A pesar de la pandemia y de la profundización de la crisis económica el dictador celebra el aniversario de su golpe de Estado con un discurso excluyente, de trinchera.

Malabo, a 2 de agosto de 2020

Estimados compatriotas:

Mañana día 3 de Agosto conmemoramos el Cuadragésimo Primer Aniversario del glorioso día 3 de Agosto de 1979, acontecimiento histórico que marcó un hito en la historia de la República de Guinea Ecuatorial, dejando atrás un sistema de Gobierno que oprimió al Pueblo durante los primeros 11 años de nuestra soberanía nacional; no podemos menos de alegrarnos y ensalzar aquel acontecimiento que ha operado grandes transformaciones y cambios en la vida de nuestro país, tanto a nivel político, económico como socioultural, situando a la República de Guinea Ecuatorial en el contexto de los países de mejor desarrollo en el continente africano.

Con este motivo, séame permitido saludar y felicitar con euforia de siempre al Noble Pueblo de Guinea Ecuatorial y a las valerosas y Beneméritas Fuerzas Armadas Nacionales y de la Seguridad del Estado por su heroica intervención que supo salvaguardar los intereses de la Nación y naturalmente el honor del Pueblo que estuvo a punto de perecer bajo el imperio de la opresión. 

Dice un refrán ¡No debe olvidarse los malos sueños, por ser larga la noche!

El Pueblo de Guinea Ecuatorial está en deuda y debe agradecer a la Egregia Institución de las Fuerzas Armadas y de la Seguridad del Estado que con arrojo y coraje intervinieron a la hora de liderar el cambio que la historia nos exigió en aquellos tiempos cuya Paz y Libertad disfruta el Pueblo desde aquella memorable fecha. 

Por tanto, ensalzamos con honor y gloria a los valientes combatientes de nuestras Fuerzas Armadas Nacionales que dieron sus vidas por la libertad y la soberanía del Pueblo de Guinea Ecuatorial, cuya memoria permanecerá viva en la historia de nuestro país.

Estimados Compatriotas:

La celebración de esta efeméride en este año 2020 se ha visto empañada desgraciadamente por la pandemia del Nuevo Coronavirus COVID-19, que ha creado una crisis sanitaria aguda tanto en nuestro país como en todo el mundo, enfermedad que a la fecha de hoy ha cobrado muchas vidas en el mundo y las de nuestros queridos compatriotas.

La crisis del COVID-19 ha constituido una verdadera guerra que el Pueblo de Guinea Ecuatorial debe afrontar con toda valentía, como en aquellos once años que el Pueblo luchó solidariamente para combatir la opresión en nuestro país.

Expresemos por tanto nuestro más profundo dolor por aquellas vidas perdidas durante el Golpe de Libertad de 1979 que fue el precio de la liberación del Pueblo, como también las que hoy estamos perdiendo por causa de la pandemia del COVID-19, que sus almas sean acogidas en el Reino Celestial.

Las medidas adoptadas por la Comisión de Lucha Contra el Nuevo Coronavirus, que impiden organizar grandes concentraciones de la población y restringen algunas libertades del Pueblo, no nos permiten celebrar este año con la pomposidad de siempre, razón por la que me veo obligado a pedir a cada ciudadano para que festeje con responsabilidad en sus respectivos domicilios y en el entorno familiar.

Estimados Compatriotas:

Siempre que conmemoramos el acontecimiento del Golpe de Libertad, nuestras mentes no deben dejar de recordar el triste panorama de nuestro país en aquellos largos 11 años en los que los militares fueron empleados como instrumentos de represión contra el Noble Pueblo de Guinea Ecuatorial. 

-Los funcionarios públicos se convirtieron en meros trabajadores de las fincas agrícolas.

-Asimismo, los centros de educación se dedicaban a enseñar las consignas revolucionarias. 

-Las iglesias fueron cerradas y convertidas en almacenes.

En fin, las Instituciones del Estado dejaron de cumplir su misión de contribuir al desarrollo y nuestro país perdió el carácter de un Estado soberano en el Concierto Internacional de las Naciones.

Aquella situación de entonces, se contrasta con la realidad actual de Guinea Ecuatorial en la que se ha mantenido la Paz absoluta, el Orden y la Estabilidad política durante 41 años, cuyo aniversario hoy celebramos.

Hemos logrado consolidar la unión nacional y la reconciliación de todos nuestros ciudadanos, con el reconocimiento de varios partidos políticos, el de las confesiones religiosas, asociaciones profesionales, organizaciones no gubernamentales, como la expresión de la libertad del Pueblo y la participación ciudadana en la construcción y desarrollo de la Nación.

Existe un impresionante desarrollo político, económico y sociocultural que satisface las necesidades más importantes del Pueblo de Guinea Ecuatorial y que sorprende a propios y a extraños.

Desgraciadamente, mientras que todos los años el Pueblo de Guinea Ecuatorial festeja con entusiasmo y júbilo este histórico acontecimiento y el gran desarrollo alcanzado, algunos círculos de la oposición radical de nuestro sistema de Gobierno basada en el exterior, no han cesado de levantar una campaña difamatoria para desacreditar lo que a toda luz elogia nuestro Pueblo por las transformaciones y el desarrollo nacional actualmente.

Por tanto, quiero llamar a la conciencia nacional para que esta campaña irracional no socave la integridad política del Pueblo. Nuestro país necesita realidades absolutas y tangibles que satisfagan sus anhelos de Paz, Bienestar y Prosperidad, como las que brindamos hoy y elogia la propia población.

La persistencia de estos comentarios negativos nos obliga hacer un repaso comparativo de lo que fue Guinea Ecuatorial durante su ocupación colonial de 200 años y la época de 11 años de triste memoria, con lo que es hoy nuestro país después del Golpe de Libertad de 1979.

Para un buen observador, el Estatuto Colonial no fue nada más que la no existencia de derechos para el Pueblo de Guinea Ecuatorial.

En esa época los ecuatoguineanos no eran responsables ni tenían ningún derecho en su propio país.

Mientras que los primeros años de la Independencia, el sistema de Gobierno de entonces se caracterizaba por el abuso del poder, la imposición al Pueblo de realizar trabajos forzosos en contra de su voluntad y la falta de libre expresión.

En ambos periodos el subdesarrollo era total, la inexistencia de escuelas y universidades, la falta de agua potable y electricidad, la inexistencia de un sistema de comunicaciones y una sanidad totalmente rudimentarias.

Desgraciadamente, hemos podido constatar que la acción de estos enemigos ha pasado de la crítica rutinaria a las acciones de violencia programadas, que nuestro país ha venido desmantelando en varias ocasiones, de manera que, de tener éxito, tales acciones constituirían una ruina material y humana irreparable para el país.

Observamos que las actitudes de esta oposición son descaradamente temerarias e irracionales, porque no tienen en cuenta los daños que el terrorismo y las intervenciones militares pueden acarrear al Pueblo de Guinea Ecuatorial. 

Si hemos apostado por la democracia, tenemos que respetar la Ley y aprovechar las facilidades de nuestro sistema de Gobierno para una democracia nacional razonable.

Ya existen partidos políticos, se desarrollan elecciones libres y pluralistas, existen instituciones democráticas como el Parlamento, el Consejo de la República, la Defensoría del Pueblo, la Mesa de Diálogo Nacional y otras que quedan por constituirse, a través de las cuales todas las opciones políticas pueden contribuir al desarrollo pacífico del país; pero el recurso a la violencia no solo está condenado por nuestras Leyes, sino que también lo condena la Comunidad Internacional.

Estimados Compatriotas:

El año 2020 se presenta con grandes obstáculos a nuestra línea de desarrollo, por una parte, estamos sufriendo en carne y hueso las consecuencias de la bajada de los precios del petróleo que ha sido agravada por los efectos de la pandemia, que ha obligado al Gobierno a redoblar sus esfuerzos en sus intenciones para alcanzar en lo posible las recomendaciones del Programa de Desarrollo Horizonte 2035.   

Y por otra parte, la crisis sanitaria a causa del COVID-19, tiene unas repercusiones colaterales en la economía de nuestro país, cuyas actividades se han visto paralizadas; es un desafío que el Gobierno debe hacer frente siempre con el apoyo del pueblo y sus operadores económicos.

Al parecer, nuestros enemigos consideran que el Gobierno es el causante de esta situación de crisis, porque afecta sensiblemente al pueblo, por eso la ven como una oportunidad política para continuar con su campaña difamatoria.

Estimados Compatriotas:

Los éxitos que hemos alcanzado a lo largo de estos años, constituyen el esfuerzo conjunto de todos los ciudadanos de nuestro país, por eso quiero felicitar a todos los ecuatoguineanos, hombres, mujeres y niños de esta Nación cuyos esfuerzos conjuntos han hecho posible el gran despegue político, económico, social y cultural alcanzados en estos 41 años, que con orgullo estamos festejando a pesar de la Pandemia COVID-19 hasta el día de hoy.

Toda felicidad es el resultado de un sacrificio consentido, por eso quiero animar a todos nuestros compatriotas para que tengan paciencia porque el bienestar está garantizado en nuestro país.

Por último, quiero rendir un homenaje sincero al equipo médico sanitario nacional, por su increíble actuación enfrentando a la Pandemia del Nuevo Coronavirus COVID-19 como un ejército de las batas blancas, como lo hicieron en su día nuestras fuerzas armadas para salvaguardar al Pueblo de Guinea Ecuatorial de esta crisis sanitaria mundial.

Honor y gloria a las Beneméritas Fuerzas Armadas Nacionales y de la Seguridad del Estado en esta conmemoración del glorioso día 3 de Agosto en el cumplimiento de su sagrado deber patriótico.

Que Dios todopoderoso proteja a Guinea Ecuatorial.

¡Arriba la República de Guinea Ecuatorial!”