el documento final de dicha mesa, CPDS se negó a firmar este documento porque entendió no conducía a una verdadera transición democrática. Lo mismo sucede con la mesa de dialogo de 2018, en la cual CPDS, aunque participó en todas las sesiones, tampoco firmó el acta final ya que el Gobierno no aceptó las exigencias de Andrés Esono, entre ellas, la disolución del gobierno del PDGE y la formación de un Gobierno de Unidad Nacional, entre todos los partidos políticos, que llevase a cabo la transición política que culminaría en una elecciones generales, sin la participación del señor Obiang.

Estas son acciones y posicionamientos de un partido y de un líder que tiene claro cuál es el objetivo que persigue.

En estos años, el pueblo de Guinea Ecuatorial también sabe que CPDS ha hecho esfuerzos considerables para lograr la unidad de acción de la oposición, mientras otros líderes políticos se creían autosuficientes y prefirieron hacer la lucha individual, lo cual también demuestra qué partidos y dirigentes anteponen sus ambiciones personales al interés general del país (y estos son hechos irrefutables que nadie puede cuestionar, porque hay documentos y encuentros que lo testifican).

En estos últimos años, ningún otro líder de la oposición ha sufrido tanta persecución como Esono Ondo por parte del régimen dictatorial, detenido varias veces, acusado dos veces de intentona de golpe de estado, detenido en Tchad a indicaciones del Gobierno de Guinea con la clara pretensión de secuestrarlo hasta Guinea Ecuatorial. El gobierno Tchadiano tuvo que ceder a las tremendas presiones internacionales y dejarlo en libertad, pero con el “consejo” (posiblemente a instancias del régimen de Obiang) de que Andrés Esono se quedase en el exilio.

Pero sorprendentemente, el líder de CPDS no sólo no se exilia como quería el régimen, sino que decide volver a Guinea Ecuatorial, y ahí está, le vemos paseando a pie por las calles de Malabo y haciendo su labor de oposición y de defensa de los derechos de sus compatriotas, sin distinción.

Decimos sin distinción, porque los que vivimos en Guinea y hemos tenido y tenemos gente encarcelada, sabemos que si tienes una detención en tu familia (un padre, hijo, hermano, tío, etc.), el único partido al que puedes acudir para, al menos, tratar el tema es CPDS, y la única persona hoy por hoy en Guinea, como líder político a quien puedes acudir para que te ayude a denunciar los hechos y poder salvar a tu ser querido en la cárcel es Andrés Esono Ondo. Y lo hace sin ninguna distinción, sólo tienes que ser guineano y caer en desgracia por parte del régimen. Ejemplos nos sobran, desde la propia gente del régimen, los detenidos en Micomiseng, pasando por los detenidos de CI.

Estas son acciones de un dirigente político que demuestran que lucha por su país y que no lo abandona.

No sé mucho de política, pero cuando leo y escucho todo lo mal que le pintan a Andrés Esono, por parte de cierta oposición, como ciudadano de este país, simplemente pienso que los guineanos somos malos, rencorosos y muy envidiosos. Porque los guineanos de a pie nos preguntamos: ¿Si Andrés Esono no hubiera estado aquí, quién se ocuparía de exigir la liberación de los presos políticos? ¿Si Andrés Esono se hubiera  exiliado como le propusieron en Tchad, como hacen los demás, quién estaría ahora en Guinea, como político referente, cuando se quiere impulsar un dialogo político entre el Gobierno y toda la oposición?

Los ciudadanos de a pie creemos que la lucha no es contra CPDS ni su líder, sino contra Obiang y su dictadura. Cuando el país esté libre del dictador y entremos en democracia, entonces el mismo pueblo valorará el trabajo que ha realizado cada partido y líder político en esta lucha hacia la democracia y actuará en consecuencia. El pueblo pide unidad de acción y no confrontación.